Jimmy Castilhos, volver a la TV y reconciliación con Perciavalle: "Va a ser siempre una persona fundamental"

Jimmy Castilhos arrancó con su programa de streaming "Bien de Vivo Punta". Tras un año marcado por el escándalo y la exposición, habla del presente, del trabajo, Perciavalle y de la paz como elección.

Jimmy Castilhos
Jimmy Castilhos.
Foto: Estefania Leal.

Luego de un año complicado en materia afectiva y de mucha exposición mediática por una denuncia falsa, Jimmy Castilhos arrancó el verano con Bien de Vivo Punta, un programa de streaming que conecta Punta del Este con Buenos Aires en tiempo real.

Después de un año marcado por el escándalo, la exposición y decisiones difíciles, Jimmy habla de su presente, del trabajo, de Carlos Perciavalle y de la paz como elección. También de los haters, de su “cancelación” y del cariño que recibe de los uruguayos.

—Debutaste con el programa Bien de Vivo Punta, ¿cómo te encuentra este nuevo año?
—Muy bien, la verdad que muy contento. Fue un debut hermoso. Ayer terminé el programa y quedé frito. Pensaba irme a la playa tranquilo, pero me quedé con esa sensación linda de cuando algo sale como lo imaginaste… o mejor.

—Es la primera vez que trabajás con Canal 2, ¿no?
—Sí, tal cual. Yo venía de muchos años trabajando con Canal 11, incluso conduciendo el noticiero de la mañana en verano. Este año se dio la propuesta de Canal 2 y fue relinda desde el arranque. Salimos por aire, también por Antel TV para todo el país y por el streaming de APTRA en YouTube. La verdad, viene siendo una experiencia preciosa.

Jimmy Castilhos
Jimmy Castilhos. Foto: Archivo.
Estefania Leal/Archivo El Pais

—¿Qué te sorprendió más del nuevo formato?
—El estudio. Es divino. Está en el puerto de Punta del Este, es enorme, luminoso. Yo vengo muy acostumbrado al streaming clásico: estudio chico, mesa, micrófonos, croma atrás. Esto es otra cosa. Me encantó. Me hizo muy bien.

—Arrancaste con invitados bien uruguayos.
—Sí, quise que el primer programa fuera un homenaje al Uruguay. Estuvo la alcaldesa de Punta del Este, María Antía; el actor Matías Ferreira, que hoy es protagonista de telenovelas en México; Martina Benvenuto, una presentadora uruguaya trans que vive en Madrid y está teniendo una carrera increíble; y Walter Blanco, un artista plástico maravilloso. Me quedé muy orgulloso del equipo y del contenido.

—Y el programa creció mucho en este tiempo.
—Sí. Ahora hago lunes, miércoles y viernes de 14 a 16. Desde Punta del Este, después Buenos Aires, Mar del Plata, Carlos Paz. En febrero arranco de lunes a viernes. Se armó un equipo hermoso: tengo como panelistas a Griselda Sánchez y Marcela Boioli, Valentín Fontán es el productor, y los directores Nahuel González Mosca y Demetrio Arias. Estoy muy agradecido.

—Y después del programa condujiste un desfile en José Ignacio.
—Sí, el primer gran desfile de la temporada, organizado por Fernando Cristino, en la Playa de los pescadores, a beneficio de Faro Limpio. Fue un atardecer de película. Hacía tiempo que no conducía un desfile en Punta del Este y fue un placer enorme volver a hacerlo.

—Luis Ventura fue un respaldo fuerte en uno de tus momentos más difíciles.
—Sí. Cuando todo el mundo miraba para otro lado, él me dio trabajo. Eso no se olvida. Me dijo algo que me quedó grabado: “Esto va a decantar, pero mientras tanto hay que bancársela”. Y tenía razón.

Jimmy Castilhos y Carlos Perciavalle
Jimmy Castilhos y Carlos Perciavalle. Foto: Archivo.
Ricardo Figueredo/Archivo El Pais

—Hablemos de ese período oscuro. ¿Cuándo sentiste que todo se venía abajo?
—Cuando perdí el trabajo. Ahí. Porque una cosa es el ruido mediático y otra es que te cierren las puertas. Yo viví del teatro, de la tele, del periodismo toda mi vida. Y de golpe, silencio. Fue devastador.

—¿Te sentiste injustamente juzgado?
—Totalmente. Se construyó un relato muy cruel. Como si yo hubiera sido alguien oportunista, como si mi carrera hubiera empezado con Carlos, cuando yo ya llevaba décadas trabajando. Eso dolió mucho. Quedé como el malo de la película. Hubo momentos en que iba a comer con mi madre y la gente me increpaba en la calle: “¿Cómo lo dejaste a Carlos?”, “Pensábamos otra cosa de vos”. Fue muy doloroso. Y se mezcló todo: la separación, la denuncia falsa, el escándalo mediático.

—¿Te dolió más lo mediático o lo personal?
—Lo humano. La mirada de la gente. La agresión gratuita. Porque vos sabés quién sos y lo que hiciste. Y aun así te cuestionan todo.

