La gente suele fruncir el ceño cuando Luke Thompson compara Bridgerton con Shakespeare. Pero el actor británico, que encabeza la temporada más reciente del exitoso romance de Netflix y lleva más de una década interpretando obras de Shakespeare, es tajante: “En su esencia, Bridgerton tiene una sensibilidad muy shakespeariana”.
Ambos trabajan con una realidad intensificada y ambos han utilizado contextos históricos -en pantalla, la Inglaterra de la Regencia- para explorar preocupaciones contemporáneas, señaló el actor de 37 años.
La escritura de Shakespeare, en su época, era “mucho más popular, además de accesible” de lo que suelen advertir hoy los espectadores cuando se enfrentan al pentámetro yámbico, dijo Thompson.
La nueva temporada de Bridgerton parece reforzar su argumento. En esta cuarta entrega, que hoy llega a Netflix, el personaje de Thompson, Benedict Bridgerton, se enamora de una criada que finge ser una dama en un baile de máscaras onírico. “Esa comedia del encuentro bajo un disfraz”, dijo Thompson, es también “muy Shakespeare”.
Benedict es uno de los favoritos del público: el encantador segundo hijo que sirve de contrapunto a su serio hermano mayor Anthony, interpretado por Jonathan Bailey, y de apoyo moral a su hermana menor Eloise, de ideas feministas.
Fuera del hogar familiar, Benedict disfruta de las fiestas, las inquietudes artísticas y la fluidez sexual. Al comienzo de la cuarta temporada, se ha entregado tanto a estos placeres que su madre lo acusa de convertirse en un libertino.
Para la sociedad esforzada de madres y debutantes, esto no reduce su atractivo en el mercado matrimonial. Pero los hermanos Bridgerton buscan el amor verdadero (que, en la serie, también conduce inevitablemente al matrimonio).
En la temporada 4, vemos a Benedict contemplar por fin la posibilidad de comprometerse a casarse tras su encuentro romántico en el baile de máscaras.
Como si fuera el cuento de Cenicienta, Benedict conoce a Sophie (Yerin Ha) en el baile y se enamora de ella, sin saber su identidad porque la chica se marcha cuando el reloj marca las doce de la noche, dejando atrás un guante blanco, en vez del zapato blanco del popular cuento.
La misteriosa mujer del baile, era hija de un conde, pero se ha mantenido por sí misma tras la muerte de su padre, a diferencia de muchas de las mujeres que pugnan por la mano de Benedict. Tiene la independencia suficiente para exigirle cuentas por su comportamiento libertino, algo que aterra al personaje, dijo Thompson.
Cuando no anda de aquí para allá por la ciudad, los espectadores acceden a las emociones de Benedict en sus conversaciones a corazón abierto con Eloise, interpretada por Claudia Jessie, en los columpios del jardín familiar.
La historia de amor de un hermano Bridgerton distinto estructura cada temporada, basada en las novelas románticas de la autora estadounidense Julia Quinn. Siguiendo los libros, la temporada tres debería haber puesto el foco en la historia de Benedict, pero, en algo que podría verse como típico de un segundo hijo, se postergó para que el romance en ciernes entre Penelope (Nicola Coughlan) y el tercer hermano Bridgerton, Colin (Luke Newton), ocupara primero el centro de la escena.
Ahora, por fin, es el turno de Benedict.
Esta temporada será más que una simple continuación de la opulencia y el romance de la Regencia, ya que tiene “un tono más oscuro y melancólico”, matices que “la diferenciaran de sus predecesoras”, explicó Katie Leung, quien interpreta a lady Araminta Gun.
Viuda y con dos hijas a su cargo, sin un heredero varón que asegure el patrimonio, lady Araminta se encuentra en un estado de “supervivencia”, ya que su obsesión es casar a sus hijas.
Otros dos personajes centrales son los de la reina Carlota y lady Danbury, que forman una amistad de décadas que comenzó cuando ambas eran jóvenes, forjada a través de la política de la corte.
En la cuarta temporada, la amistad entre estos personajes es crucial, explicó Rosheuvel, ya que la reina afronta dificultades emocionales y siente que su mejor amiga la está lastimando al querer marcharse, por lo que juega “la carta de la autoridad por primera vez”.
“Debido a dificultades emocionales, tiene que jugar esa carta o siente que tiene que jugarla: la carta del poder. Y creo que definitivamente es la primera vez que se juega esa carta con estos personajes. Es realmente interesante”, agregó Rosheuvel.
Una de las particularidades de la serie es la presencia de mujeres asiáticas y de origen africano. Esta diversidad racial en el reparto es una decisión de los creadores (Shonda Rhimes y Chris Van Dusen) para reflejar la sociedad actual y no una representación históricamente exacta de la Inglaterra de la Regencia.
La temporada tres de Bridgerton fue la segunda serie más vista de Netflix durante la primera mitad de 2024, con 92 millones de visualizaciones. La temporada 3 tiene la segunda cifra más alta de audiencia en streaming de 2024, con 11.000 millones de minutos de reproducción Y fue la serie original más vista en streaming de 2024, con 21,42 mil millones de minutos reproducidos, de los cuales la temporada tres representó el 56 % de esas visualizaciones. Así se ve en cifras un éxito.
La cuarta temporada de Bridgerton está dividida en dos, una costumbre de Netflix. La conclusión de esta temporada llegará a la plataforma.el 26 de febrero.
(Con información de EFE y The New York Times)
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