Zorrito Von Quintiero cumple 60 años y lo celebra en Uruguay: el recuerdo de Charly García y una noche sorpresa

El argentino, que fue parte de Soda Stereo y hace décadas trabaja con Charly García, celebrará su cumpleaños este martes en Medio y Medio, donde suele actuar con Los Gustocks. Sobre eso, esta entrevista.

Zorrito Von Quintiero en Medio y Medio.
Zorrito Von Quintiero en Medio y Medio.
Foto: Mauricio Rodríguez.

Al Zorrito Von Quintiero le cuesta creer que cumplió 60 años. O, como dice él, que empezó a pisar los sixties, en honor a la década dorada del rock. “¡Estoy mal anotado!”, bromea con una carcajada. “Pero el arribo a la estación número 60 hace que florezca la carga emotiva”. En diálogo con El País, esquiva el balance y pone el foco en otra cosa. En la emoción. En la alegría de los proyectos, en el disfrute del público durante los shows y, sobre todo, en una certeza intacta: seguir teniendo ganas.

No es poco para alguien que lleva toda una vida tocando con algunos de los nombres más grandes del rock argentino. Fue tecladista de Soda Stereo —con quienes llegó por primera vez a Punta del Este en 1985—, toca con Charly García desde 1986 y fue bajista de Ratones Paranoicos. En Uruguay, además, hace una década que está al frente de un clásico de los veranos: las jams de los martes en el festival Medio y Medio, en Punta Ballena, donde los encuentros musicales son la regla.

Para el Zorrito, esas noches de jam en Uruguay ya forman parte del paisaje. La costumbre viene desde los noventa, cuando Punta del Este fue escenario de varios encuentros improvisados junto a Charly García en Mango Bar, un boliche de La Barra. En YouTube sobrevive el registro de una de esas noches, en 1995: clásicos de The Beatles, The Rolling Stones y Jimi Hendrix tocados con soltura, con el disfrute como norte antes que la perfección técnica.

Ese mismo año se editó Estaba en llamas cuando me acosté, firmado por García como Cassandra Lange. Quintiero participa del disco, que funciona como una pieza lateral —y reveladora— dentro de la obra de Charly, y resulta clave para entender el placer que le provoca al Zorrito ese formato de recitales, más cercanos al juego que al deber.

Otro de los recuerdos fuertes de Quintiero en Punta del Este remite a El Viejo Jack, un boliche donde la lógica era similar: caer, enchufarse y tocar. Allí compartió escenario con Pappo, Andrés Calamaro, Juanse y, por supuesto, Charly. “En esa época caíamos y se armaba; no había ni prueba de sonido”, recuerda. “Teníamos muchas ganas de tocar”.

En Medio y Medio, el espíritu es el mismo, aunque el contexto haya cambiado. Hace años que los horarios están pautados y los martes se volvieron fecha inamovible. Aun así, la apuesta pasa por sostener una lógica abierta, donde el escenario respira aquella libertad noventera que todavía hoy define esas noches.

Como es habitual, está secundado por Los Gustocks, un grupo en el que el Zorrito no solo se mueve entre teclados y bajo, sino que también ejerce de anfitrión musical. El nombre del proyecto condensa buena parte de su ADN: el guiño explícito a Woodstock, el cruce permanente entre música y gastronomía —una marca de identidad— y una forma abierta, desprejuiciada, de abordar el repertorio.

“Esta banda está hecha para darse los gustos de tocar lo que quiera”, asegura. “Pasamos de AC/DC a Queen, y de los Enanitos Verdes a Spinetta. Nosotros jugamos en cualquier cancha”.

Es consciente de que el grupo “no es muy conocido”. No tiene canciones propias ni grabaciones oficiales, y lo que circula aparece disperso en entrevistas o registros en vivo subidos a YouTube. La referencia más clara es su participación en el ciclo Lito Vitale a la medianoche, donde entregan una versión arrolladora de “Bajan”, de Spinetta, con la voz de Ike Parodi al frente. “Es un cantante de rock en serio”, dice Zorrito, sin exagerar. Para despejar cualquier duda, alcanza con escuchar su interpretación de “Maybe I’m Amazed”, de Paul McCartney, en Todo Pasa.

“Los Gustocks es una banda que nació para hacer shows y tocar música”, resume. “Y la coronación del proyecto son los recitales de Medio y Medio. Ahí tenés todos los invitados a mano”. La primera parte del show recorre clásicos del rock rioplatense, estadounidense e inglés, con Parodi como voz principal. La segunda queda librada a la adrenalina y a la sorpresa que genera el cruce con músicos que andan en la vuelta. El martes, Emiliano Brancciari y Fernando Ruiz Díaz se sumaron como invitados, y el cierre los encontró a todos en escena cantando “Hablando a tu corazón”, de García. Para el Zorrito, fue la postal perfecta.

En lo que va de esta temporada, ya recibió a otras figuras, como Ciro Martínez y Coti Sorokin. También hubo aperturas a cargo de dos nombres emergentes de ambas orillas: el uruguayo Balta y el argentino Mat Alba. Los shows arrancan a las 21.30, las entradas se venden en RedTickets por 1870 pesos y están a punto de agotarse.

Zorrito Von Quintiero en Medio y Medio. Foto: Sol Giraudo.
Zorrito Von Quintiero en Medio y Medio.
Foto: Sol Giraudo.

Este martes será todavía más especial. Además de ser el cierre de esta edición del ciclo, celebrará sus 60 años a pura música. Y para un músico que hizo de lo impredecible uno de sus sellos, ¿qué significa prometer una “noche sorpresa”? “Lo que te digo es que ni yo sé qué va a pasar”, responde con una carcajada. “Vamos a intentar que vengan los que están por acá, por supuesto, y quizá alguien que esté por allá”, dice en referencia a Argentina. “En nuestro universo, todo puede pasar”.

No es una frase hecha. En 2018, por ejemplo, una llamada a plena tarde lo descolocó. Del otro lado estaba “el jefe”. Lo saludó por su cumpleaños y le avisó que estaba a punto de visitarlo. “Me dijo: ‘en un rato voy para allá’”, recuerda. “Así, sin anestesia. Y no es cualquiera… es él”.

Charly García se subió a un avión y el azar quiso que el cumpleaños del Zorrito cayera martes. Esa noche había show en Medio y Medio. En ese momento, el músico estaba al frente de Rockeo y Julieta, el ciclo que compartía con Julieta Rada, y en pleno concierto García irrumpió en el escenario Fattoruso para cantar ante poco más de 100 personas. Para completar el clima de acontecimiento, Ruben Rada también fue parte y ambas leyendas tocaron juntas “Malísimo”.

“Así que veremos”, dice ahora, sin prometer nada y jugando con la expectativa. “Todo puede pasar”. De todos modos, deseos no le faltan. “Me encantaría que vengan los padres de acá, de esta cultura, a brindar con nosotros”, dice antes de nombrar a Hugo Fattoruso y a Rada.

Habrá además un guiño que reafirma una de sus pasiones más persistentes. Devoto confeso de la torta Rogel, hizo un pedido especial a la chef de Medio y Medio: un “Zorrogel”. “Es una torta Rogel XL que me gustaría compartir con la gente, porque siempre que uno cumple años tiene que haber torta”, dice.

“Es lo que corresponde en esta tierra hermosa”, agrega. “Se trata de compartir, mezclarnos con ustedes y sacar lo mejor de las dos partes. Compartir cultura para vivir un poco mejor. Eso, en estos días, es lo mejor que podemos hacer”.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Verano 2026Medio y Medio

Te puede interesar