Una investigación colaborativa entre científicos de Uruguay y Argentina ha logrado avances significativos en el desarrollo de materiales biodegradables destinados a la fabricación de stents cardiovasculares. El proyecto es liderado por la científica Julieta Merlo, del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) de la Universidad Nacional de Mar del Plata, quien trabaja en conjunto con el Laboratorio de Patologías y Metabolismo del Envejecimiento (LPME) del Institut Pasteur de Montevideo.
El objetivo central es perfeccionar una malla metálica que, tras cumplir su función de mantener abiertos los vasos sanguíneos, pueda ser absorbida de forma segura por el organismo.
La iniciativa surge de la necesidad de superar las limitaciones de los dispositivos actuales que, al ser permanentes, pueden generar inflamación crónica o complicaciones vasculares en el largo plazo. Santiago Ruiz, investigador del LPME, explicó a El País que mientras el equipo argentino se encarga del diseño químico y físico de la aleación a base de hierro, "el laboratorio uruguayo aporta el análisis biológico fundamental".
A través de ensayos in vitro con células endoteliales, los expertos evalúan cómo interactúan estos biomateriales con los tejidos vivos, buscando minimizar cualquier reacción adversa mediante la combinación de la aleación con fármacos antiinflamatorios desarrollados como parte del trabajo del LPME, liderado por Carlos Escande.
La fase exploratoria y el futuro del proyecto SEO
Los resultados preliminares obtenidos durante la estancia de Merlo en Montevideo, apoyada por una beca de UNU-Biolac, han sido calificados como alentadores. Los estudios mostraron una respuesta celular positiva, donde las células logran adherirse y sobrevivir al contacto con el nuevo material. Esta etapa es crítica para garantizar la seguridad antes de avanzar hacia fases más complejas.
Según detalló Ruiz, "el trabajo se encuentra en una fase exploratoria donde se busca comprender a fondo las propiedades del material bajo condiciones controladas de laboratorio".
De mantenerse la tendencia positiva en los cultivos celulares, el siguiente paso de la investigación será el traslado de las pruebas a modelos in vivo. En el campo de la biología vascular, el uso de modelos animales como el ratón es el estándar para observar el comportamiento del biomaterial en un organismo complejo.
Este avance no solo beneficiaría a pacientes con obstrucciones arteriales comunes, sino que se apoya en la experiencia del Institut Pasteur en patologías como la arteriosclerosis, la diabetes y la telangiectasia hemorrágica hereditaria (HHT), consolidando un polo de innovación científica en la región que ya le valió a Merlo el Premio L’Oréal por las Mujeres en la Ciencia en 2024.
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