Estudios revelan el potencial de la cúrcuma para frenar el deterioro asociado a enfermedades cognitivas

Instituciones como Harvard y Johns Hopkins demostraron la capacidad para favorecer la formación de recuerdos de manera periférica. Prevén explorar la vía intranasal a futuro.

Cúrcuma, una de las especias con mayores beneficios para la salud
Cúrcuma, una de las especias con mayores beneficios para la salud
Foto: Freepik

La cúrcuma, conocida como especia, contiene compuestos con capacidad antioxidante y antiinflamatoria. Diversas investigaciones analizan su impacto en funciones cognitivas y su potencial para proteger el cerebro frente al deterioro asociado a la edad y a enfermedades neurodegenerativas.

Un equipo de científicos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) investiga una estrategia con nanotecnología para mejorar la absorción de curcumina y observó mejoras en la memoria en estudios de laboratorio. La curcumina es el principio activo de la cúrcuma. Los primeros resultados abren nuevas perspectivas para el abordaje de trastornos como el Alzheimer.

¿Cómo logra la nanotecnología de la UBA que la curcumina llegue al tejido cerebral?

El equipo, dirigido por Diego Chiappetta del laboratorio de nanomedicinas del Instituto de Tecnología Farmacéutica y Biofarmacia, y Mariano Boccia, del laboratorio de neurofarmacología de los procesos de memoria de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, desarrolló nanopartículas para encapsular la curcumina. El objetivo es mejorar su absorción y facilitar su llegada al cerebro, superando la barrera hematoencefálica, una estructura que protege al sistema nervioso central pero que también dificulta la acción de algunos fármacos.

Los investigadores señalaron que existe evidencia sobre las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la curcumina, relevantes para la neuroprotección. Sin embargo, explicaron que como molécula libre es hidrofóbica, se degrada rápidamente en el sistema digestivo y su llegada al torrente sanguíneo es mínima.

Estudios del cerebro.
Estudios del cerebro.
Foto: Canva.

El uso de nanotransportadores, de menos de 200 nanómetros, permitió dirigir la curcumina hacia el tejido cerebral. A esa escala, las propiedades físicas y químicas cambian, lo que modifica su comportamiento en el organismo, protegiéndola de la degradación y alterando su distribución. Según los investigadores, la nanocurcumina administrada por vía periférica logró producir efectos sobre la memoria, aunque el mecanismo aún está en estudio. Las pruebas en ratones mostraron que la curcumina encapsulada permitió mejorar la retención de información y reforzar recuerdos ya almacenados.

El futuro de la curcumina y la postura de Harvard y Johns Hopkins

Los investigadores de la UBA indicaron que el desarrollo de un tratamiento para personas requerirá entre 10 y 20 años de estudios adicionales. Entre los próximos pasos se encuentra comprender cómo la nanocurcumina atraviesa la barrera hematoencefálica, validar su seguridad a largo plazo y avanzar hacia ensayos clínicos.

La plataforma nano ya cuenta con antecedentes en otros contextos clínicos y se exploran vías como la administración intranasal. Instituciones como la Universidad de Harvard y Johns Hopkins Medicine coinciden en que la cúrcuma es segura en la dieta y recomiendan combinarla con pimienta negra o grasas para favorecer la absorción intestinal de la curcumina. Sin embargo, advierten que aún no hay evidencia clínica suficiente para recomendar su uso en la prevención o tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

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