Bacterias que curan el hormigón: el innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario

El equipo toma muestras mediante hisopados superficiales y la extracción de pequeñas cantidades de polvo del material, que luego son analizadas mediante técnicas de secuenciación genética.

El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
Foto cedida a El País.

Un equipo de investigadores del Institut Pasteur de Montevideo trabaja en el desarrollo de una técnica de biorreparación de hormigón patrimonial que utiliza bacterias presentes de forma natural en los propios edificios para sellar pequeñas fisuras y proteger estructuras históricas del país. El proyecto, que combina microbiología, bioinformática y conservación patrimonial, busca ofrecer una solución sustentable y duradera frente al deterioro que sufren construcciones emblemáticas con el paso del tiempo.

“Es un proyecto de biorreparación de hormigón patrimonial que venimos trabajando en conjunto, con el objetivo de desarrollar una solución ecológica y duradera para reparar y conservar este tipo de estructuras”, explicó a El País Daniela Megrian, investigadora adjunta senior de la Unidad de Bioinformática del Institut Pasteur de Montevideo. Megrian es microbióloga de formación y trabaja en la caracterización de la diversidad microbiana asociada a distintos materiales.

La iniciativa se desarrolla junto al ingeniero francés Jean-Luc Castapeluz, especialista en conservación de hormigón patrimonial del Ministerio de Cultura de Francia, quien realizó su doctorado en biorreparación de hormigón y cuenta con más de una década de experiencia en el área. “Encontramos un interés común y mucha curiosidad sobre el tema, y así surgió el proyecto”, señaló la investigadora.

El principio de la biorreparación se basa en el uso de bacterias específicas capaces de producir materiales compatibles con el hormigón para sellar fisuras de pequeña escala. “Las bacterias están naturalmente presentes en el hormigón, pero no puede ser cualquier bacteria. Por eso identificamos cuáles están ahí y qué capacidades tienen”, explicó Megrian. Para ello, el equipo toma muestras mediante hisopados superficiales y la extracción de pequeñas cantidades de polvo del material, que luego son analizadas mediante técnicas de secuenciación genética.

A partir del análisis de los genomas bacterianos, los investigadores buscan genes que indiquen la capacidad de producir carbonato de calcio, un componente natural del hormigón. “Algunas bacterias pueden generar carbonato de calcio, que se deposita en las fisuras y las sella”, detalló. Esta estrategia permite reparar daños menores y proteger el material frente a agresiones futuras, aunque no sustituye intervenciones estructurales en casos de grietas profundas.

El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
Foto cedida a El País.

Además del sellado de fisuras, la investigación explora otras funciones potenciales de las bacterias, como la desalinización del hormigón —una técnica ya aplicada en Francia para reducir la corrosión del hierro en estructuras armadas— y la formación de matrices biológicas que vuelven impermeable la superficie, protegiéndola frente a la humedad, los cambios bruscos de temperatura y la salinidad ambiental.

Si bien la biorreparación de hormigón se investiga desde hace años en países como Canadá, Estados Unidos, Francia, Holanda y Japón, Megrian subrayó que son pocos los estudios que analizan la microbiota específica del hormigón en cada región. “Las condiciones ambientales de Uruguay son distintas y más agresivas en algunos aspectos, por eso queremos saber qué bacterias existen acá y cómo se comportan en estas condiciones”, afirmó.

Etapa inicial

El proyecto comenzó a gestarse hace aproximadamente un año y actualmente se encuentra en una etapa inicial de caracterización físico-química y microbiológica de las superficies. Los investigadores ya tomaron muestras en edificios de alto valor patrimonial, como el Estadio Centenario y el ex Frigorífico Anglo, en Fray Bentos, con la autorización y el apoyo de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, la Comisión del Sitio Patrimonio Mundial y el LATU.

La próxima fase del trabajo consistirá en identificar las bacterias más prometedoras y ensayarlas en bloques de hormigón en laboratorio, un proceso que podría extenderse por al menos dos años. “Ojalá en un futuro podamos aplicar estas soluciones in situ, directamente en los edificios, y verificar que la técnica funciona de forma efectiva”, señaló Megrian.

Para avanzar hacia esa etapa, el equipo se encuentra en la búsqueda de financiación, tanto a nivel nacional como internacional. “Conseguir fondos siempre es lo más difícil, pero hay mucho interés y esperamos poder llegar a una solución que sea realmente aplicable y contribuya a preservar el patrimonio histórico del país”, concluyó.

El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
El innovador proyecto de investigadores para restaurar el Estadio Centenario mediante bacterias del hormigón.
Foto cedida a El País.

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