La creatina es uno de los suplementos más utilizados en el ámbito deportivo. Su eficacia para mejorar el rendimiento en ejercicios de alta intensidad y favorecer las ganancias de fuerza muscular está ampliamente documentada. Sin embargo, una nueva revisión científica pone en duda otra de las propiedades que con frecuencia se le adjudican: su supuesto efecto antiinflamatorio.
Investigadores de la Universidad Estatal de São Paulo (Unesp), en Brasil, analizaron la evidencia disponible sobre el tema y concluyeron que la suplementación con creatina no reduce de forma significativa los principales marcadores de inflamación crónica de bajo grado en humanos. Los resultados fueron publicados en la revista Frontiers in Immunology.
La investigación consistió en una revisión sistemática con metaanálisis de ocho ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego, un tipo de estudio considerado entre los más rigurosos para evaluar la eficacia de intervenciones sanitarias.
Los autores examinaron el impacto de la creatina sobre distintos biomarcadores asociados a la inflamación sistémica, entre ellos la proteína C reactiva (PCR) y la interleucina-6 (IL-6). Tras analizar los datos disponibles, no encontraron reducciones significativas que permitieran afirmar que el suplemento ejerce un efecto antiinflamatorio sostenido en la población general.
Según los investigadores, buena parte de esta percepción se originó en estudios realizados en animales o en células analizadas en laboratorio. En esos trabajos se observaron mecanismos biológicos capaces de modular algunas respuestas inflamatorias.
Sin embargo, los resultados obtenidos en investigación básica no siempre se replican cuando se estudian en seres humanos. Esa diferencia entre los hallazgos experimentales y la evidencia clínica es, precisamente, una de las razones por las que los especialistas consideran necesario revisar periódicamente las recomendaciones asociadas a suplementos y tratamientos.
Aunque la conclusión general fue que la creatina no reduce la inflamación crónica de manera significativa, algunos estudios incluidos en la revisión identificaron posibles efectos beneficiosos en situaciones muy específicas. Los hallazgos aparecieron principalmente en atletas sometidos a esfuerzos físicos extremos, como corredores de larga distancia o participantes de pruebas de resistencia prolongada.
Tras carreras de larga distancia y eventos de medio Ironman, algunos trabajos registraron disminuciones en determinados mediadores inflamatorios, como el TNF-α, la IL-1β y la prostaglandina E2 (PGE2). Uno de los estudios analizados informó una reducción de más del 30% en los niveles de TNF-α y una disminución cercana al 61% en PGE2 después de una carrera de 30 kilómetros.
Los autores advierten que estos resultados no deben interpretarse como una prueba de que la creatina actúa como un antiinflamatorio general. La inflamación que aparece después de un ejercicio extremadamente exigente responde a mecanismos distintos de aquellos involucrados en la inflamación crónica de bajo grado asociada al envejecimiento o a determinadas enfermedades.
Los investigadores plantean que la creatina podría contribuir indirectamente a reducir algunos marcadores inflamatorios cuando existe un alto nivel de daño muscular y demanda energética, ayudando a preservar la integridad celular durante el esfuerzo. Sin embargo, los procesos que sostienen la inflamación crónica son mucho más complejos y no parecen responder de la misma manera.
La revisión también recuerda que la inflamación no es necesariamente perjudicial. Después de la actividad física, el organismo activa una respuesta inflamatoria transitoria que cumple funciones esenciales en la reparación y adaptación de los tejidos.
Incluso algunas moléculas habitualmente catalogadas como inflamatorias, como la interleucina-6, pueden desempeñar papeles beneficiosos durante la recuperación postejercicio, favoreciendo la movilización de energía y mejorando la sensibilidad a la insulina.
Los autores subrayan que estos resultados no modifican las recomendaciones actuales sobre el uso del suplemento. La creatina continúa siendo una herramienta respaldada por evidencia para mejorar el rendimiento en ejercicios de alta intensidad, aumentar la fuerza muscular y favorecer el desarrollo de masa libre de grasa.
Con base en El Tiempo/GDA
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