Atún enlatado para humanos: por qué no conviene dárselo a los gatos con frecuencia

Aunque el pescado puede resultar irresistible para los felinos, los productos destinados al consumo humano no siempre cubren sus necesidades nutricionales y pueden generar deficiencias.

Gato comiendo2.jpg
Foto: Commons.

Para muchos gatos, el pescado puede ser un premio difícil de rechazar. Sin embargo, ofrecerles con frecuencia productos de pescado destinados al consumo humano puede ser perjudicial para su alimentación y, en determinadas circunstancias, incluso provocar problemas neurológicos graves.

La advertencia surge de las recomendaciones del Centro de Salud Felina de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, dedicado a la investigación y atención veterinaria especializada. En una guía sobre alimentación felina, la institución señala que algunos gatos alimentados con pescado enlatado para consumo humano desarrollaron trastornos neurológicos asociados a una deficiencia de tiamina, también conocida como vitamina B1.

Este nutriente resulta fundamental para el metabolismo y el funcionamiento del sistema nervioso de los felinos. Además, los gatos no pueden producirlo por sí mismos, por lo que necesitan incorporarlo a través de la alimentación.

El riesgo de una alimentación basada en pescado

El problema radica en que los productos de pescado elaborados para las personas no necesariamente cuentan con el equilibrio nutricional que necesita un gato. En cambio, los alimentos formulados específicamente para felinos incorporan la tiamina necesaria dentro de su composición.

Cuando el pescado pasa de ser un consumo ocasional a ocupar una parte importante de la alimentación del animal, aumenta el riesgo de que aparezca una deficiencia de esta vitamina, según información de PetMD. Entre las consecuencias asociadas a esta carencia se encuentran la pérdida de apetito y las convulsiones. En casos que no reciben tratamiento, puede llegar a provocar la muerte.

La relación entre la falta de tiamina y las alteraciones neurológicas también fue documentada en publicaciones veterinarias.

Un estudio publicado en el Journal of Veterinary Internal Medicine registró tres casos de gatos con encefalopatía —una alteración del funcionamiento cerebral— vinculada con la deficiencia de vitamina B1. Las lesiones fueron detectadas mediante resonancias magnéticas y los animales tuvieron una recuperación total o parcial después de recibir el nutriente.

gato enferm.jpg
Gato descansa sobre la cama.
Foto: Unplash.

Otro caso, difundido en el Journal of Feline Medicine and Surgery, correspondió a un gato que presentó convulsiones y problemas de coordinación luego de haber sido alimentado principalmente con salmón cocido.

Los especialistas del Centro de Salud Felina de Cornell también recomiendan no ofrecer pescado crudo a los gatos, ni siquiera como premio, debido a la posibilidad de exposición a la toxoplasmosis y a otras enfermedades infecciosas.

¿Cuál debería ser la alimentación de un gato?

De acuerdo con las recomendaciones nutricionales del Centro de Salud Felina de Cornell, los gatos son animales carnívoros y su organismo está adaptado a una alimentación con un alto contenido de proteínas, cantidades moderadas de grasa y una proporción reducida de carbohidratos.

Gato.jpg
Hay gatos que prefieren el silencio.
Foto: Pxhere.

Por eso, la base de su dieta debería estar compuesta por alimentos formulados específicamente para ellos. El veterinario Joseph Wakshlag señala, en una publicación del centro, que los alimentos balanceados —húmedos, semihúmedos o secos— deben constituir la base nutricional y contar con certificaciones que garanticen que son completos y equilibrados.

En el caso del alimento seco, la recomendación es conservarlo en un recipiente hermético. De esta manera se busca evitar el deterioro de sus nutrientes y preservar su sabor.

En base a El Tiempo/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar
Temas relacionados
GDAMascotas
Te puede interesar