Qué es el kéfir y cómo hacerlo en casa paso a paso: la bebida probiótica que mejora la digestión

El kéfir es una bebida fermentada rica en probióticos que favorece la salud digestiva. Puede prepararse fácilmente en casa, en versión de leche o de agua, con pocos ingredientes y grandes beneficios.

kéfir
<b>kéfir</b>
Foto: Freepik

En la búsqueda de mejorar la salud intestinal y el bienestar general, el kéfir viene ganando cada vez más lugar en la alimentación diaria. Similar al yogur pero con mayor diversidad de microorganismos, esta bebida fermentada se destaca por su aporte de probióticos, vitaminas y minerales que ayudan a la digestión y al equilibrio del microbioma.

Consumido desde hace siglos y hoy revalorizado por la ciencia, el kéfir casero es fácil de preparar y se adapta a distintos gustos y necesidades, incluso a quienes prefieren evitar los lácteos.

Qué es el kéfir y por qué se diferencia de otros fermentados

El kéfir es una bebida obtenida a partir de la fermentación de leche o agua con granos de kéfir, una combinación natural de bacterias y levaduras beneficiosas. Su origen se remonta a la región del Cáucaso, en Europa del Este, y se ha expandido por el mundo gracias a sus propiedades para la digestión.

A diferencia del yogur, el kéfir contiene una mayor variedad de microorganismos probióticos, lo que puede hacerlo más fácil de digerir. Según explican desde la Mayo Clinic, durante la fermentación parte de la lactosa se descompone, por lo que muchas personas con intolerancia leve pueden consumirlo sin molestias.

Desde el punto de vista nutricional, aporta proteínas, calcio, magnesio y vitaminas del complejo B, como B2 y B12, además de aminoácidos esenciales.

Kefir
Kefir
Imagen: Freepik

Beneficios del kéfir para la salud digestiva

El interés por el kéfir no es solo gastronómico. De acuerdo con información de WebMD, esta bebida puede contribuir a mejorar trastornos gastrointestinales como diarreas, desequilibrios del microbioma e incluso molestias asociadas al síndrome de intestino irritable.

Por su parte, Healthline señala que su consumo regular también se asocia a una mejor salud ósea, gracias a nutrientes como el calcio y la vitamina K2, y podría colaborar en el control de la glucemia y la presión arterial.

La Canadian Digestive Health Foundation destaca que el kéfir moderno puede contener más de 60 cepas de bacterias y levaduras, lo que explica su impacto positivo en la flora intestinal.

Kéfir de leche y kéfir de agua: cuál elegir

Existen dos formas principales de incorporar kéfir a la dieta:

  • Kéfir de leche: se elabora con leche de vaca, cabra u oveja. Tiene una textura más cremosa y un sabor suave, ideal para desayunos o licuados.
  • Kéfir de agua: se prepara con agua azucarada y es libre de lácteos, más liviano y refrescante, recomendado para quienes buscan una alternativa vegana.

Ambas variantes utilizan granos de kéfir, que tienen un aspecto similar a pequeños ramilletes de coliflor y son los responsables del proceso de fermentación. Según recomiendan desde Revolution Fermentation, la elección depende del gusto personal y del uso que se le quiera dar.

El kéfir está hecho de la fermentación de la leche y granos de kéfir.
El kéfir está hecho de la fermentación de la leche y granos de kéfir.
Foto: Freepik.

Cómo hacer kéfir de leche en casa

Ingredientes

  • 1 frasco de vidrio
  • Leche (vaca)
  • Granos de kéfir de leche
  • Un paño limpio o papel film

Preparación

  1. Colocar la leche en el frasco.
  2. Agregar los granos de kéfir y mezclar suavemente.
  3. Cubrir sin cerrar de forma hermética.
  4. Dejar fermentar 24 horas a temperatura ambiente.
  5. Colar para separar los granos.
  6. Refrigerar y consumir.

Cómo preparar kéfir de agua

Ingredientes

  • Granos de kéfir de agua
  • Agua sin cloro
  • Azúcar (entre ⅓ y ½ taza)
  • 1 frasco de vidrio

Preparación

  1. Verter el agua en el frasco.
  2. Disolver el azúcar por completo.
  3. Incorporar los granos de kéfir.
  4. Fermentar entre 24 y 48 horas a temperatura ambiente.
  5. Colar, probar y reservar los granos para el próximo uso.

Preparar kéfir en casa es simple, económico y permite ajustar el sabor y la intensidad de la fermentación. Con pocos ingredientes y algo de paciencia, se obtiene una bebida rica en probióticos naturales que puede complementar la alimentación diaria y aportar beneficios reales para la salud digestiva.

En basea a El Universal/GDA

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