Pilar Gamboa: el éxito de "Las Hijas", la vuelta de "Viudas Negras" y su romance profesional con Uruguay

La actriz protagoniza la comedia dramática "Las Hijas" con Soledad Villamil y Florencia Peña, y la presenta del 15 al 18 de octubre en El Galpón de Montevideo. En diálogo con El País, se refiere a este fenómeno teatral y a su seguidilla de éxitos en series de streaming.

Pilar Gamboa
Pilar Gamboa integra el elenco de "Las Hijas".
Ignacio Sanchez/Archivo El Pais

Pilar Gamboa atraviesa un período de enorme exposición tras integrar tres grandes fenómenos de audiencia en plataformas de streaming: División Palermo, Envidiosa y Viudas Negras, cuya segunda temporada ya grabó y adelanta que está “buenísima”. Ahora llega a Montevideo junto a Florencia Peña y Soledad Villamil para presentar Las Hijas, del 15 al 18 de octubre en el Teatro El Galpón, con nuevas funciones agregadas tras agotar localidades. La obra estuvo además en el ojo de la tormenta en julio, cuando Peña debió salir a escena luego de recibir críticas por haber anunciado por error la muerte del padre de Lionel Messi semanas antes de que ocurriera. En entrevista con El País, Gamboa habla de su momento de gran visibilidad, de su vínculo con Uruguay y del presente del teatro argentino.

-Venías de hacer teatro independiente, ¿cómo fue sumarte a una propuesta más comercial como Las Hijas?

-Muy gratificante. Yo hago teatro desde muy chica, pero nunca había experimentado un formato comercial ni me habían llegado propuestas que me convencieran. Yo escribo, dirijo y tengo mi propio grupo, Piel de Lava, además de la compañía El Silencio, con Esteban Lamothe. Siempre que me buscaban para algo comercial dudaba, pero cuando me llamó Adrián (Suar) me dijo: “Este personaje lo tenés que hacer vos”. Al principio le pedí que me dejara pensarlo, porque tengo dos hijos chiquitos y son muchas noches ocupadas justo en el horario del baño, la cena y el sueño. Pero me dijo que no había nada que pensar. Cuando leí el texto me pareció sumamente interesante: es de Ariadna Asturzzi, una dramaturga contemporánea rosarina. Me gustó que fuera un texto autóctono, porque el teatro comercial suele apostar a fórmulas ya probadas.

-¿Qué te atrajo de la historia?

-La obra habla de ese momento de la vida medio atroz en el que pasás de ser hijo a tener que cuidar a tus padres. Nadie está preparado para el deterioro de los padres. En la obra, que es una comedia, somos tres hermanas que se juntan a festejarle el cumpleaños a la madre, que está por llegar. A partir de ahí surge lo que pasa entre ellas; como dice un personaje: “Cada una tiene la madre que recuerda”. Es una obra muy graciosa, pero también profunda. En Buenos Aires fue un éxito.

Soledad Villamil, Florencia Peña y Pilar Gamboa son "Las Hijas".
Soledad Villamil, Florencia Peña y Pilar Gamboa son "Las Hijas".
Foto: difusión

-¿Cómo te interpela esa temática en lo personal?

-Yo no viví el deterioro físico de mi mamá porque ella falleció de un día para el otro, y sufrí muchísimo su muerte porque era muy presente. Pero tengo un papá grande, de 80 años, que vive con cuidadoras. Además tengo 46 años y veo que casi todos mis amigos están en ese momento en el que tienen que empezar a cuidar a quienes siempre cuidaron de ellos.

-La obra también habla del vínculo entre hermanas y vos tenés una relación especial con la tuya, Cecilia.

-Sí, la obra también me interpela desde ese lugar. Mi hermana es una gran cómplice y amiga. Cuando me rebotaron en el examen de ingreso del Conservatorio, fue mi contención y la que me dijo: “Tenés que seguir, no podés aflojar, anotate en el Centro Cultural Rojas”

-¿Llegaste a pensar en abandonar la actuación en ese momento?

