Compartir la cama con perros o gatos es una costumbre cada vez más extendida entre quienes tienen animales de compañía. De hecho, más de la mitad de los dueños duerme con sus mascotas, según explica el especialista en sueño Merijn Van de Laar, autor del libro Cómo dormir como un cavernícola. La presencia del animal aporta tranquilidad y compañía, pero los expertos señalan que esta práctica puede tener tanto ventajas como efectos sobre la calidad del descanso.
El contacto físico con perros o gatos puede generar una sensación de calma. La veterinaria y etóloga Gabriella Tami explica que la cercanía con los animales puede ayudar a disminuir el estrés y la ansiedad, además de favorecer una sensación general de bienestar.
Según la especialista, la compañía de una mascota también puede contribuir a reducir la presión arterial y a aliviar la sensación de soledad. Para algunas personas, especialmente quienes atraviesan momentos difíciles o padecen pesadillas frecuentes, los perros entrenados incluso pueden detectar señales de angustia y despertar a su dueño.
En el caso de los niños, la presencia de un perro o un gato en la habitación también puede funcionar como una fuente de seguridad cuando empiezan a dormir solos.
Mascotas que afectan el sueño
Aunque la experiencia puede resultar reconfortante, dormir con animales no siempre es neutral para el descanso. Merijn Van de Laar señala que, en general, los perros mayores de seis meses no suelen generar grandes problemas si comparten la cama con sus dueños. Sin embargo, cuando permanecen toda la noche en ella, el descanso puede volverse menos profundo.
Con los gatos la situación puede ser distinta. Al tener hábitos más nocturnos, tienden a moverse, jugar o recorrer la casa durante la madrugada, lo que puede provocar despertares o interrupciones del sueño.
Más allá del descanso, los especialistas advierten que el contacto muy cercano con las mascotas también puede tener implicaciones sanitarias. Instituciones como el Instituto de Investigaciones del Sueño recuerdan que perros y gatos pueden portar de forma natural bacterias, virus o parásitos.
Prácticas habituales como dormir en la misma cama, permitir que el animal lama el rostro o besarlo podrían facilitar la transmisión de algunos microorganismos, incluso cuando las mascotas están vacunadas y viven en ambientes higiénicos.
Además, los ciclos de sueño de los animales no coinciden con los humanos, lo que puede traducirse en más movimientos, ruidos o despertares durante la noche.
Consejos para quienes quieren dormir cerca de su mascota
Los especialistas recomiendan algunas medidas para que la convivencia nocturna sea lo más segura posible:
- Mantener la higiene del hogar. La limpieza frecuente ayuda a reducir la presencia de bacterias o parásitos.
- Cumplir con las vacunas y desparasitaciones. Es importante que el animal tenga controles veterinarios periódicos.
- Cuidar la higiene de la mascota. En el caso de los perros, conviene bañarlos regularmente y revisar su pelaje.
- Realizar chequeos veterinarios. Permiten detectar posibles problemas de salud a tiempo.
- Definir un lugar para dormir. Si se desea mantener al animal cerca, una opción es que duerma en la misma habitación pero en su propia cama.
De esta forma, es posible disfrutar de la compañía de las mascotas durante la noche sin comprometer demasiado la calidad del descanso.
Con base en El Tiempo/GDA
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