Esta boca es mía cumplió 18 años al aire y Victoria Rodríguez lo celebró con una publicación en Instagram que reunió fotos del equipo, agradecimientos y una promesa para lo que viene. La conductora del programa que se emite de lunes a viernes por Canal 12 incluyó en su saludo a quienes lo siguen, desde la emisión en vivo hasta YouTube, y también a los haters.
"Gracias porque es a ustedes a quienes les debemos nuestra permanencia al aire estos 18 años", escribió. En el mensaje hubo lugar para la audiencia, los fans y quienes comentan en las redes del ciclo, además de un reconocimiento a los panelistas "de ayer y de hoy", al equipo de producción de Kubrick Media y a sus compañeros de Teledoce.
Las imágenes acompañaron ese repaso con escenas dentro y fuera del estudio. En una de las fotos, se ve a Rodríguez junto a integrantes del programa, sosteniendo un ramo de flores blancas envuelto en papel verde. En otras se la ve sonriendo en su lugar de conducción, con las hojas de trabajo sobre la mesa. El carrete también incluye una reunión al aire libre, entre sillas de jardín y un clima distendido.
El ramo tuvo un agradecimiento propio al final del posteo. "Y gracias a Conrado Polvarini, que se puso con las flores", escribió la conductora, junto a un “¡opaaaa!” que mantuvo el tono de celebración de la publicación.
Antes de esa despedida, Rodríguez también dedicó unas líneas al trabajo cotidiano y a lo que espera sostener junto al equipo. "Prometemos seguir trabajando con el compromiso y el amor de siempre", aseguró. Enseguida agregó una broma: "Aunque no se note a veces, pero sepan que la intención está". Luego retomó un tono más serio para dirigirse a quienes los acompañan: "No, en serio. Perdón por nuestros errores. Seguimos aprendiendo. Siempre".
En una entrevista con El País publicada en 2021, cuando Esta boca es mía cumplía 13 años al aire, Rodríguez contó que su primera impresión sobre el proyecto había sido muy distinta. "Cuando arrancamos Esta boca es mía hace 13 años, sentí que me estaban dando un premio consuelo porque durante mucho tiempo no se sabía muy bien qué hacer conmigo", recordó entonces.
Venía de Los viajes del 12 y de los programas de verano, y había charlado con el canal sobre sus ganas de cambiar de rumbo. Quería que los temas que abordaba acompañaran su maduración personal. Ese proceso tuvo una parada decisiva en A conciencia, al que definió como "un antes y un después".
"Fue un cambio muy abrupto y me cobraron que haya pasado del glamour a los problemas sociales, pero pagué el derecho de piso", explicó. Esa experiencia le permitió llegar a Esta boca es mía, que, según describió, empezó con contenidos más livianos y fue incorporando un perfil más político con el paso del tiempo.
Consultada por la vigencia del ciclo, la conductora destacó la convivencia de distintas voces y la rotación de panelistas. "Si uno ya sabe lo que el otro va a decir se pierde el dinamismo", planteó. También mencionó su tarea como moderadora y el ejercicio de "pinchar cuando la cosa no está movida".
"La vigencia de Esta boca es mía se explica por la vigencia del formato", resumió en aquella charla. "Es como el informativo: siempre suma porque todos queremos ser partícipes de lo que pasa".