El error en el currículum que arruina candidaturas antes de la entrevista, según experto en recursos humanos

¿Usás palabras como "proactivo" o "comprometido"? La advertencia de un reclutador sobre estas frases en el CV y los verbos de acción que tenés que sumar para demostrar logros.

Reclutador con un curriculum. Foto: Canva.
Reclutador con un curriculum.
Foto: Canva.

Preparar las respuestas, llegar a tiempo y mostrar una actitud positiva son aspectos importantes al momento de afrontar una entrevista de trabajo. Sin embargo, hay un detalle que puede debilitar la candidatura incluso antes de que el postulante llegue a conversar con el reclutador: utilizar frases genéricas para describir sus habilidades y experiencia, sin aportar ejemplos concretos que respalden sus afirmaciones.

James Fleming, especialista en recursos humanos y director de una empresa de reclutamiento, lleva más de 25 años analizando currículums y entrevistando candidatos. A partir de esa experiencia, identificó un error recurrente entre quienes buscan empleo: recurrir a palabras que suenan bien, pero que no permiten conocer qué aportó realmente una persona en sus trabajos anteriores.

Expresiones como “soy trabajador”, “comprometido”, “diligente” o “proactivo” aparecen con frecuencia en las hojas de vida. Precisamente por su uso extendido, pueden perder fuerza y resultar poco útiles para diferenciar a un candidato de los demás. El problema no es mencionar las propias fortalezas, sino hacerlo sin explicar cómo se manifiestan en la práctica. Afirmar que alguien es responsable o emprendedor aporta poca información si no se acompaña de una experiencia que permita comprobarlo.

Fleming recomienda sustituir esas fórmulas por ejemplos específicos de tareas realizadas, objetivos alcanzados y mejoras conseguidas. En lugar de describirse como una persona con buenas habilidades de gestión, por ejemplo, un postulante podría explicar que administró una cartera de 50 clientes y mantuvo un índice de satisfacción del 95 %.

Otro ejemplo consiste en señalar que colaboró con distintos equipos para lanzar un producto dos semanas antes de la fecha prevista. En ambos casos, la descripción deja de apoyarse únicamente en una cualidad y pasa a mostrar una contribución concreta. La misma lógica se aplica a términos como “proactivo” o “emprendedor”. Según el especialista, estas palabras pueden tener valor si se acompañan de pruebas, pero, sin ellas, corren el riesgo de convertirse en expresiones de relleno.

Autoestima, éxito
Mujer exitosa y feliz.
Foto: Freepik.

Para construir un perfil profesional más convincente, Fleming aconseja utilizar verbos que transmitan acciones y permitan visualizar el trabajo realizado. Palabras como “lideré”, “diseñé”, “implementé”, “entregué” o “simplifiqué” ayudan a describir con mayor precisión las responsabilidades asumidas y los resultados obtenidos.

La recomendación también sirve para evitar que el currículum se convierta en una lista de cargos y funciones. Más allá de los puestos ocupados, es importante mostrar las habilidades desarrolladas, los desafíos enfrentados y los logros que demuestran la capacidad para desempeñar el trabajo al que se aspira.

En un proceso de selección, la puntualidad y una actitud adecuada siguen siendo importantes, al igual que demostrar interés por la oportunidad laboral. Pero una presentación convincente requiere algo más que repetir las cualidades que suelen aparecer en cualquier currículum: exige mostrar, con ejemplos claros y verificables, por qué la experiencia de esa persona puede ser relevante para el puesto.

Con base en El Tiempo/GDA

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