La salud mental y la cultura popular japonesa se cruzan en una investigación que busca responder una pregunta poco habitual: ¿pueden los personajes inspirados en el anime y el manga convertirse en aliados dentro de un proceso terapéutico?
Un proyecto desarrollado en Japón está explorando esa posibilidad a través de una experiencia que utiliza avatares digitales para facilitar el vínculo entre pacientes y profesionales de la salud mental. El objetivo es reducir algunas de las barreras que dificultan el acceso a la terapia y promover una comunicación más fluida sobre las emociones.
La iniciativa es impulsada por el psiquiatra italiano Francesco Panto, quien, según informó AFP y recogió Deutsche Welle (DW), se interesó por el potencial terapéutico de estos contenidos a partir de experiencias personales durante su adolescencia. El especialista encontró en personajes de ficción modelos con los que se sentía identificado en una etapa marcada por estereotipos relacionados con la identidad y la expresión emocional.
Avatares para facilitar el diálogo
En marzo concluyó un estudio piloto de seis meses realizado en la Universidad de la Ciudad de Yokohama. La investigación incluyó a 20 participantes de entre 18 y 29 años que presentaban síntomas de depresión.
Durante las sesiones, los jóvenes recibieron atención psicológica de forma virtual. La particularidad fue que el profesional aparecía representado mediante un avatar con estética inspirada en el anime, acompañado por una voz modificada digitalmente.
Los investigadores plantean que este recurso podría funcionar como una especie de filtro simbólico que ayude a las personas a reconocer y expresar sus dificultades emocionales con mayor comodidad. La idea es que la presencia de personajes ficticios reduzca ciertas inhibiciones y favorezca la apertura durante el proceso terapéutico.
Para la experiencia fueron creados seis personajes basados en distintos arquetipos habituales del manga japonés. Cada participante podía elegir libremente con cuál interactuar.
Personajes construidos desde experiencias emocionales
Según explicó Panto, cada avatar fue diseñado a partir de una experiencia psicológica concreta. Algunos reflejaban características asociadas al trastorno bipolar, mientras que otros estaban vinculados a situaciones relacionadas con ansiedad, estrés postraumático o problemas asociados al consumo de alcohol.
El investigador señaló que los personajes fueron concebidos para resultar cercanos y atractivos para quienes participaban del estudio.
Uno de los jóvenes que integró la experiencia, un desarrollador de videojuegos de 24 años cuya identidad se mantiene en reserva, contó que decidió sumarse luego de sentirse identificado con la descripción de uno de los personajes, que planteaba una búsqueda personal de fortaleza interior.
Una posible respuesta a las dificultades de acceso
La primera etapa de la investigación también contempló el monitoreo de indicadores como la frecuencia cardíaca y los patrones de sueño. El propósito fue evaluar la viabilidad de esta modalidad y analizar si puede contribuir a reducir los síntomas depresivos.
Además, el equipo estudia la posibilidad de incorporar herramientas de inteligencia artificial para ofrecer este tipo de apoyo sin la presencia directa de un terapeuta humano.
El proyecto forma parte de una serie de iniciativas orientadas a enfrentar los desafíos de salud mental que atraviesa Japón. En ese contexto, la profesora adjunta Mio Ishii, integrante de la investigación, explicó que una de las preocupaciones es el fenómeno conocido como “ikizurasa”, un término utilizado para describir a personas que encuentran dificultades para desenvolverse en la vida social.
La académica señaló que muchos jóvenes tienen problemas para asistir regularmente a centros educativos o sostener una actividad laboral, por lo que el objetivo es generar nuevas alternativas que contribuyan a su recuperación y bienestar.
De acuerdo con datos citados por DW a partir de información del Foro Económico Mundial, en 2022 apenas el 6% de la población japonesa había recurrido a terapia psicológica para abordar problemas de salud mental, una proporción menor a la registrada en Europa y Estados Unidos.
Si las próximas etapas de la investigación arrojan resultados favorables, este modelo podría extenderse más allá de Japón y transformarse en una herramienta complementaria para personas que encuentran obstáculos a la hora de acceder a apoyo psicológico.
En base a El Tiempo/GDA
-
El plan liderado por Henry Cohen para enfrentar la crisis de salud mental adolescente en todo el país
Las experiencias emocionales en la infancia y que pueden marcar la vida adulta, según psicólogos
Psicólogos explican por qué guardar silencio en grupos de WhatsApp puede ser una forma de autocuidado
Ansiedad y presión por las notas del colegio: cómo impacta en el cerebro y la salud emocional adolescente