Nuevos ejemplares de fragata portuguesa (Physalia physalis) fueron vistos en las playas de Maldonado, puntualmente en Ocean Park y Punta del Este. Alternatus Uruguay, organización que se encarga del rescate y cuidado de reptiles, compartió las fotografías y algunas advertencias para las personas que se encuentren con estos animales marinos en la costa.
Desde la asociación recordaron que las fragatas portuguesas "no son medusas". "Se diferencian, entre otras cosas, por su neumatóforo (vela o flotador) y sus largos tentáculos y no se mueven por si solas sino que son arrastradas por las corrientes y el viento".
"Si ves una no la toques, no intentes manipularla aunque parezca muerta. Sus tentáculos poseen potentes toxinas que pueden provocar síntomas indeseables", explicaron desde Alternatus Uruguay.
¿Qué es la fragata portuguesa?
La fragata portuguesa (Physalia physalis), es un animal marino gelatinoso del orden de los sinóforos. Aunque suele confundirse con las aguavivas o medusas, se trata de un organismo colonial formado por diferentes pólipos. Sus largos tentáculos cubiertos de células urticantes pueden causar dolor intenso incluso cuando el animal está muerto y varado, detalla National Geographic.
Su característica física más destacada es su neumatóforo, una vejiga llena de gas en la parte superior que se asemeja a la vela inflada de un barco y que sirve tanto de flotador como de vela, permitiéndole alcanzar la máxima deriva en la superficie del agua", detalla la Enciclopedia Británica. Recibe su nombre, precisamente, por su parecido con una clase de buques de guerra que se desarrolló en Portugal.
Recomendaciones a la población en Uruguay
Antes de estos dos ejemplares compartidos por Alternatus Uruguay, una fragata portuguesa fue encontrada el domingo 1° de febrero a la altura de la parada 31 de la Playa Mansa, en Maldonado.
Los "pólipos defensivos de estos celenterados presentan toxinas más poderosas que sus parientes las aguavivas", advirtió el oceanógrafo Pablo Nuñez, del Departamento de Gestión Ambiental de la Intendencia de Maldonado.
Debido a su alta toxicidad, la recomendación es no manipularlas, ni siquiera cuando están muertas.
En caso de tener contacto con una, se debe lavar la zona de la herida con agua salada, nunca con agua dulce, e intentar sacar todos los tentáculos, según indicaciones de la bióloga Ana Martínez Goicochea.
También se recomienda colocar compresas de agua salada fría y consultar a un médico.