Janucá y el milagro del aceite: cuál es el mensaje de esta festividad judía para el bienestar emocional

A partir de esta noche, judíos alrededor del mundo comenzarán a encender cada día una nueva vela que celebra la victoria de la luz sobre la oscuridad.

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Niñas encienden las velas de Janucá.
Foto: Jabad.

Esta noche comienza Janucá —también conocida como ‘Fiesta de las Luminarias’—, una festividad judía que celebra la dedicación y la resiliencia de los macabeos, quienes, durante el Siglo II a.c., lograron recuperar el control del templo luego de que el imperio seléucida prohibiera la práctica del judaísmo en Jerusalén y otras zonas que manejaba. Más allá de lo religioso, esta fecha guarda mensajes profundos para el bienestar de nuestra vida diaria.

Para entender el significado de Janucá, primero es importante conocer qué pasó. El rabino Mendel Shemtov, de Beit Jabad Uruguay, contó que, una vez terminada la batalla, los macabeos llegaron al templo y quisieron re-inaugurarlo encendiendo un candelabro de siete brazos, llamado Menorá. Para eso, necesitaban aceite de oliva ritualmente puro, del cual hallaron una sola vasija que, como mucho, podría durar un día.

Entonces, ocurrió lo que muchas veces se conoce como ‘el milagro del aceite’. Pasó un día, luego otro y luego otro… Y el candelabro seguía encendido. Finalmente, el aceite sirvió para mantener la luz durante ocho días. Por eso, cuando llega Janucá, judíos de todo el mundo encienden una vela nueva cada noche, durante ocho días.

Luz para salir de los malos momentos

Para Shemtov, el principal mensaje de Janucá es que “un poquito de luz disipa mucha oscuridad”. Cuando uno atraviesa una situación oscura —dijo— podría creer que no hay salida o que, si la hay, ésta es muy difícil de alcanzar. Pero lo cierto es que basta con una pequeña acción, un pensamiento o una emoción que traigan algo de luz para que esa oscuridad empiece a mermar.

“La oscuridad parece fuerte, densa y real, pero solamente es la ausencia de luz. Cuando uno enciende una luz, la oscuridad se desvanece. Y si al día siguiente prende dos luces, hay mucho menos oscuridad. En una semana, esa oscuridad que parecía tan real, se habrá transformado completamente”, expresó.

Lo anterior se vincula con otro mensaje de Janucá, que tiene que ver con que “la luz de hoy es suficiente para hoy, pero cada día, de a poco, hay que aumentarla”. La primera noche se enciende una vela, la segunda dos y así sucesivamente: “El desafío de hoy es superar cualquier logro, cualquier luz que uno haya traído y generado en su vida y su entorno; hacer algo más, ayudar a alguien más, aprender algo más”. El cambio es paulatino, pero constante. “No se trata de cambiar la situación de un día para el otro, pero sí de hacer algo más cada día para, más adelante, encontrarse en un momento totalmente distinto al que estaba cuando empezó”, señaló el rabino.

Janucá
Persona enciende las velas de Janucá.
Foto: Freepik.

La acción como base del milagro

Otro aspecto clave de esta festividad es la presencia del milagro. “Hay algo, una fuerza que nos trasciende, que maneja el diario vivir y que nos muestra que todo tiene un orden”, mencionó Shemtov. Pero Janucá nos muestra que los milagros no ocurren si solo nos sentamos a esperarlos: “Los macabeos hicieron su parte con lo que tenían. Encendieron la Menorá, aunque solo fuera a durar un día, y de repente duró ocho. Hicieron todo lo que pudieron y entonces surgió el milagro”.

En la vida —señaló el rabino— es importante confiar, pero tampoco hay que descansarse. De hecho, Janucá nos invita a pensar que es justamente al revés: primero uno hace y luego confía en los milagros.

Por último, resaltó: “La oscuridad, tanto si viene de adentro de uno como de afuera, se vence con una velita de luz, una velita de amor, una velita de verdad. Una pequeña verdad puede vencer muchas mentiras. Un poquito de amor puede vencer muchísimo odio. Un poquito de luz puede vencer mucha oscuridad”.

La festividad culmina al anochecer del lunes 22 de diciembre. Beit Jabad Uruguay organiza un encendido de la Menorá Publica (candelabro) en la Plaza Trouville de Montevideo el 15 de diciembre a las 19 horas.

Encendido de la Menorá Pública
Encendido de la Menorá Pública en Montevideo.
Foto: Jabad Uruguay.

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