La canción que La Mari de Chambao escribió en Cabo Polonio y cómo el escenario la ayudó a soltar un miedo

Chambao cumple 25 años y los celebra con un disco repleto de invitados estelares, y con una gira que la tendrá el 26 de mayo en vivo en El Galpón. Antes, La Mari conversó con El País.

Chambao
La Mari, la cantante de Chambao.
Foto: Difusión

En 2015, María del Mar Rodríguez Carnero —más conocida como La Mari, la voz y el alma de Chambao—, vino a Uruguay sin conciertos, movida solo por el deseo de conocer. Iba a quedarse 30 días y al final estuvo tres meses: cambió el pasaje una y otra vez porque había algo en Cabo Polonio que le hacía insistir, querer más. “Conecté desde el segundo uno”, dice en videollamada desde Málaga.

Describe: el techo amarillo del hostel de Gonzalo “Ajo” Núñez llamándola desde lejos, su llegada, el momento en que el anfitrión le dijo “Andá, andá. Soltá la mochila y andá. Y conectá”. Su forma de acatar la orden. Cómo, mientras estaba caminando, empezó a aparecer una idea que le susurró al teléfono y al final fue canción.

“La primera vez que salió ‘Imagina’ de mi voz la tengo grabada y se escuchan las olitas del mar en la orilla. El tema salió casi hasta la mitad, desde ‘Imagina, dibújate un paisaje, deja tu mente volar, será un lindo viaje’ hasta ‘Hay muchos soles, muchas estrellas, hay muchas nubes, vuela con ellas’”, cuenta. “Me ha pasado que ha venido alguna melodía en sueños y la he grabado y trabajado. Pero así, tan de golpe, nunca. Fue la primera vez en mi vida que me vino una canción —melodía, música, letra— a la vez. Fue un momento muy especial”.

Ahora, una nueva versión de “Imagina”, grabada junto a sus colegas Ana Tijoux y Rosana, forma parte del disco Chambao 25 Aniversario, el álbum celebratorio que lanzó en marzo y que convoca a decenas de artistas —desde Ricky Martin, Pablo Alborán o Alejandro Sanz a Camilo, Joan Manuel Serrat o el rapero Kase.O— para repensar aquel estilo que Chambao fundó y que se llamó flamenco chill.

Todo eso (que ha documentado en un making of que va publicando en YouTube), pero también el reencuentro, es lo que se festejará en vivo el 26 de mayo en la sala principal del Teatro El Galpón.

Sobre esta visita —que tiene entradas en Redtickets—, el aniversario y cómo fue recibir un segundo diagnóstico de cáncer de mama a 20 años de la primera vez, la andaluza conversó con El País. Esta es parte de la charla.

—Conmemorar un aniversario siempre implica mirar para atrás, revisar, revisarse. Contemplar la cosecha. ¿Con qué te estás encontrando cuando mirás para atrás?

—Pues más que mirando para atrás, estoy contando hacia adelante. El disco 25 Aniversario es un disco de agradecimiento. Me apetecía no solamente hacer una gira, sino hacer un disco para actualizar las canciones más conocidas de Chambao, para dar una nueva mirada a cómo sería hoy en día ese flamenco chill, a dónde continuaría, y además sumar colaboraciones. Para mí ha sido como invitar a las amigas y a los amigos al cumpleaños y repartir caramelos.

—A la hora de elegir a todas las personas que están ahí, ¿te pesó más lo artístico o el corazón?

—Las colaboraciones se han dado sobre todo por el cariño y la amistad. Por ejemplo, de las que están, la última persona que conocí artísticamente fue a Pedro Capó, cuando me invitó a hacer “Aprender a vivir” con Jorge Drexler. Pedro es un amor, vive por y para la música, está súper enchufado a la tierra, a la vida, a estar aquí exprimiendo cada segundo, sabiendo que un día nos iremos… Así he llamado a todos. Algunos no pudieron, por sus calendarios y también porque había 24 canciones. La número 25 era “Es para ti”, la nueva: quería quedarme ahí desnudita porque en ese caso la colaboración son las personas que han impulsado la música de Chambao en estos 25 años. Es el estandarte del proyecto.

Chambao 25 Aniversario es un disco de agradecimiento y elegiste abrirlo precisamente con esa canción, que está dedicada a la gente que te ha acompañado. ¿Qué significa haber pasado 25 años rodeada de personas que escuchan lo que tenés para decir y hacen suyas esas canciones que salen de vos?

—Para mí es un regalazo. Yo en la vida me hubiese imaginado poder tener esta profesión. Una puede fantasear de pequeña, ¿no? Yo imitaba voces jugando con otras amigas o en el espejo, e imitaba tanto que en mi casa me gané el mote de “loro”, porque no paraba de imitar los sonidos. Fíjate tú que eso era como una especie de estudio, si lo miras de cara a ser cantante y música. Realmente yo puedo trabajar y puedo insistir y puedo hacer esta canción y este disco, pero si no hay nadie al otro lado, apaga y vámonos. Creo que la gente no sabe la importancia que tiene y “Es para ti” no sé si realmente recoge este agradecimiento tan amplio. A mí me han regalado un oficio precioso que es la música. Es una manera de estar en el mundo, es una manera de vivir, está conectada al arte directamente, que es donde encontramos un refugio. Estamos rodeados de miseria, de guerras, de joder al planeta, de maltratar a los niños, a los animales. De muchas cosas. Y sin embargo, la música es un refugio donde nos escuchamos, nos toleramos, nos abrazamos. La música tiene esa magia.

Chambao
La Mari, cantante de Chambao.
Foto: Difusión

—En 2025 volviste a pasar por una operación de cáncer y aún así desarrollaste este disco y estuviste de gira. ¿El escenario también tiene una capacidad de sanación?

—No soy la primera ni la última que lo dirá: la música es medicina. Es una medicina muy potente. Debería de estar en todos los hospitales para complementar los tratamientos que se dan con las medicinas tradicionales. En julio del año pasado me diagnosticaron por segunda vez el cáncer de mama. Yo estaba yendo detrás de cada invitado para ver cómo grabar, estaba en gira y de pronto me dijeron: tienes que volverte a operar. Después de 20 años… Madre mía. Y la operación fue más compleja porque me extirparon la mamá. Me operaron tres cirujanas porque me hicieron una intervención oncológica y plástica, entonces me pidieron que parara tres meses. Y yo negocié para parar un mes y medio. Pero no es lo mismo tener 30 años que 51. Esta vez, además de dejarme cuidar por mi familia y por amigas y amigos, también me he podido cuidar yo. Entonces ha sido otra manera de sobrellevarlo. Pero el miedo, por ser una cirugía más compleja, se me quedó muy instalado, y el escenario me ayudó a soltarlo. Así que, fíjate: yo animo a todas las personas a que, si está en sus posibilidades, vayan a conciertos y a recitales. La música ayuda. La música ayuda un montón.

—Teniendo en cuenta todo eso, cuando la gente vaya al concierto que darás en mayo en El Galpón, ¿qué te gustaría que se lleve, cómo querés que salga de la sala?

—Con una sonrisa de oreja a oreja (se ríe). A ver, yo no soy quien para intervenir en nada de cada persona, pero creo que quien va a un concierto va buscando algo. Y ojalá que encuentre lo que busca.

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