Ruben Rada: el disco que "le debía al Uruguay", un proyecto con Los Decadentes y su show en Canelones Suena Bien

El músico dialogó con El País sobre "Gamurgatrónica" y "Candombe con la ayudita de mis amigos", sus dos nuevos discos, y brindó detalles del concierto que presentará mañana en Atlántida.

Ruben Rada.
Ruben Rada.
Foto: Mateo Vázquez.

"Cansarme de escuchar música, nunca”, dispara Ruben Rada sobre el final de su entrevista con El País. “La música te cansa cuando no te gusta”. Lo dice alguien que supera los 50 discos publicados y que todavía tiene álbumes y canciones esperando turno. No es solo una frase; es su forma de habitar el mundo. De ahí que el guitarrista Nicolás Ibarburu lo haya definido con una imagen precisa: “Rada es un manantial de canciones”.

Esa idea se confirma durante una charla de una hora en su casa. Rada repasa sus dos discos más recientes —la fiesta murguera de Gamurgatrónica y el proyecto de cruces Candombe con la ayudita de mis amigos— y la música se filtra todo el tiempo. Una escucha o una anécdota basta para que brote un guiño musical, siempre cantado y, cuando la ocasión lo amerita, repiqueteado sobre la mesa ratona del living. A los 82 años, en Rada la creación es un estado permanente.

Esa manera de respirar música viene de lejos. Al menos desde la adolescencia. Cuenta que, con 16 años, salía en La Nueva Milonga, la murga dirigida por el histórico Tito Pastrana, y que cada noche, además de las actuaciones, subía a los tablados para amenizar la espera entre conjuntos haciendo fonomímica. Con una radio Spica como único instrumento, hacía girar el dial y cantaba a capella lo que se le ocurriera. Cuando lo recuerda, salta sin esfuerzo entre “El día que me quieras”, de Gardel, y “Only You (And You Alone)”, de Los Plateros.

La charla también se proyecta hacia lo que viene. Rada, que mañana actuará en el festival Canelones Suena Bien (ver recuadro) y el 18 de abril en el Teatro de Verano junto a Agarrate Catalina y León Gieco, tiene varios proyectos en marcha.

Entre ellos, un disco con Los Auténticos Decadentes. Serán ocho canciones: cuatro registradas por Rada junto a su productor y aliado musical Gustavo Montemurro, y otras cuatro a cargo de la banda argentina. “Ellos hicieron arreglos de canciones mías y estamos muy felices”, cuenta. “Son unos tipos divinos. Me gustan porque hacen música para el pueblo: vas a un recital y todo lo que cantan es conocido. Es maravilloso”.

El recorrido va y viene entre recuerdos y proyectos, pero termina ordenándose alrededor de sus dos discos más recientes. Gamurgatrónica, publicado en octubre, sella la temporada murguera que arrancó en abril, cuando estrenó Terapia de murga, su show con la Catalina.

“Le debía un disco de murga al Uruguay, a mis amigos y a los músicos”, asegura. Al igual que el álbum que graba con Los Decadentes, Gamurgatrónica tiene ocho canciones. Dividido como un vinilo, abre con cuatro temas inéditos y se completa con el rescate de cuatro joyas de tinte murguero, como “Mamita” y “Terapia de murga”.

Lo llamativo del proyecto es que en tres de las cuatro novedades, Rada se encarga de todas las voces. “Me es fácil porque ya lo había hecho con Pastrana: cuando él se iba, yo me quedaba pasándole las voces a la murga; y cuando el loco volvía, el conjunto volaba”, relata.

Ruben Rada.
Ruben Rada.
Foto: Estefanía Leal.

Con ese aprendizaje intuitivo como guía, el cantante grabó todas las voces con una facilidad sorprendente. “Murguero amor”, que abre el disco y se perfila como futuro clásico de su obra, se registró en menos de una tarde. “La gente no lo puede creer; en tres horas la liquidamos”, asegura, mientras la canción suena de fondo en su living y él canta arriba las distintas voces.

