"Equipo Demolición”: la película de acción retro que reúne a Jason Momoa y Dave Bautista y por qué es tendencia

Una dupla explosiva, estética de cine clásico y peleas sin descanso: la nueva apuesta de acción con Momoa y Bautista recupera estilos de los 80 y 90 y arrasa en Prime Video.

Dave Bautista y Jason Momoa durante una escena de la película "Equipo Demolición", estrenada en Prime.
Dave Bautista y Jason Momoa durante una escena de la película "Equipo Demolición", estrenada en Prime.
Foto: EFE

La acción en Equipo Demolición (The Wrecking Crew) es tan buena, sus peleas tan ágiles y sus persecuciones de autos tan vibrantes, que dan ganas de que sus musculosos protagonistas, Jason Momoa y Dave Bautista, hubieran hecho más películas de acción decentes.

Puede sonar raro, teniendo en cuenta que cada uno pasó una década encabezando franquicias de superhéroes —Momoa como Aquaman, Bautista como Drax el Destructor en Guardianes de la Galaxia de Marvel—. Pero sus talentos quedaron sofocados entre efectos visuales y spandex. Lo que deberían haber estado haciendo es justamente lo que hacen tan bien acá: golpear, patear y abrirse paso a los tiros en una película de acción directa, interrumpiendo de vez en cuando para soltar algún latiguillo deliberadamente cursi. ¿Quién necesita un disfraz y una pantalla verde cuando tiene bíceps hinchados en la playa?

Desde su placa de título de aire vintage hasta su banda sonora retro de rockola, el film es un regreso sin pudores al pasado, deudor de las buddy movies policiales de los años 80 y 90, como 48 Hrs. y Tango & Cash.

El director puertorriqueño Ángel Manuel Soto, quien también incursionó en el cine de superhéroes de la mano de Blue Beetle, de DC, reconoce abiertamente que se inspiró en las películas de acción de los 80 y 90 para dirigir Equipo Demolición, que se estrenó este miércoles en Prime Video y que lleva a Bautista y Momoa no solo a coreografiadas y sangrientas peleas, sino también a mostrar “su lado más vulnerable”.

“Hay explosiones y sí, hay chistes, pero la película tiene un momento de catarsis en los personajes donde se puede explorar la vulnerabilidad dentro de esta masculinidad tóxica. Y para mí eso fue algo bien bonito porque no me gusta que las películas no se atrevan a calar profundo en las emociones de los personajes”, dijo el director en entrevista con Efe.

La película de acción, thriller y comedia que ya es lo más visto en Prime a nivel global, Uruguay incluido, cuenta la historia de Jonny (Momoa) y James (Bautista), unos hermanastros que llevan años sin hablarse, pero que se ven obligados a reunirse tras la misteriosa muerte de su padre Walter (Brian Keaulana), un detective privado que fallece tras un atropello con fuga.

El misterio que se despliega es una variación bastante predecible de Chinatown, con corrupción gubernamental y un multimillonario siniestro interpretado por Claes Bang, pero la historia —claro— es incidental por diseño: su función es llevar a Momoa y Bautista de una secuencia de acción a la siguiente.

Golpes y vulnerabilidad

El objetivo del director es que la audiencia suelte alguna lágrima. Para Soto era clave “mostrar ese lado de la masculinidad” para que la gente se dé cuenta de que “los hombres que admiran” son “machos”, sí, pero también cuando “abrazan su vulnerabilidad”.

Para Soto también era importante que este momento de franqueza emocional no se diera solo porque “mataron a uno de los personajes” —algo muy común en las películas de acción—, sino que el foco principal fuera “sanar traumas” gracias al hecho de pedir perdón, aunque sea con una pelea y algunos insultos o malas palabras de por medio.

“Hay que decir esas cosas. Y espero que al verlo plasmado en estos dos competidores inspire a una nueva generación de hombres a ser más vulnerables”, anota el boricua.

Soto se inspiró en las películas de los años 80 y 90, como Arma mortal (1987) o Duro de matar (1988), que veía con su padre y que, según el director, combinan a la perfección la acción, el humor y “los insultos”.

“Todas esas dualidades, complejidades y paradojas son parte de la experiencia del ser humano. Por lo que poder jugar con eso y poder controlar el tono fue de las cosas más challenging (desafiante), pero también era exactamente lo que quería provocar”, anota el cineasta, mezclando algunas palabras en inglés mientras que habla en español, algo típico en Puerto Rico.

El director, en tanto, se decantó por “explorar las peleas desde un punto más brutalista”, con muchos puñetazos, sangre y grandes explosiones, y no tanto por un estilo puramente elegante, aunque la película también cuenta con peleas coreografiadas.

En Equipo Demolición los autos explotan, las granadas estallan y las extremidades se separan de los cuerpos, y casi todo tiene un peso a la vieja escuela que demuestra cuidado por el oficio. Soto incluso rinde homenaje a la famosa pelea en el pasillo, filmada de costado, de Oldboy, lo que sería sacrílego si no estuviera hecho con semejante garra.

Una de las escenas más épicas de la película es el momento de una persecución por una carretera de Hawái. Esta es la “secuencia más difícil” que Soto ha tenido que rodar en su vida y el director relata que hasta le salieron “canas” en el proceso.

Mamoa y Bautista, protagonistas del filme de acción "Equipo demolición".
Mamoa y Bautista, protagonistas del filme de acción "Equipo demolición".
Foto: EFE

“Desde el principio yo estuve trabajando esa secuencia con el storyboard, desde animatics, jugando con Hot Wheels, jugando con muñecos, trabajando junto con mi coordinator de stunt (peleas y acrobacias), John Valera, que ya trabajamos juntos en Blue Beetle. Y de repente me dicen de producción: 'No, que si es muy caro' ... Entonces esa secuencia no se terminó hasta que se puso el último tiro de VFX”, anota Soto.

Pese a que la película se estrena en la plataforma, Soto hizo esta secuencia épica pensando en cómo se vería en una pantalla de cine “con las bocinas más duras”.

Además de ese despliegue, la película resalta por la química de sus protagonistas. recorriendo las rutas hawaianas en motos vintage, Momoa y Bautista parecen en su elemento, como Arnold Schwarzenegger cargando un bazuca al hombro en Commando o Sylvester Stallone disparando una ametralladora en Rambo III. Para las verdaderas estrellas de acción, todo lo que se necesita es el escenario adecuado. Da gusto ver que a estos dos les hayan dado esa oportunidad.

(Con información de The New York Times y Efe)

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar