El truco del comino: la ciencia revela cómo esta semilla ayuda a bajar los triglicéridos y la inflamación

Descubrí las propiedades de la especia milenaria que ayuda a regular los lípidos y combatir radicales libres; por qué los expertos la recomiendan y cómo consumirla.

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Semillas de comino.
Foto: Pixahive.

El comino, una especia originaria de Irán y de la región mediterránea, se utiliza desde hace miles de años tanto en la cocina como con fines medicinales. Estudios recientes y especialistas en nutrición señalan que su consumo puede ayudar a aliviar síntomas del síndrome del intestino irritable, reducir la inflamación y colaborar en la regulación del colesterol.

Presente en la gastronomía mediterránea, india, árabe y mexicana, el comino se consolidó como un ingrediente habitual en numerosos platos. Más allá de su valor culinario, se le atribuyen efectos beneficiosos sobre el sistema digestivo y el metabolismo de las grasas.

Comino negro
Comino negro.
Foto: Freepik.

De acuerdo con el Instituto de Ciencia McCormick, los registros más antiguos del uso del comino se remontan a hace unos 5.000 años, cuando se utilizaba incluso en rituales de momificación en el antiguo Egipto. Según la institución, existía la creencia de que portar semillas de comino durante una boda aseguraba una vida feliz a los recién casados.

De esta planta, perteneciente a la familia Apiaceae, se emplean sus semillas de color marrón oscuro, que pueden consumirse enteras o molidas. También es posible preparar infusiones , dejándolas reposar en agua caliente. Debido a su sabor intenso, se recomienda usarlo con moderación.

Sol Vázquez, licenciada en Nutrición y fundadora del centro de Nutrición Funcional Planta Made, explica que el comino puede emplearse en cocciones, como aderezo, para conservar alimentos o para aromatizar platos sin añadir calorías, grasas saturadas, azúcares ni sal. Puede tostarse o freírse, combinarse con otras especias o machacarse en mortero para liberar sus aceites esenciales, detalla.

Condimentos
Condimentos
Foto: Freepik

Comino: por qué sumarlo a la dieta

Yael Hasbani, asesora en Dietética y Nutrición Natural, sostiene que además de realzar el sabor de las comidas, el comino se asocia a diversos beneficios para la salud. Entre ellos menciona la mejora de la digestión, la disminución de la inflamación y el control del colesterol. También destaca su aporte de vitaminas, minerales, flavonoides y terpenoides, compuestos con acción antioxidante.

A su vez, Vázquez indica que el comino actúa como carminativo, es decir, ayuda a aliviar y desinflamar el tubo digestivo. Hasbani remarca que su capacidad antioxidante contribuye a proteger las células y a combatir los radicales libres.

Investigaciones científicas evaluaron su impacto en los lípidos en sangre. Un estudio publicado en Complementary Therapies in Clinical Practice observó que el consumo de comino en polvo mezclado con yogur se asoció con una disminución del colesterol LDL y los triglicéridos, junto con un aumento del colesterol HDL.

El sitio médico WebMD advierte que deben extremar precauciones las personas con alergias, mujeres embarazadas o en período de lactancia y quienes presentan trastornos de coagulación, ya que el comino podría retrasar la coagulación sanguínea. No obstante, aclara que, en general, su uso como especia o aceite esencial se considera seguro.

Por último, Hasbani recomienda conservar el comino en un lugar fresco y seco, protegido de la luz y del calor, ya que la exposición al sol y al oxígeno puede alterar sus propiedades.

Con base en La Nación/GDA

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