Uno de los ingredientes más comunes para los rebozados es el pan rallado. Este elemento no es más que pan duro triturado hasta obtener una textura harinosa que es ideal para preparar milanesas, croquetas, o incluso para moldear albóndigas o hamburguesas. Sin embargo, la polenta se presenta como una alternativa más económica y libre de glúten, que cumple los mismos propósitos que el pan rallado, incluso para preparaciones dulces.
La polenta es un aliado de los días de fríos. Ofrece una comida completa, accesible y sabrosa, con gran versatilidad para hacer distintas preparaciones. De este modo, la polenta puede sustituir al pan rallado en muchos de sus usos, además de ser apto para celíacos.
¿De qué está hecha la polenta?
La sémola de maíz es la base de la polenta, que se obtiene a partir de la molienda del maíz. Tiene varias propiedades nutricionales, que la convierten en un plato sustancioso, con altos niveles de fibra, vitamina A, hierro y antioxidantes. También posee carbohidratos complejos de absorción lenta, que proporciona energía por tiempo prolongado (muchos deportistas la eligen por este motivo).
Beneficios de utilizar polenta en las preparaciones
- Su alto contenido de fibra favorece la digestión y la salud intestinal, al darle un efecto neutralizador a los ácidos del estómago. Así, la polenta regula el exceso de secreciones gástricas, siendo fácilmente digerible para estómagos sensibles.
- Los carbohidratos de compleja absorción que contiene ayudan a mantener niveles estables de azúcar en sangre, evitando picos que pueden generar sensación de hambre. Además de proporcionar energía por mucho tiempo.
- Su forma de elaboración (sémola triturada) la hace fácil de digerir y masticar, siendo un gran aliado de niños y personas mayores.
- Sencillo para usar en distintas preparaciones, ya sea para rebozar milanesas, espesar salsas o aglutinar albóndigas.
- Al ser apto para celíacos, se convierte en el sustituto favorito de las personas que comen sin gluten.
Con el auge de la alimentación consciente y la búsqueda de variedad y equilibrio en las comidas, la polenta representa una gran opción para incorporar tanto para cocinar, como plato caliente en sí mismo para los fríos que se vienen.