Muchas personas tienen siempre a mano una salsa de tomate comprada porque parece una opción más rápida que prepararla en casa.
Sin embargo, con ingredientes básicos como tomate, cebolla, zanahoria, puerro y ajo es posible elaborar una versión casera, controlar lo que se incorpora y prescindir de aditivos y conservantes.
La clave está en el tiempo de cocción y en el orden en que se agregan las verduras. Según explica la revista Hola, una cocción lenta de entre 45 y 60 minutos permite concentrar los sabores y conseguir la textura de la salsa.
¿Qué diferencia a una salsa de tomate casera de una industrial?
Preparar la salsa en casa permite controlar la cantidad de sal, grasa y azúcar que se utiliza. Además, a diferencia de muchas versiones industriales, no requiere incorporar conservantes ni otros aditivos.
Esto no significa que todas las salsas comerciales sean de mala calidad. Si se elige una opción envasada, conviene revisar la etiqueta y optar por productos con una composición sencilla, sin azúcares añadidos ni ingredientes innecesarios.
¿Qué tomate conviene utilizar?
El tomate fresco y maduro, el tomate en conserva y el triturado son alternativas válidas. La elección depende de la temporada y del tiempo disponible.
El tomate fresco y maduro aporta más sabor, aunque contiene mayor cantidad de agua, por lo que necesita una cocción más prolongada. En cambio, el tomate en conserva, entero o triturado, es una alternativa práctica durante todo el año. Si se utiliza triturado, es recomendable revisar la etiqueta para comprobar que no tenga azúcares añadidos.
Ingredientes para aproximadamente cuatro porciones:
Seis tomates
Dos dientes de ajo
Una cebolla
Dos zanahorias
Un puerro
Una pizca de sal
Una pizca de azúcar (opcional, si la salsa queda ácida)
Aceite de oliva virgen extra
Cómo preparar la salsa de tomate casera:
- Picar el ajo y la cebolla en trozos pequeños.
- Cortar el puerro y las zanahorias en dados.
- Calentar aceite de oliva virgen extra en una sartén o una olla.
- Sofreír primero el ajo, luego la cebolla y, por último, el puerro y las zanahorias. Dejar que cada verdura se ablande antes de incorporar la siguiente.
- Añadir los tomates, previamente lavados y sin el rabito, e incorporar la sal.
- Tapar la olla y cocinar a fuego medio durante 45 a 60 minutos.
- Destapar y triturar la preparación. Luego, pasarla por un colador fino para obtener una textura lisa.
En base a El Tiempo/GDA