Desayunar yogur con arándanos ayuda a cuidar el cerebro y prevenir deterioro cognitivo

El neurólogo Majid Fotuhi revela la combinación de alimentos que elige habitualmente por su capacidad para estimular una proteína neuroprotectora clave.

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Foto: Pxhere.

El envejecimiento cerebral suele estar relacionado con una disminución progresiva del volumen del cerebro, un proceso que puede afectar funciones esenciales como la memoria, el razonamiento y la toma de decisiones. Sin embargo, diferentes investigaciones científicas indican que ciertos hábitos saludables pueden contribuir a preservar la salud cerebral e incluso estimular mecanismos vinculados con la neuroplasticidad.

Uno de los especialistas que más ha estudiado este fenómeno es Majid Fotuhi, profesor adjunto de la Universidad Johns Hopkins, experto en plasticidad neural y autor del libro The Invincible Brain. En una entrevista con The Washington Post, el neurólogo detalló cuáles son, a su juicio, las prácticas más efectivas para conservar la función cerebral con el paso de los años y compartió algunos de los alimentos que forman parte de su rutina diaria.

Según Fotuhi, factores como la actividad física, el aprendizaje continuo, un sueño reparador, la meditación y una alimentación saludable pueden influir de manera directa en la estructura y el rendimiento del cerebro. De acuerdo con el especialista, adoptar cambios positivos en el estilo de vida podría incluso ayudar a ralentizar procesos asociados con la pérdida de volumen cerebral.

Estudio cerebro
Médico estudia imágenes del cerebro.
Foto: Freepik.

El alimento que consume a diario para cuidar la salud cerebral

Entre los hábitos alimentarios que destacó, Fotuhi mencionó el consumo cotidiano de yogur griego acompañado de arándanos, una combinación que suele incluir en el almuerzo y que, según explicó, podría aportar beneficios para el cerebro. “Los añado porque me gusta su sabor y sé que pueden estimular la producción de BDNF, una proteína neuroprotectora”, señaló el especialista.

El médico describió al BDNF (factor neurotrófico derivado del encéfalo) como una molécula clave para el correcto funcionamiento neuronal. Durante la entrevista, lo comparó con “un fertilizante para el cerebro” debido a su papel en el fortalecimiento y mantenimiento de las conexiones neuronales.

Además, destacó que esta proteína interviene en procesos relacionados con el envejecimiento neuronal, la recuperación tras lesiones y la adecuada circulación sanguínea cerebral. Según explicó, se trata de una de las moléculas neuroprotectoras más importantes identificadas hasta el momento.

Qué es el BDNF y por qué es tan importante para el cerebro

El BDNF es una proteína producida de forma natural por el organismo que cumple funciones esenciales en la supervivencia de las células nerviosas, la creación de nuevas conexiones neuronales y los procesos de aprendizaje y memoria.

Diversos estudios han encontrado que niveles adecuados de BDNF están asociados con un mejor rendimiento cognitivo, mientras que una menor producción de esta proteína se ha observado en personas con enfermedades neurodegenerativas y distintos trastornos neurológicos.

Cómo aumentar la producción de BDNF de forma natural

Chocolate negro.
Chocolate negro.
Foto: Unsplash

Durante la entrevista, Fotuhi explicó que existen varias estrategias respaldadas por la evidencia científica para favorecer la producción de BDNF. Entre ellas destacó el ejercicio aeróbico, una práctica que, según indicó, puede contribuir al aumento del tamaño del hipocampo y de la corteza prefrontal, dos regiones fundamentales para la memoria y las funciones ejecutivas.

Asimismo, mencionó otros alimentos que podrían estimular esta proteína. Entre ellos se encuentran el salmón, rico en ácidos grasos omega-3, y el chocolate negro, ambos asociados en distintas investigaciones con beneficios para la salud del cerebro.

La dieta mediterránea y el envejecimiento cerebral saludable

El neurólogo subrayó que la alimentación debe integrarse dentro de una estrategia más amplia de cuidado cerebral. En este contexto, destacó que la dieta mediterránea sigue siendo uno de los patrones alimentarios más estudiados y relacionados con un envejecimiento cerebral saludable.

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Dieta mediterránea.
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Para Fotuhi, el mensaje central es claro: los hábitos cotidianos tienen un efecto acumulativo sobre el cerebro. Mantener una rutina basada en la alimentación saludable, el ejercicio físico, el descanso adecuado, la estimulación cognitiva y el manejo del estrés puede marcar una diferencia significativa en la preservación de la salud cerebral a largo plazo.

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