En este momento, estamos muriendo y volviendo a nacer. Literalmente, millones de células mueren cada segundo y otras millones nacen. A lo largo de la vida nos transformamos, cambiamos, crecemos. Dejamos versiones de nosotros mismos atrás. Y, sin embargo, cuando la muerte se asoma —esa que parece poner un punto final a nuestra vida o la de un ser querido—, nos damos cuenta de que no estamos preparados para recibirla.
La médium Noelia Pace —que también es tanatóloga y acompaña el proceso del buen morir— propone transitar las etapas del duelo y experimentar la muerte desde una perspectiva diferente. El 21 de mayo vendrá a Montevideo a presentar ‘Mediumnidad’, una experiencia que invita a conectar con las almas que ya no están en este plano y reflexionar acerca de nuestro vínculo con la muerte.
— Mucha gente le teme a la muerte y a la conexión con aquellos que ya no están. Pero, ¿realmente es algo a lo que temerle?
— No. La muerte es una transformación que nos acompaña desde que nacemos. Llegamos a la vida a través de una primera muerte terrenal: la que atravesamos cuando nuestra madre nos pare. El problema es que nos enseñaron que la muerte nos quita, nos arrebata, y por ende nos lleva a un estado de ausencia y pérdida. Pero es todo lo contrario. Es un proceso maravilloso que permite una vida plena en una existencia infinita.
Tampoco hay que temerle a las almas que han desencarnado porque son parte de nuestra energía, nuestro linaje y nuestros vínculos. Hay que aprender a convivir con su energía.
— ¿Cómo?
— En primer lugar, entendiendo que la muerte no finaliza nada, no nos quita. La gente que se fue sigue siendo parte de nuestro día a día. En segundo lugar, aprendiendo a conectar con el Universo, con la energía que somos y que nos vincula con la Madre Tierra. Y, por último, hablando desde el amor, desde un lugar en el que no necesitamos la presencia física de una persona para hacerle saber cuánto la amamos, la sentimos, la deseamos.
— ¿Cómo ha sido tu vínculo con la muerte y la mediumnidad desde chica?
— Cuando tenía seis años, le dije a mi mamá que veía a un ser que me hablaba, me mostraba imágenes y me hacía sentir cómo había muerto. Al poco tiempo descubrí que era un familiar que había existido antes de que yo naciera. Y mi vínculo con la muerte siempre fue maravilloso gracias a mi bisabuela y a mi madre, quienes me enseñaron que ese ritual amoroso no era una despedida, que esos seres seguían existiendo con nosotros y que podíamos honrarlos y tenerlos cerca a través del respeto y los recuerdos.
— ¿Cómo hablan los muertos? ¿Qué percibís cuando te conectás con los que ya no están?
— De muchas formas. Pueden ser palabras, sonidos, imágenes, vivencias e incluso sensaciones; sentir en el cuerpo cómo murieron. A veces es a través de la música, el arte, la lectura, es decir, todo lo que permita vibrar y conectar con su energía.
— ¿Todos podemos alcanzar esa percepción?
— Sí. Todos los seres humanos, por el solo hecho de ser energía, conectamos. Lo que pasa es que, por temor y por una cuestión de preservarse, las personas se limitan. Y lo que más limita es la negación, el creer que “no puede ser”.
— ¿Cuál sería el primer paso para abrirse a esa experiencia?
— Aprender a escuchar el silencio, vibrar, sentir. Entender que no existimos solos en este planeta, en este espacio físico. Que estamos rodeados de energías que van y vienen con una intensidad que puede ser de amor o de odio, pero que hacen a nuestra existencia. Y dejar que fluya, dejar que suceda, no resistirse.
— ¿Dónde están las almas? ¿Desde dónde se comunican?
— En dimensiones distintas a la nuestra. En paralelo a esta existencia terrenal, pero en diferentes planos. Es como si el Universo fuera una cebolla, con un montón de capas que van desde lo más externo hasta lo más profundo.
— ¿Y por qué se comunican? ¿Qué las motiva a conectarse con el plano terrenal?
— A veces, porque comunicarse les permite evolucionar, no quedarse ancladas. Y, a los que estamos en este plano, nos permite comprender por qué esa existencia sucedió de esa manera.
— ¿Qué has aprendido de la vida a partir del contacto con las almas?
— Aprendí a vivir el hoy de manera plena, a no quedarme a medio camino por temor, a no limitarme. Y, sobre todo, aprendí que cada instante morimos y volvemos a nacer, y eso es maravilloso.
— También sos tanatóloga y trabajás con el proceso de duelo. ¿El contacto con los muertos ayuda a transitar el duelo, o no en todos los casos?
— Sí, ayuda, porque, cada vez que evolucionan ellos, también lo hacemos nosotros. Y en el proceso de duelo es necesario reconocer que ese otro ser existe de otra forma, que no nos ha abandonado.
— ¿Cómo cambian las personas que están en duelo una vez que viven esta experiencia?
— Dejan de sentir el vacío y de sentirse perturbadas. Comienzan a liberarse, a vivir la vida de forma plena, sin límites. Es renovador.
— ¿Qué le aconsejarías a alguien que está atravesando un proceso de duelo y que siente que no puede seguir sin la presencia física de la otra persona?
— Primero, que respire profundo. En cada inspiración y exhalación esas almas acompañan nuestro vibrar. Segundo, que salga del estado de negación y se permita conectar con los recuerdos, con los momentos vividos. Que agradezca y que, sobre todo, viva, porque, a partir de sus vivencias, ese alma evoluciona.
— ¿Creés en la reencarnación?
— Sí, en constante. Mientras hacemos esta nota, estamos reencarnando en otras dimensiones. El ser solamente viene a esta vida a recordar y, en ese recuerdo, hacer que las cosas sucedan mejor.
— Si una vez que uno muere reencarna en otro ser, ¿cómo te conectás con alguien que ya no está? ¿No está esa alma reencarnada otra vez?
— Sí, pero la vibración energética de un alma no se limita a un cuerpo físico.
— Entiendo. En mayo vendrás a Montevideo a explorar esta conexión. ¿De qué se trata el encuentro?
— Es una experiencia única donde las almas conectan, el espíritu sana y aprendemos a hacer un proceso de duelo. Podremos tomar consciencia de que esta existencia que tenemos no está sola y prepararnos para conectar en constante. Todos están invitados: el que cree, el que no, el que tiene miedo, el que no sabe por qué quiere ir, pero quiere. Y estará a la venta mi último libro, Sesión abierta, que también nos invita a conectar con la energía que somos.
Noelia Pace La Medium presentará ‘Mediumnidad’ el jueves 21 de mayo a las 20 horas en el Teatro El Galpón de Montevideo. Las entradas están disponibles en Redtickets.