Lama Rinchen, el monje budista uruguayo y formado en la tradición tibetana, planteó en el podcast de Uri Sabat, "La fórmula del éxito", que la sociedad actual atraviesa una paradoja: “Estamos viviendo mejor que los reyes de la Antigüedad y, sin embargo, seguimos insatisfechos, incluso podríamos decir aún más”.
Su diagnóstico apunta a un vacío ligado a la falta de propósito y a preguntas sin responder sobre la vida y la muerte. Como contrapeso, propuso el entrenamiento mental mediante meditación pragmática.
Según el monje, el malestar aparece cuando la vida moderna ofrece estímulos y recursos finitos, mientras la búsqueda humana de plenitud se experimenta como infinita: “Todo lo que está a nuestra disposición es limitado, finito, y nuestra naturaleza es infinita. Entonces, no es suficiente para satisfacer”, afirmó. La consecuencia es una satisfacción breve y cambiante que no llega a cubrir demandas más profundas.
Impacto de la pandemia y propósito vital en los jóvenes
Rinchen vinculó estas demandas actuales con el quiebre que trajo la pandemia del Covid-19. Describió ese período como una “ruptura” que empujó preguntas directas sobre identidad y proyecto personal. En ese momento se abrió una búsqueda de sentido menos automática y más exigente, con intentos de “explorar nuevos modelos de felicidad”.
También advirtió sobre el costo de no responder (o de postergar indefinidamente) las preguntas de fondo. Cuestiones vinculadas a la identidad, el sentido de la vida o la muerte son universales y, cuando quedan en suspenso, pueden volverse una fuente sostenida de angustia. En ese punto, Rinchen sostiene que percibir el vacío sin encontrar un propósito puede transformar la experiencia cotidiana en algo opresivo.
Meditación pragmática y entrenamiento mental para dominar la mente
Rinchen muestra la meditación como entrenamiento mental con efectos prácticos: un método para “ser dueños” de la propia mente y orientar la conducta hacia el altruismo, la virtud y la sabiduría. En esa línea, el valor de una disciplina sostenida permite observar pensamientos y emociones sin quedar arrastrado por ellos.
Para explicar esa búsqueda incesante de satisfacción externa, Rinchen recurre a una imagen simple: la felicidad como una zanahoria siempre fuera de alcance. La conclusión que propuso no fue resignarse, sino cambiar el foco. Se debe continuar buscando pero poniendo en el centro la riqueza interna y el trabajo cotidiano sobre los hábitos mentales.
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