Rada se detiene en “Canción, canción”, la segunda del álbum, un homenaje a La Nueva Milonga donde le cede las voces al conjunto. El tema funciona como una síntesis de su espíritu ecléctico. Arranca con candombe. De inmediato irrumpe un riff de guitarra que revive su época al frente de Tótem. A mitad de camino, los arreglos de cuerda le dan un colchón de delicadeza y épica. “Les puse instrumentos clásicos, como el violín y el corno, para mostrarle a la gente que todas las músicas pueden ser embellecidas por instrumentos clásicos”, explica.

Ese norte tiene un punto de contacto con Candombe con la ayudita de mis amigos, solo que en este álbum de 2023 es el candombe el encargado de embellecer las canciones. Acá, Rada se rodeó de amigos para llevar sus clásicos al terreno que mejor lo define. Con Fito Páez reimagina “11 y 6”, junto a Sebastián Teysera le da nueva vida a “El Viejo”, y con Coti Sorokin reinventa “Nada de esto fue un error”.

El disco también cuenta con la participación de Fernando Cabrera, con quien ofrece una preciosa versión de “El tiempo está después” y “Te abracé en la noche”.

Editado en vinilo, el álbum tiene varios puntos altos y amerita ser redescubierto. Además de los ya nombrados, destaca una versión de “El breve espacio en que no estás”, una de las últimas grabaciones de Pablo Milanés, fallecido en 2022. “Estuve reasustado de hacerla, porque es el cantante en español que más admiro”, admite. Mientras la canción suena de fondo, recita por lo bajo la letra y la elogia: “¡Tremendo!”. Luego, cuando se le hace difícil disimular la emoción, dice: “Bueno, ya está”.

Si en Gamurgatrónica se encargó de casi todas las voces, en Candombe con una ayudita de mis amigos grabó prácticamente todos los tambores. “Podía llamar al Lobo Núñez, que toca muy el ritmo de Cuareim, pero yo necesitaba un candombe más blanco”, explica. Ese enfoque hace brillar las baladas del álbum: su versión de “¿Y quién es él?”, de José Luis Perales; un enganchado de tres canciones de Armando Manzanero que canta con Julia Zenko; y “Michèle”, de Gérard Lenorman.

Sobre esta última, cuenta que la cantaba a mediados de los setenta cuando vivía en Europa. “Trabajaba con un grupo que se llamaba Buenos Aires Crew, y recorrimos Austria, Alemania, Italia y Yugoslavia haciendo temas del hit-parade”, relata. Y, como si reviviera a aquel adolescente de los tablados, enlaza canciones: “That’s the Way (I Like It)” y “Please Don’t Go”, de KC & The Sunshine Band; y “Kung Fu Fighting”, de Carl Douglas.

Esa forma natural de hacer dialogar canciones lo conduce a otra anécdota, ya instalado en Estados Unidos, cuando se incorporó a Opa, el grupo de los hermanos Fattoruso con el que grabó el imbatible Magic Time. “Cuando tocábamos en Nueva York, en la lista de temas escribía ‘Dos en uno’”, dice. Era el código que usaban los músicos para sumergirse en “You Don’t Bring Me Flowers”, la balada sobre el ocaso de una pareja en la que Barbra Streisand y Neil Diamond se reprochan la pérdida de esos pequeños detalles que le daban vida al vínculo.

“Tenía que cantar todo yo”, cuenta, antes de hacer una demostración. Se lleva la mano al pecho y canta como un crooner cuando encarna a Diamond; luego, al interpretar a Streisand, levanta una mano y estalla en un tono agudo y dramático. Al terminar, se sonríe.

El manantial de canciones no descansa.

Mañana será parte de Canelones Suena Bien

Mañana se celebrará la segunda fecha de Canelones Suena Bien, el festival con entrada libre que organiza la Intendencia de Canelones y que tiene como sede la Manzana 0 de Atlántida. Anoche se presentaron La Vela Puerca, Buitres y Las Cobras, y mañana habrá otros tres conciertos.

A las 19.00 actuará RØCIO, a las 20.30 será el turno de Rada y a las 22.10 se presentará la brasileña Daniela Mercury. Los shows se podrán ver por Antel TV y a través del canal de YouTube de la Intendencia canaria.

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