Luis Carballo: su suceso en teatro, la propuesta de otro canal y la charla con Coco Echagüe tras años de enemistad

El conductor de Canal 4 es uno de los protagonistas de "Loop" en el Teatro Alianza. En diálogo con El País, habla de los vaivenes de la industria televisiva y revela cuál programa le hubiera gustado conducir.

Luis Alberto Carballo
Luis Alberto Carballo protagoniza "Loop" junto a Rusito González, Flor Infante y Danna Liberman.
Foto: Estefania Leal Indumentaria: Goat London

Con una extensa trayectoria en televisión, carnaval y teatro, Luis Alberto Carballo atraviesa un año especial: celebra 15 años al frente de Algo contigo, el ciclo de interés general que convirtió en una de las principales referencias de la tarde televisiva, a la vez que mantiene vivo su vínculo con el escenario. Actualmente protagoniza Loop los viernes en el Teatro Alianza, una obra basada en la teoría del caos que lo reúne con Rusito González, Florencia Infante y Danna Liberman.

A diferencia de la obra que lo tiene en cartel, donde una misma situación se repite varias veces desde distintas perspectivas, Carballo habla sin vueltas cuando se trata de los temas más picantes de la industria televisiva y de su propia carrera. En una entrevista íntima con El País, la principal figura de Canal 4 habla sobre su reencuentro con Coco Echagüe tras años de enemistad, el deseo pendiente de conducir un ciclo nocturno, su experiencia en Argentina de la mano de Marcelo Tinelli y el recuerdo de Cacho de la Cruz, a casi un año de su partida.

-Sos una figura consagrada del medio con un programa diario en televisión, ¿qué es lo que te motiva a presentarte cada viernes en el teatro?

-Me encanta el teatro y siempre me llegan propuestas buenísimas. El teatro me da un retorno instantáneo de la gente que no da la televisión. La gente que va a vernos al teatro se prepara, modifica su día, se viste para la ocasión y va dispuesta a sentarse en la platea para que nosotros le mintamos y le vendamos un personaje que no existe. Nosotros nos tenemos que encargar de que nos crean. Eso es un desafío hermoso y, por suerte, a mí todavía me genera adrenalina.

-¿Cómo reacciona el público ante una propuesta como Loop (Teatro Alianza), que tiene un formato particular en el que se presenta una misma situación varias veces?

-Está basada en la teoría del caos y el efecto mariposa: un mínimo detalle cambia el rumbo de los acontecimientos. El público entiende el código enseguida y se divierte muchísimo. Para los actores es un desafío tremendo porque los cuatro personajes cambian de matices en cada una de las tres secuencias.

Luis Alberto Carballo
"El formato del chimento está desgastado", sentencia Carballo.
Foto: Estefanía Leal Indumentaraia: Goat London

-En la obra compartís elenco con Rusito González, quien en más de una ocasión te ha definido como su “padre artístico”.

-¡Me ha querido cobrar pensiones! (Risas) Lo quiero mucho. Con él ganamos en Carnaval cuando integramos (el conjunto) Los Muchachos y ahora me reencontré con un profesional mucho más maduro, muy enfocado en la búsqueda y el análisis del personaje. Arriba del escenario hay una química tremenda, no solo con él, sino también con Florencia Infante y con Danna Liberman. Me siento muy cómodo trabajando con los tres.

-Trabajás con la misma productora teatral de Coco Echagüe, con quien ha trascendido que estás enemistado desde hace años, ¿se reencontraron?

-Lo veo bastante seguido porque ensayamos las obras en el mismo lugar. Tuvimos una charla. No había nada que aclarar, pero se dio una conversación muy buena de unos cinco minutos. Con el paso de los años uno empieza a tomar las cosas de otra manera.

-¿Pero hablaron del episodio en carnaval que los enemistó?

-Sí, se habló. Nos veníamos saludando sin problema, y en un momento surgió el tema. Nadie le pidió disculpas a nadie. Fue más bien “pasó esto”, “pasó por esto”. Fue algo del momento. Ya está, quedó todo bien.

-Cumpliste 15 años al frente de Algo contigo (Canal 4). ¿Qué te pasa por la cabeza cuando pensás en todo este recorrido?

-Me da muchísima felicidad. Primero por tener trabajo, y segundo porque es un programa que se va adaptando solo a los tiempos. No soy de estar preguntando todo el tiempo cuánto marcamos de rating, pero me da satisfacción ver que a la gente le gusta y se divierte. Se transformó en un ciclo de interés general acompañado de humor. Mucha gente me para en la calle y me dice: “Me río todas las tardes con ustedes”. Además, se transformó en una parada obligada para los artistas. Antes teníamos que salir a buscar notas para llenar el programa; hoy no hay artista o espectáculo nacional o internacional que venga a Montevideo y no quiera pasar por el piso a promocionarlo.

-¿Alguno se fue enojado del programa? Con Dady Brieva tuviste un cruce al aire, por ejemplo.

