El FOMO (sigla en inglés de Fear Of Missing Out) es un fenómeno psicológico que puede traducirse como “miedo a perderse algo”. En los últimos años, este concepto cobró gran relevancia, especialmente entre jóvenes y adolescentes que sienten la necesidad de permanecer conectados a las redes sociales para no quedar excluidos de experiencias, noticias o acontecimientos que ocurren en su entorno.
La creciente influencia de la virtualidad y la hiperconectividad ha llevado a que cada vez más especialistas en salud mental analicen el impacto de este comportamiento sobre el bienestar emocional y los niveles de ansiedad.
Cómo afecta el FOMO a la salud mental
El reconocido psicólogo argentino Gabriel Rolón abordó recientemente este fenómeno durante una intervención radial, donde reflexionó sobre el vínculo entre el FOMO, la ansiedad y la necesidad de estar permanentemente informados sobre lo que hacen los demás.
Según explicó el especialista, gran parte de la ansiedad moderna surge del temor constante a quedar excluidos de experiencias ajenas, una sensación que se ve amplificada por el uso intensivo de las plataformas digitales.
Rolón subrayó que resulta fundamental comprender que ninguna persona puede participar en todas las actividades ni vivir todas las experiencias posibles al mismo tiempo.
“Todo el tiempo te estás perdiendo cosas en la vida”, señaló el psicólogo. Para el experto, aceptar esta realidad forma parte del proceso de crecimiento emocional y de construcción de una vida más equilibrada.
El miedo a perderse algo y la importancia de elegir
La reflexión de Rolón apunta a que las personas no solo se definen por aquello que eligen hacer, sino también por aquello a lo que deciden renunciar. Desde esta perspectiva, asumir que siempre existirán experiencias a las que no podremos acceder ayuda a disminuir la angustia, el estrés emocional y la tendencia a la comparación constante que suele potenciarse en las redes sociales.
Cómo reducir el impacto del FOMO
Los especialistas en psicología coinciden en que una de las claves para combatir el miedo a perderse algo consiste en desarrollar una relación más saludable con la tecnología y las plataformas digitales.
Entre las estrategias más recomendadas se encuentran:
- Reducir el tiempo de exposición a las redes sociales.
- Evitar la comparación permanente con otras personas.
- Practicar la atención plena o mindfulness.
- Priorizar experiencias personales significativas.
- Aceptar que es imposible estar presente en todas las situaciones.
En definitiva, comprender que la vida implica tomar decisiones y renunciar a determinadas experiencias puede contribuir a mejorar la salud mental, disminuir la ansiedad y desarrollar una mayor sensación de bienestar emocional.