En un contexto marcado por el sedentarismo laboral, cada vez más especialistas ponen el foco en una práctica simple pero efectiva: caminar. El fisioterapeuta Javier Muñoz analizó recientemente el impacto del movimiento cotidiano en una entrevista con Men’s Health, donde destacó que esta actividad puede incidir de forma directa en la salud cardiovascular, el metabolismo y el bienestar mental.
“El simple hecho de caminar y dar un paseo ya nos cambia a nivel de claridad mental, energía e incluso de flexibilidad metabólica”, explicó el especialista, al referirse a los beneficios inmediatos que puede generar este hábito.
Lejos de la meta clásica de los 10.000 pasos diarios, la evidencia científica más reciente indica que alcanzar entre 4.000 y 7.000 pasos al día ya puede generar beneficios significativos para la salud.
Caminar a un ritmo constante favorece el retorno venoso y mejora la oxigenación de la sangre, sin someter al cuerpo a un estrés físico elevado. Además, se trata de una actividad que contribuye a la quema de calorías, lo que la convierte en una opción accesible para quienes buscan perder peso o mantenerse activos sin recurrir a ejercicios de alta intensidad.
El especialista advierte que uno de los principales problemas actuales es la falta de movimiento asociada al trabajo de oficina. A diferencia de otras épocas, en las que la actividad física formaba parte de la vida cotidiana, hoy predominan las largas jornadas frente a pantallas.
En este escenario, el desafío no pasa tanto por encontrar “el mejor momento” para caminar, sino por sostener el hábito en el tiempo. Según Muñoz, no existe una hora ideal única: lo importante es incorporar bloques de movimiento a lo largo del día que permitan reducir el tiempo sedentario.
Beneficios cognitivos y bienestar emocional
Más allá de los efectos físicos, caminar también tiene un impacto directo en el plano mental. El especialista señala que después de un paseo se produce una mejora en la claridad mental, la toma de decisiones y la gestión del estrés.
Al tratarse de una actividad que favorece la relajación del sistema nervioso, puede funcionar como una herramienta sencilla para mejorar el estado de ánimo y la concentración en la vida diaria.
Para quienes tienen dificultades para mantener una rutina, se recomienda establecer objetivos progresivos, como aumentar gradualmente la cantidad de pasos diarios. Este enfoque permite construir hábitos sostenibles en el tiempo. Caminar no solo es una de las formas más simples de actividad física: también es una de las más efectivas para mejorar la salud integral sin necesidad de grandes cambios en la rutina diaria.
Con base en El Tiempo/GDA
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