Los productos que compramos pensando que son saludables pero esconden alcohol o azúcar, según experto

Nutricionista revela los riesgos de no revisar las etiquetas nutricionales y nombra grupos de alimentos ultraprocesados que parecen sanos, pero pueden perjudicar la dieta.

Mujer comprando en un supermercado.
Mujer comprando en un supermercado.
Foto: Freepik.

Las góndolas están llenas de alimentos y bebidas que prometen ser aliados de una alimentación saludable. Términos como "fitness", "natural", "proteico" o "vegetal" suelen llevar a muchas personas a asumir que determinados productos son automáticamente beneficiosos para la salud. Sin embargo, especialistas advierten que esa percepción no siempre coincide con la composición real de los alimentos.

El nutricionista Saúl Sánchez señaló recientemente que algunos productos muy populares entre quienes buscan mejorar sus hábitos alimentarios pueden generar una imagen más saludable de la que realmente merecen. Según explicó, el problema no radica necesariamente en consumirlos de manera ocasional, sino en considerarlos opciones ideales para el consumo frecuente sin revisar su contenido nutricional.

Uno de los casos que mencionó es la kombucha, una bebida fermentada que ha ganado popularidad en los últimos años. Aunque suele asociarse con el bienestar digestivo y los estilos de vida saludables, el especialista recordó que contiene alcohol como resultado natural del proceso de fermentación. Por ese motivo, muchos fabricantes advierten en sus etiquetas que no es adecuada para embarazadas, mujeres en período de lactancia ni niños.

Otra de las observaciones estuvo dirigida a las granolas comerciales. A pesar de su reputación como alimento vinculado al deporte y al cuidado de la alimentación, Sánchez indicó que muchas variedades contienen cantidades elevadas de azúcar, grasas y aceites refinados. Esto puede incrementar considerablemente su aporte calórico y alejarla de la imagen saludable que suele transmitir su presentación.

Barritas de granola.jpg
Barras de granola.
Foto: Images/iStockphoto

Las bebidas vegetales también forman parte de los productos que generan confusión entre los consumidores. Si bien son una alternativa válida para algunas personas, especialmente aquellas que no consumen lácteos, el nutricionista señaló que ciertas versiones, particularmente las elaboradas a base de avena, pueden contener cantidades significativas de azúcares añadidos o generados durante el procesamiento.

En la misma línea se encuentran las barritas proteicas. Aunque suelen promocionarse como una opción práctica para quienes realizan actividad física, Sánchez recordó que muchas pertenecen a la categoría de alimentos ultraprocesados y pueden incluir edulcorantes y otros aditivos alimentarios.

Finalmente, el especialista se refirió a los jugos de fruta. Mientras que la fruta entera es ampliamente reconocida como un alimento saludable, explicó que el proceso de elaboración del jugo elimina gran parte de la fibra presente de forma natural. Como consecuencia, se obtiene una bebida con una concentración elevada de azúcares y una menor capacidad para generar saciedad.

La principal recomendación de los expertos es evitar juzgar un producto únicamente por su imagen o estrategia de marketing. Leer las etiquetas nutricionales, revisar la lista de ingredientes y priorizar alimentos poco procesados continúa siendo una de las herramientas más útiles para tomar decisiones alimentarias informadas.

Con base en El Tiempo/GDA

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