La final de la Copa Libertadores, prevista para el próximo 28 de noviembre en Montevideo entre Estudiantes de La Plata y Palmeiras, ha disparado las expectativas del sector turístico y de numerosos particulares que buscan monetizar la llegada de miles de hinchas argentinos y brasileños.
En plataformas de alquileres aparecen habitaciones y propiedades desde 1.000 a 5.000 dólares por noche en las cercanías del Estadio Centenario. Sin embargo, no todos creen que esos precios se traduzcan en operaciones concretas.
Uno de los más escépticos es el periodista deportivo Sergio Gorzy, quien desde su programa ¿Usted qué opina?, de Sport 890, cuestionó las expectativas que se han generado alrededor del acontecimiento y advirtió que podría repetirse una situación similar a la que retrata la película uruguaya El baño del Papa.
"Muchachos, no se coman el amague. El baño del Papa ya lo vi", expresó Gorzy, en referencia a la película que recrea las enormes expectativas comerciales que despertó en Melo la visita de Juan Pablo II en 1988. En aquella oportunidad, numerosos habitantes de la capital de Cerro Largo realizaron inversiones y preparativos para recibir a una multitud que finalmente no generó el movimiento económico esperado.
Para Gorzy, algo parecido podría ocurrir con quienes pretenden cobrar miles de dólares por una habitación durante la final continental.
"Razonemos esto. Hagamos la inversa. Somos uruguayos, vamos a Buenos Aires o a La Plata, que es acá nomás. ¿Cuánto voy a pagar una noche de hotel?", planteó.
El comunicador imaginó un viaje de ocho amigos uruguayos en una camioneta para presenciar una final internacional en Argentina. Ante la posibilidad de tener que pagar 1.500 dólares por una noche de alojamiento, su respuesta fue contundente: "Me fui, me volví. Agarré el auto y a las seis horas estoy en mi casa".
Según su razonamiento, buena parte de los aficionados argentinos que lleguen a Montevideo optarán por regresar inmediatamente después del encuentro, especialmente quienes viajen en vehículos particulares.
Lo mismo ocurriría, a su entender, con muchos brasileños. "¿Y los brasileños? ¿Vos te pensás que son bobos?", preguntó, antes de señalar que los hinchas de Palmeiras que lleguen desde San Pablo también podrían emprender el regreso apenas termine el partido.
Gorzy admitió, entre bromas, que algunos visitantes de gran poder adquisitivo podrían aceptar esos precios, pero consideró que no será el comportamiento habitual del hincha de fútbol.
"Los charters que vienen y se van, muchachos, no se coman el amague", insistió. Y volvió sobre su argumento: "¿Vos en serio creés que tienen tanto sueño? ¿Cuánto sueño tengo que voy a pagar tantos miles de dólares por una noche?".
El periodista también cuestionó que las noticias se concentren en los precios que pretenden cobrar los propietarios y no en los alquileres efectivamente concretados.
"Lo que me causa gracia es que todos reportajes para lo del Papa y para la final de la Libertadores, y son todos casos de 'tengo para alquilar y pido'. No hay uno que me diga: 'No, yo ya lo tengo, me pagaron tanto'", señaló.
En ese sentido, comparó la situación con la expectativa generada en Florida por una eventual visita del Papa León XIV. Recordó el caso de una mujer que ofrecía lugares en su balcón, con capacidad para diez personas, a 400 dólares por persona.
"Que después me cuente. Yo lo que necesito es que se haga la nota posterior", reclamó, poniendo el foco en la diferencia entre publicar un precio y conseguir efectivamente un cliente dispuesto a pagarlo.