Calidad en los ingredientes y técnica: ese es el faro de dos emprendedoras que, desde hace un año, abrieron las puertas de su pastelería en Montevideo. Y allí todo gira en torno al chocolate, así que a la hora de buscar un nombre fueron a lo seguro: Cacao.
Esta propuesta es ideal para los amantes de la calidad en el producto y de la estética: si bien la carta tiene más opciones, las protagonistas absolutas son las “frutas realistas”.
Preparaciones que llaman la atención y cada tanto se viralizan en redes sociales. Van cambiando según las frutas disponibles y puede haber peras, mangos, cocos, naranjas, manzanas y mucho más. Se trata de piezas cuidadosamente hechas, rellenas generalmente de ganache o cremosos, en algunos casos con algún crocante, y todas con una delicada y finísima cobertura de chocolate. Las terminaciones hacen que, en algunos casos, parezcan frutas de verdad.
Pero vayamos a la historia. Antes de tener un local abierto al público, Cacao fue el emprendimiento de Sofía Hernández y Diané García. Creció de a poco, con pedidos por encargo y una apuesta constante a lo visual. Detrás están dos socias que no partieron del mismo lugar, pero encontraron en la pastelería un terreno común para construir algo propio.
Un comienzo desde lo doméstico
El proyecto comenzó hace unos dos años, primero con producción casera y entregas coordinadas directamente con los clientes. En ese inicio, Instagram no fue solo una vidriera: fue una herramienta central. “Intentamos que, dentro de lo doméstico, fuera lo más estético posible”, cuenta Sofía. Las fotos, el cuidado en la presentación y una identidad visual definida acompañaron desde el principio una propuesta que todavía no tenía espacio físico, pero sí una idea clara de hacia dónde quería ir.
Inspiradas en la pastelería contemporánea, empezaron a trabajar postres con formas de frutas realistas, una línea que en ese momento tenía poca presencia en el mercado local. El impacto visual fue rápido, pero no quedó solo en eso: la propuesta se enfoca en una lógica de equilibrio. Realizan preparaciones con menos azúcar agregado, usando frutas, compotas y frutos secos, y una estructura de sabores que combina distintas texturas en un mismo postre. “El dulzor que tienen es mayormente de la misma fruta”, explica Diané.
El paso al local propio
El crecimiento se fue dando de a poco. A medida que aumentaban los pedidos, pasaron de las entregas a los envíos y, con el tiempo, empezaron a proyectar un local propio. “Pegar un salto sin que la demanda aparezca es complicado”, señala Sofía. Así que esperaron a sentir que era el momento adecuado y finalmente dieron ese paso.
En el local, que está por cumplir su primer año y está ubicado en Maldonado 799 (Montevideo), la producción es diaria y la decoración de cada pieza se hace a mano, una por una. “Todos los días se hace la decoración de todos los postres”, detalla Diané, en un proceso que requiere tiempo y precisión, incluso con herramientas que ayudan a optimizar ciertas etapas.
En paralelo, la visibilidad en redes sociales siguió creciendo. Como suele pasar, algunos contenidos funcionaron como disparadores y llevaron a picos de exposición difíciles de anticipar. Un día, sin que ellas lo supieran, llegó Romina (creadora de contenido, en Instagram @recorriendote.uy) y, tras su visita, compartió una recomendación del lugar que se tradujo en largas filas en la puerta: todos querían conocer y probar las frutas virales.
Una propuesta en expansión
Actualmente, Cacao funciona como cafetería con foco en pastelería, sumando opciones de brunch y una carta que empieza a incorporar propuestas saladas. La idea es seguir ampliando la oferta, sin perder el eje.
El espacio también busca construir una experiencia más amplia, donde el ambiente, la música y la posibilidad de combinar los postres con otras bebidas formen parte del recorrido. “Intentamos que sea un ambiente cuidado, que no sea solo venir a comer”, dicen.