Dormir con medias: qué dice la psicología sobre este hábito y su relación con el bienestar

Usar medias al acostarse puede responder a la búsqueda de confort térmico, pero también formar parte de una rutina que aporta seguridad y previsibilidad.

Dormir medias
Foto: Freepik.

Dormir con medias es una costumbre habitual, especialmente durante los meses fríos, aunque hay personas que la mantienen durante todo el año.

Más allá de la comodidad que proporciona tener los pies abrigados, este hábito se relaciona con la manera en que algunas personas organizan sus rutinas y preparan el entorno para descansar.

Desde distintas perspectivas psicológicas, estas pequeñas costumbres pueden contribuir a generar una sensación de seguridad y control. Para quienes encuentran tranquilidad en los hábitos cotidianos, ponerse medias antes de acostarse puede convertirse en parte de un ritual que ayuda a anticipar el momento del descanso.

Entre los perfiles que se vinculan con esta práctica aparecen las personas metódicas, que valoran las rutinas previsibles; quienes buscan sentirse protegidos en un entorno confortable; y aquellas que tienen una mayor sensibilidad a las sensaciones físicas, como el frío en los pies. También puede tratarse de una decisión práctica para evitar molestias durante la noche.

El valor de las rutinas antes de dormir

Preparar el ambiente para descansar puede incluir distintas acciones: tomar una infusión, escuchar música tranquila, utilizar determinados aromas o ponerse medias. Cuando se repiten de manera habitual, estos comportamientos pueden funcionar como señales que ayudan a asociar ciertas sensaciones con el momento de dormir.

En ese sentido, la elección de usar medias puede responder a una necesidad concreta de comodidad y formar parte de una rutina de autocuidado. Atender las propias necesidades antes de que se conviertan en una molestia también permite reconocer qué condiciones favorecen el descanso individual.

El hábito se ha relacionado, además, con una sensación de protección emocional. Sin embargo, dormir con medias no permite determinar por sí solo la personalidad de alguien ni establecer cómo gestiona sus emociones. Las razones pueden ser tan sencillas como tener frío o preferir la sensación de abrigo.

¿Ayuda a dormir mejor?

Mantener los pies calientes puede favorecer el inicio del sueño en algunas personas. Por eso, quienes sienten frío al acostarse pueden encontrar en las medias una solución sencilla para mejorar su comodidad y reducir las molestias que interrumpen el descanso.

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Foto: Unsplash.

La elección del material también importa: las medias de algodón u otros tejidos transpirables pueden resultar más adecuadas para dormir que aquellas que generan demasiado calor o humedad.

Si se utilizan medias de compresión por indicación médica, conviene seguir las recomendaciones del profesional tratante sobre cuándo usarlas.

En definitiva, dormir con medias puede ser una forma de responder a las necesidades del cuerpo y de construir una rutina que facilite el descanso.

Aunque se le atribuyan significados vinculados con la personalidad o la seguridad emocional, este gesto cotidiano no constituye, por sí mismo, una señal concluyente sobre el carácter de quien lo practica.

En base a La Nación/GDA

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