Cada 20 de febrero, el Día Mundial de Amar a tu Mascota invita a detenerse un momento y mirar ese vínculo cotidiano que muchas veces se da por sentado: el que se construye en los paseos diarios, en la compañía silenciosa, en las rutinas compartidas y en un afecto que no necesita palabras. Amar a una mascota no es solo mimarla, es asumir una responsabilidad emocional, ética y también social.
El vínculo con los animales se asocia a menores niveles de estrés, mejor estado de ánimo y mayor sensación de propósito. Pero el amor hacia una mascota también se expresa en acciones concretas: cuidado, tiempo, respeto por sus necesidades y compromiso a largo plazo. En este sentido, la fecha funciona como recordatorio de que querer bien implica algo más que cariño.
Tiempo compartido y cuidado responsable
En una vida marcada por la urgencia, regalar tiempo de calidad a una mascota es uno de los gestos más valiosos. Jugar, salir a caminar sin apuro, observar sus conductas y responder a ellas fortalece el vínculo y mejora su bienestar físico y mental. En perros, el juego y el paseo cumplen un rol clave en la estimulación cognitiva y el equilibrio emocional. En gatos, respetar sus tiempos, proponer juegos breves y permitir espacios de exploración segura es fundamental.
No se trata de hacer grandes planes, sino de estar disponibles: bajar el celular, sostener la atención y compartir el momento.
El afecto se traduce, muchas veces, en prevención. Revisar su estado de salud, mantener controles veterinarios al día y cuidar la alimentación y la higiene son formas claras de amor responsable. Detectar cambios en el comportamiento, el apetito o el descanso puede marcar una diferencia temprana ante posibles problemas de salud.
En este punto, el bienestar animal y el humano se entrelazan: una mascota cuidada vive más tranquila, y eso impacta directamente en la convivencia diaria.
Amor que se expande: ayudar a otros animales
El Día Mundial de Amar a tu Mascota también abre una puerta para ampliar la mirada hacia aquellos animales que aún no tienen un hogar. En Uruguay, distintas organizaciones trabajan a diario en rescate, rehabilitación y adopción responsable.
Animales Sin Hogar, por ejemplo, es una de las organizaciones más activas en rescate y adopción de perros y gatos. También está Rescatistas Independientes Uruguay, una red clave para animales en situación de calle y APA El Refugio, con fuerte trabajo en adopciones responsables y educación. Colaborar puede tomar muchas formas: donar alimento o insumos, ofrecer tránsito temporal o simplemente difundir casos de adopción en redes sociales. A veces, un gesto pequeño genera un impacto enorme.
Más allá de la fecha, amar a una mascota es una práctica cotidiana. Es elegir cuidarla incluso cuando no es cómodo, acompañarla cuando envejece y respetar su individualidad. Este 20 de febrero no se trata solo de celebrar el vínculo que ya existe, sino de preguntarse cómo hacerlo más consciente, más responsable y más justo. Cuando el amor se ejerce con compromiso, no solo mejora la vida de los animales: también transforma la nuestra.