-No, pero me deprimí muchísimo. Entrar a buscar tu nombre en una lista, ver que no estás y sentir que capaz no servís para eso es un golpe. Pero después dije: “Listo, armo mi camino de forma autodidacta”. Y así conocí a todos los que hoy son mis compañeros de vida y de profesión. Soy la actriz que soy gracias a eso, así que en algún punto lo agradezco.

-En la obra compartís escenario con Florencia Peña, quien protagonizó un episodio polémico al anunciar que había muerto el padre de Messi semanas antes de que sucediera. ¿Cómo impactó este episodio en el grupo?

-Pobre Flor, le tocó pasar por un momento muy feo y la liquidaron en todos lados. Con Soledad (Villamil) la contuvimos. Hacer teatro te salva: si uno está pasando por un momento difícil, subirse al escenario ayuda a sentirse mejor. Ese día estaba asustada, pero la abrazamos y le repetimos que no era tan grave. Jamás planteó dar un paso al costado; al contrario, es una mujer muy trabajadora y decía: “Menos mal que tengo la función para poder despejarme un poco de todo esto”.

-Llegan a Montevideo con varias funciones agotadas y agregando nuevas fechas. ¿Qué relación tenés con Uruguay?

-Tengo un vínculo fuertísimo. Vengo a actuar a Montevideo desde hace años con mi grupo Piel de Lava y en noviembre vuelvo a la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís con otro espectáculo. Montevideo es una ciudad que amo y me encanta venir. Además, celebro cómo se unió la industria entre Argentina y Uruguay. Filmé en Uruguay una película con Daniel Hendler dirigida por Vicky Galardi, que fue una coproducción hermosa, y otra en Fray Bentos. Si hay algo positivo que dejan las crisis es que han impulsado estas alianzas para poder seguir filmando.

-¿Cómo analizás el rol que ocupa hoy el teatro en Argentina, mientras lo audiovisual parece atravesar un momento difícil?

-Hoy no se está pudiendo filmar casi nada, salvo alguna serie puntual para plataformas. Frente a eso, el teatro sigue siendo un arte posible de hacer. Hay muchísima oferta y la gente está yendo a las salas como puede, pagando las entradas en cuotas con tarjeta de crédito. Buenos Aires tiene un teatro de un nivel extraordinario. Me ha tocado viajar por Europa con varias obras y, cuando llegás con una propuesta argentina, las salas se llenan porque hay un prestigio enorme detrás. La crisis que estamos viviendo hace que el teatro tome una dimensión todavía más grande.

-En el último tiempo encadenaste tres éxitos masivos en streaming como División Palermo, Envidiosa y Viudas Negras. ¿Esperabas esa explosión de exposición?

-Con Envidiosa quizás era un fenómeno más esperable por la figura de Griselda (Siciliani) y la llegada masiva de Netflix, pero la repercusión de División Palermo y Viudas me sorprendió. De todos modos en ambos rodajes la pasamos tan bien que pensaba que eso tenía que transmitirse.

-En Viudas Negras además tenías el peso del protagónico.

-Sí, Male (Pichot) y yo somos las protagonistas, pero las series que más me gustan son aquellas en las que todos los personajes se lucen. A mí me tocó llevar la línea, pero todos son buenísimos. En la segunda temporada vuelven todos porque es muy lindo lo que se armó. Yo no sentí ese peso del protagónico. Lo más lindo de protagonizar era ir todos los días y armar una cotidianidad con el equipo del rodaje.

-Con Malena no tenían una amistad previa. ¿Cómo fue construir esa dupla protagonista?

-No éramos amigas, aunque había cierta admiración mutua. Cuando me llamó para el proyecto, fui a su casa y hubo un enamoramiento instantáneo: nos morimos de la risa leyendo la serie. Fue una de esas cosas que te sorprenden en la vida.

-Se viene la segunda temporada, ¿en qué etapa está?

-No esperábamos que fuera a haber una segunda temporada. Cuando ella me llamó por primera vez estaba claro que eran una cantidad de capítulos y terminaba. Pero le propusieron hacer la segunda parte y ella se puso a escribirla enseguida. Entre las dos tiramos algunas ideas. La grabamos a principios de año y está buenísima. Creo que se estrena en marzo.

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