-Creo que se enojó, pero fue algo del momento. A mí me pasa que ya no estoy como para dejar pasar ciertas cosas. No busco el choque ni quiero pelearme con nadie, pero eso de tener un invitado y decirle todo que sí para que se vaya contento sin importar lo que está diciendo, no me interesa. Si tengo que decirle a alguien que discrepo con lo que está diciendo, lo hago.

-Sofía Rodríguez dijo que hubo rispideces con vos cuando dejó Algo Contigo, lo que motivó una charla entre ambos, ¿cómo recordás aquel episodio?

-Yo la quiero a Sofía y cuando uno tiene un grupo armado es celoso de su gente. Me acuerdo que me dolió un poco que no haya elegido quedarse en Algo Contigo. Con el tiempo la entendí.

-¿Vos has ido cambiando junto al programa?

-Me veo y me siento mucho más tranquilo ahora. Antes me tiraba a la piscina sin mirar si había agua y me reventaba contra el piso. ¡He tenido cada metida de pata! Hoy soy mucho más mesurado.

-Ángel De Brito y Rodrigo Lussich dejan sus respectivos programas este año, ¿te imaginás en algún momento cerrando el ciclo de Algo contigo para hacer otra cosa?

-Es que Algo contigo ha mutado tanto que en estos 15 años fue prácticamente tres o cuatro programas distintos. Yo creo que el formato tradicional del chimento está un poco desgastado. Si te ponés a mirar los programas del género hoy, el 80% de la información pasa por lo que le sucede a los propios conductores o panelistas.

-¿Sigue estando el deseo de hacer un formato nocturno?

-Ojalá, me encantaría hacer un programa de noche. No sé si es el momento, pero es un deseo que tengo hace tiempo.

-¿Es cierto que te llegó una propuesta de otro canal?

-Hubo un coqueteo, pero nada formal. Lo comparo con el Carnaval: viene el director de un conjunto y te dice “¿cuándo vas a salir conmigo?”. Y vos le decís: “Bueno, llamame y lo charlamos” (risas). Está bueno recibir esos comentarios, pero yo me siento cómodo en Canal 4.

-En un momento se dijo que se había manejado tu nombre para hacer Escape Perfecto, ¿te hubiera gustado?

-Sí, pero no me consta que mi nombre haya estado formalmente sobre la mesa. Sé que hubo gente que hizo casting, pero a mí no me llamaron. Ni en un pasillo nadie me dijo “¿te gustaría?”. Si me hubieran ofrecido conducirlo, por supuesto que me hubiera gustado; es un formato de entretenimientos buenísimo.

Luis Alberto Carballo
"Antes me tiraba a la piscina sin mirar si había agua. Ahora estoy más mesurado", sostiene Carballo.
Foto: Estefanía Leal Indumentaria: Goat London

-¿Cómo estás viendo el presente de Marcelo Tinelli, teniendo en cuenta que trabajaste para él?

-Yo a él nunca lo vi; apenas me lo crucé de lejos alguna vez en la cafetería de la productora. Me parece que lo que pasa es que ya no hay más “intocables” en el medio, pero no siento que su figura haya caído. Tampoco creo que le afecte no estar al aire.

-¿Cómo recordás tu etapa trabajando en su productora?

-Trabajar ahí era de un vértigo terrible. Había muchísima gente. Fuimos a grabar cámaras ocultas con varios uruguayos. Habíamos hecho un montón de material, pero justo ese año Bailando por un sueño empezó a rendir muchísimo y Marcelo decidió volcar el programa entero a ese formato, dejando de lado las cámaras. Igualmente, fue una experiencia genial. Grabé notas con figuras como Moria Casán, que con nosotros era una divina total, a pesar de que no nos conocía nadie allá. Estuve varios meses yendo y viniendo desde Buenos Aires. Fue el momento más complicado de toda mi carrera. Reinsertarme después fue complicadísimo, pero le di para adelante.

-Dicen que lo más difícil en el medio es reinsertarse una vez que uno queda afuera.

-Absolutamente. Los canales tienen que tomar decisiones y no todos en cada canal opinan igual. Cuando llevé mi propuesta a Canal 4, hubo un integrante del directorio que opinó que yo estaba muy identificado con Canal 10. Se fijan en esas cosas, que son estúpidas porque en todas partes del mundo las figuras pasan de un canal a otro y no hay problema.

-Tenías una relación muy cercana con Cacho de la Cruz. ¿Cómo te pegó su partida?

-Me dejó con una tristeza enorme y con muchas ganas de haber hablado más con él en el último tiempo. A veces uno va postergando los encuentros, te cruzás en el supermercado, decís “a ver cuándo nos juntamos a comer algo” y lo dejás pasar. Su partida me dolió mucho porque lo quería de verdad. Cacho era un maestro en lo suyo; cuando yo empecé a hacer El precio justo, él me llamaba para darme consejos y marcarme detalles. Que una figura como él se tomara el tiempo de llamarme para cuidarme era una satisfacción gigantesca.

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