Más allá de la vitamina C: el componente poco conocido del kiwi que favorece el tránsito intestinal

Un análisis sobre el aporte de fibra soluble, folato y potasio en la rutina diaria propuesto por la nutricionista Marta Verona

Kiwis sobre una tabla.
Kiwis sobre una tabla.
Foto: Unsplash

El kiwi es una fruta que aporta vitaminas, minerales y fibra, nutrientes que participan en diferentes funciones del organismo. Incorporarlo a la alimentación puede contribuir a una dieta variada y saludable, aunque sus beneficios deben entenderse dentro del conjunto de los hábitos alimentarios.

La nutricionista Marta Verona ha destacado la importancia de mantener una alimentación saludable a través de la incorporación constante de alimentos nutritivos, sin recurrir a reglas difíciles de sostener. En ese contexto, el kiwi representa una alternativa para aumentar el consumo de frutas y diversificar las comidas cotidianas.

Vitamina C, folato y potasio: qué nutrientes aporta el kiwi

Uno de los componentes más destacados del kiwi es la vitamina C, un nutriente con función antioxidante que participa en diferentes procesos del organismo.

Según la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), la vitamina C interviene en la formación de colágeno, favorece la absorción del hierro de origen vegetal y contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario.

Sin embargo, consumir kiwi no garantiza la prevención de enfermedades. Los NIH señalan que, en la mayoría de las personas, los suplementos de vitamina C no reducen el riesgo de contraer un resfriado.

Esta fruta también contiene folato o vitamina B9, un nutriente necesario para la formación de células sanguíneas y el crecimiento de los tejidos maternos durante el embarazo.

A estos componentes se suma el potasio, un mineral que participa en el funcionamiento de los músculos y los nervios.

Las cantidades de estos nutrientes pueden variar según la variedad de kiwi y la porción consumida. Por eso, aunque esta fruta puede contribuir al aporte de vitaminas y minerales, no debe considerarse un alimento capaz de cubrir por sí solo todas las necesidades nutricionales.

Fibra y actinidina: cómo se relacionan con la digestión

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Foto: Pxhere.

La variedad de kiwi verde se destaca por su contenido de fibra soluble e insoluble, componentes que contribuyen al funcionamiento intestinal.

Incorporar esta fruta puede complementar una alimentación que incluya verduras, legumbres y cereales integrales, otros alimentos que también aportan fibra alimentaria.

Otro de los componentes del kiwi es la actinidina, una enzima digestiva que participa en la descomposición de las proteínas durante la digestión.

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Foto: Unsplash.

Su presencia contribuye a explicar el interés por las propiedades digestivas del kiwi, aunque no significa que comer esta fruta elimine la pesadez después de las comidas ni que resuelva todas las molestias gastrointestinales.

Cuando aparecen síntomas persistentes, como dolor abdominal o alteraciones del tránsito intestinal, es importante consultar a un profesional de la salud.

Los cambios en la alimentación pueden contribuir al bienestar digestivo, pero no sustituyen una evaluación médica cuando existen molestias recurrentes.

Cómo incorporar el kiwi a una alimentación equilibrada

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Kiwis en una tabla de madera.
Foto: Pexels.

La recomendación de consumir frutas coincide con las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja a las personas mayores de 10 años consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras.

Esta cantidad corresponde a ambos grupos de alimentos y no exclusivamente al kiwi. La fruta puede consumirse sola, acompañada de yogur o incorporada a ensaladas y otras preparaciones. La elección depende de las preferencias personales y de las opciones disponibles en la rutina cotidiana.

El enfoque propuesto por Marta Verona pone el acento en la constancia en la alimentación saludable. Incorporar alimentos variados de manera habitual puede facilitar la construcción de una rutina equilibrada, sin recurrir a restricciones difíciles de mantener.

De esta manera, el kiwi en la alimentación diaria permite sumar nutrientes y ampliar las opciones de fruta en el menú. Su aporte resulta más valioso cuando forma parte de una dieta variada y equilibrada, sin atribuirle efectos que un alimento por sí solo no puede garantizar.

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