Ser celíaco no significa siempre tener una vida sacrificada. Sí hay obstáculos a superar, como asegurarse de recibir un plato para compartir con amigos en un restaurante que no derive en consecuencias para la salud. También requiere ser bastante más organizado que el promedio de la población para alimentarse sin gluten, algo que hay que hacer todos los santos días, sin excepciones.
Esta situación llevó a muchos celíacos a organizarse, unirse en distintas asociaciones de celíacos para —colectivamente— facilitarse la vida. Ha habido trabajos del Estado para asistirlos, como el recetario para celíacos que elabora el Ministerio de Salud Pública (MSP), que puede descargarse en formato PDF desde su web.
Organizarse para vivir mejor
También hay iniciativas individuales que suman su grano de arena a la causa, como la del emprendedor Andrés Maurano, que elaboró el servicio online GlutenGo, una guía para salir a comer y comprar sin gluten para quienes sobrellevan esta enfermedad.
Todo empezó cuando Maurano -diagnosticado adulto- quería salir a comer o tener un rato de esparcimiento. “Empecé a buscar en redes sociales cuáles eran las opciones para celíacos y me di cuenta de que estaba todo desperdigado. Empecé a anotar todo en un cuaderno y luego de unos meses, empecé a desarrollar todo digitalmente y en junio subí todo a internet”, cuenta.
Hoy GlutenGo es un sitio web, una comunidad en Instagram, una en Facebook y una app para celíacos disponible por el momento para teléfonos con Android (habrá también una versión para quienes tengan iPhone el mes que viene). En otras palabras, Maurano hizo de una inquietud y necesidad personal, un proyecto colectivo.
“En mi casa, nadie tenía la condición y por suerte tengo una familia que me acompañó en todo sentido”, detalla. “En ese periplo me di cuenta que socialmente me afectaba, porque salía menos. No me juntaba tanto con amigos o no iba a comer un asado con ellos por no poder consumir algún alimento por temor a que estuviera contaminado de gluten”, recuerda.
Cuando tuvo su propia familia, eso también significó un grado de planificación extra. Si su hija iba a un cumpleaños y él tenía que acompañarla, llevaba un tupper con comida apta para celíacos, por ejemplo. “Es más difícil llevar una vida ‘normal’ si uno no tiene la capacidad de identificar dónde ir, o qué consumir, o cómo prepararlo. Es un proceso de aprendizaje muy largo y hasta el día de hoy sigo aprendiendo muchas cosas. Por suerte, también en mi entorno hay mayor conciencia: hoy hago una juntada en mi casa o un asado con amigos y todos ya traen un producto sin gluten”.
Otra de las cosas que aprendió Maurano fue el valor de contar con la mayor cantidad de información para celíacos pertinente a un tema aglutinada en un solo lugar. Cuando hacía scroll en Instagram, por ejemplo, se percataba de que en un video podía figurar una información valiosa, pero acompañada de otra que no lo era. Como si el árbol que le era útil estaba en medio de un bosque lleno de otros que lo tapaban.
Se dio cuenta que lo mejor sería tener todo en un directorio de lugares sin gluten que ayudara a encontrar dónde ir, y que fuera fácil y rápido. Quería evitar tener que mirar una cuenta tras otra, o un video tras otro. A veces un video, sobre todo en Instagram, termina hablando de un montón de cosas y quizá solo quería saber si un lugar tiene opciones para alguien con celiaquía. Entonces comenzó a trabajar su idea con la intención de ayudar a otros.
En su formato web, hoy GlutenGo reúne información de 400 locales y cuenta con recomendaciones de establecimientos (restaurantes, panaderías o comercios) en 17 departamentos además de Montevideo. También ofrece un recetario sin gluten y un espacio para fomentar la colaboración entre quienes integren la comunidad de celíacos.
“Estamos desarrollando una sección de beneficios, aunque todavía no tenemos con una guía de descuentos vigente”, explica Maurano y agrega que su base de datos listó mas de 3.000 productos. “Desarrollamos una herramienta para consultar -mediante la acción de escanear- información sobre su condición sin gluten, utilizando distintas fuentes, entre ellas registros públicos”, detalla.
Es importante aclarar que la plataforma no certifica productos y que GlutenGo diferencia los establecimientos 100% sin gluten de los que ofrecen alternativas sin gluten, porque para una persona celíaca -remarca su creador-”esa distinción es fundamental”.