—¿Sentiste una cancelación?
—Totalmente. Yo siempre tuve trabajo. Siempre. Y de golpe, nada. Un productor me lo dijo sin vueltas: “Jimmy, ahora estás mal visto, mejor descansá un año”. Imaginate lo que es que te digan eso cuando vivís de tu trabajo. Era inviable. Por eso decidí irme a Buenos Aires.

—La denuncia falsa que les pusieron fue un golpe fuerte.
—Sí. Fue una operación espantosa. Y lo más grave es que durante meses nadie aclaró nada. La mentira corre rápido; la verdad llega tarde. Y cuando llega, ya te arrasó.

—¿Cómo fue enterarte en vivo de los detalles más oscuros del caso?
—Una locura. En un piso de televisión, con cámaras prendidas, enterarte de que había una banda, que había robos, que había audios, que había gente conocida involucrada. Fue surrealista.

Jimmy Castilhos en el programa "Los mismos locos", por Del Sol.
Jimmy Castilhos. Foto: Archivo.
Foto: captura de pantalla

—En ese momento, muchos te pedían que siguieras explotando el tema.
—Claro. Porque eso rinde. Pero yo me pregunté: ¿quiero ser famoso por esto? ¿Quiero que mi nombre quede atado a delincuentes, amenazas, violencia? Y la respuesta fue no.

—Incluso recibiste amenazas.
—Sí. Y ahí se terminó cualquier duda. Yo no me metí en los medios para jugar al héroe ni al mártir. Me metí para comunicar, para entretener, para trabajar.

—¿Te arrepentís de haberte bajado de esa exposición?
—Para nada. Al contrario. Fue una de las decisiones más sanas de mi vida.

—¿Cómo fue empezar de cero en Buenos Aires?
—Difícil, pero estimulante. Buenos Aires es una ciudad dura, intensa, competitiva. Pero también te da oportunidades. Yo llegué con miedo, no lo voy a negar, pero también con hambre de laburo.

—¿Hoy sentís que te está yendo bien?
—Sí. Porque estoy trabajando de lo que sé hacer. Sin escándalo, sin gritos, sin golpes bajos. Eso me da paz.

—Igualmente volviste a ser noticia en revistas y programas de televisión cuando hablaste del famoso tapado de María Julia Alsogaray que aparece en la serie Menem.
—-Sí, después del escándalo me guardé al silencio, todo lo que pude, hasta que en un momento me hacen una pregunta muy tonta, si yo sabía de quién era el famoso tapado que se utilizó en la serie. Y conté la historia que yo sabía, porque la contó Graciela Borges en casa de Carlos. Antes de la serie le preguntamos por el tapado ese y ella contó que estaban ella y Susana Giménez en un hotel en Bariloche cuando se encuentran con alguien que estaba capitaneando las fotos de María Julia Alsogaray, y les piden un tapado. Una presta un zorro blanco y otra un zorro plateado. El zorro plateado que se utilizó es de la Borges y el otro, también imponente era de la Giménez, y se usaron los dos para la revista Noticias. Después salió Graciela Alfano a hablar y a pegarme, que quién me manda defender a Susana, y pensaba, otra vez lo mismo. Parece que fuera una historia de nunca acabar.

Jimmy Castilhos. Foto: Alejandro Arrigoni
Jimmy Castilhos. Foto: Archivo.

—¿Qué lugar ocupa hoy Uruguay en tu vida?
—Un lugar enorme, porque yo me formé acá. Todo lo que soy se lo debo a este país y a su gente. Volver con el programa y sentir el cariño fue muy sanador.

—¿Te dolió leer comentarios negativos del tipo “¿y este quién es?”
—Antes sí. Hoy no. Porque sé quién soy. Y sé que muchos de los que preguntan eso alguna vez consumieron algo mío. Yo trabajo en los medios desde 1998. Hice teatro, televisión, radio, produje espectáculos, entrevisté a miles de personas. Y si alguna vez pagaste una entrada, leíste una nota o te reíste con algo mío, gracias. Incluso al hater: también gracias. Porque existo por y para el público.

—¿Te imaginás una reconciliación sentimental con Carlos, ya que van a estar los dos en Maldonado durante el verano?
—No lo sé. Lo que sí sé es que Carlos va a ser siempre una persona fundamental en mi vida. Es una figura enorme de la cultura rioplatense. Yo siempre voy a estar agradecido por lo vivido.

—Con Perciavalle compartiste una historia única. ¿Cómo la mirás hoy?
—-Con amor. Con gratitud. Fue una aventura extraordinaria. Nos amamos, nos elegimos, rompimos moldes, hicimos historia. Eso no se borra.

—¿Qué te gustaría que quede de todo eso?
—Que se recuerde como una historia de amor real, con luces y sombras, pero auténtica. Y que se entienda que nadie sale ileso de una exposición tan brutal.

—¿Cómo sigue tu año?
—Enero en Punta del Este y en febrero vuelvo a Buenos Aires. Hay proyectos de televisión abierta, seguir con el streaming y no perder el vínculo con Uruguay. Porque me di cuenta de algo importante: lo querido que soy acá. Y eso me emociona.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Jimmy Castilhos

Te puede interesar