El fenómeno que reunió a la murga y la Filarmónica vuelve al Solís: fechas, entradas y secretos de “Celebrar”

El espectáculo inédito dirigido por Martín García y Pitufo Lombardo agotó cuatro funciones en 2025. Ahora vuelve al Solís con una selección de murguistas e instrumentistas de primer nivel.

"Celebrar", el espectáculo que reunió a la murga y la Filarmónica, en el Teatro Solís.
"Celebrar", el espectáculo que reunió a la murga y la Filarmónica, en el Teatro Solís.
Foto: Ignacio Sánchez

Sin serpentinas ni mediotanque con choripán, la murga volvió a demostrar que es un género que hermana e identifica a los uruguayos, más allá del formato y lugar. En setiembre de 2025, un coro de excelsos murguistas -comandados por Edú “Pitufo” Lombardo- se fusionó por primera vez con la Orquesta Filarmónica, dirigida por Martín García, y nació Celebrar: un espectáculo que, a través de clásicos del Carnaval, hilvana historias y atraviesa décadas hasta llegar a la crisis de 2002. El Teatro Solís se vistió de gala, retomó la tradición de los antiguos bailes de Carnaval de los años 20 y el resultado superó las expectativas: agotó cuatro funciones y va por tres más, el 12, 13 y 14 de junio.

No importa si es en el Solís, en un tablado improvisado por vecinos, en el Teatro de Verano o en la esquina de un barrio remoto de la capital: la murga conserva intacta esa capacidad para revolcar emociones en segundos y hacernos viajar en el tiempo sin máquinas ni Inteligencia Artificial.

Himnos como “El saludo a los barrios”, la retirada de Milonga Nacional de 1968 -con su inolvidable “murga es el imán fraterno”-, “Murga madre” o “El tren de los sueños” se cuelan en la retina y la memoria para transportarnos hacia aquella primera vez que una retirada nos pegó en el pecho; a esos gigantes con purpurina en el rostro y trajes coloridos que nos hipnotizaban con su vozarrón en la niñez; a las agridulces Noches de Fallos en la cantina del club con sabor a despedida, o a esas cantarolas eternas alrededor del fuego.

En Celebrar, al encanto de la marcha camión y la potencia del coro murguero se le suma la majestuosidad y el virtuosismo de la Filarmónica para crear una atmósfera única, capaz de enamorar incluso a los foráneos.

“La murga y el candombe también están atrapando a un público extranjero. Vino gente de Chile, Colombia y Argentina a ver el espectáculo”, comenta Pitufo Lombardo.

Nadie sale indiferente de esta experiencia. Imanol SibesFigura Máxima del Carnaval en 2025 y 2026 con Doña Bastarda— está convencido de la capacidad de conmover que tiene Celebrar, la murga en Filarmónica. Lo vive en carne propia cuando lleva el hilo conductor de la historia y rescata, a través de canciones y recuerdos, la memoria de su madre que, como en “La niebla” —la hermosa pieza de Agarrate Catalina—, se ha vuelto borrosa.

“Alguna fibra te toca. Si venís de un palo murguero, seguramente te emociones con las canciones; sino la historia igual te va a llegar”, asegura Sibes.

La murga acerca de tal forma que lleva a trazar un paralelismo entre la trama que transcurre sobre el escenario y la propia vida. En esa conexión sucede la magia y se activa el sentimiento. “Mirabas la cara de la gente -veteranos y jóvenes- y te dabas cuenta de que estaban siendo atravesados por una emoción”, indica Sibes.

También destaca el instante en que Lombardo dirige a la Filarmónica como uno de los puntos más altos del show. “Celebrar tiene muchas capas y todas las aristas están conjugadas para que lo que suceda arriba del escenario sea algo maravilloso”, afirma.

Habrá tres nuevas oportunidades para dejarse atravesar por esta experiencia artística inédita: el 12, 13 y 14 de junio en el Solís. Las entradas se venden en Tickantel y en la boletería de la sala.

"Celebrar" reunió un plantel de lujo

Pitufo Lombardo e Imanol Sibes, director y actor de "Celebrar, la murga en Filarmónica".
Pitufo Lombardo e Imanol Sibes, director y actor de "Celebrar, la murga en Filarmónica".
Foto: Leonardo Mainé

El espectáculo reúne una selección de cantores, cantoras e instrumentistas de primer nivel. A la emoción de cantar murga en el Solís se le suma la posibilidad de coincidir con artistas que admiran, compartir el proceso creativo y encontrarse por primera vez arriba de un escenario

“Está bueno conocer otras dinámicas de trabajo y compartir con colegas que, si no fuera por este espectáculo, no los hubiera conocido, más allá de cruzármelos en algún tablado”, opina el actor y cupletero sobre la experiencia artística que le regaló Celebrar.

Lombardo coincide en que desarrollar un espectáculo fuera del Carnaval habilita una apertura hacia otros lugares de la creación, sin las limitaciones propias del Concurso -como los 10 minutos de instrumentación que permite el reglamento-, y también brinda la chance de convivir con colegas con los que no había coincidido antes.

Para el director, además, el proceso tuvo un valor extra: fue la primera vez que se subió al escenario con su hijo Joaquín, integrante de la cuerda de primos. “Ha sido maravilloso”, resume.

No fue el único en darse lujos. Martín García, director de la Filarmónica, se animó a cantar en una de las canciones inéditas del espectáculo; mientras que Sibes comparte el último tema junto a Gastón Abellá, amigo y compañero en Doña Bastarda, la murga bicampeona. “Te mirás y no lo podés creer”, dice.

A la firmeza del coro murguero y la riqueza sonora de la orquesta se le añade un imponente despliegue técnico que termina de redondear la experiencia: luces, vestuario, maquillaje, sonido y arte visual se combinan para elevar cada emoción.

Para Lombardo, además, el Solís juega un papel clave en el resultado final. “Tiene todo a favor: una acústica espectacular, además de las pantallas y sonidos que amplifican el espectáculo. El Teatro de Verano tiene una magia particular porque es la esencia del Carnaval, pero el Solís también lo es”, asegura.

La emoción a flor de piel

"Celebrar" se repone en el Solís con tres únicas fechas: 12, 13 y 14 de junio.
"Celebrar" se repone en el Solís con tres únicas fechas: 12, 13 y 14 de junio.
Foto: Pata Eizmendi

El camino hacia la belleza y el nivel de precisión que exige un espectáculo de esta magnitud no fue sencillo. Hubo horas de ensayo, búsqueda y ajuste fino para que cada pieza encajara. El resultado, sin embargo, valió el sudor y no hubo que lamentar lágrimas, ya que la convivencia fluyó sin sobresaltos.

“Tuvimos que ensayar mucho: la búsqueda del repertorio, la unión entre el coro y la orquesta, el trabajo de Imanol con el personaje, hilvanar su actuación con lo musical. Fue muy exigente pero se transitó de forma natural”, asegura Lombardo.

La dinámica fue particular: Martín García ensayaba por su lado con la Filarmónica y Lombardo hacía lo propio con el coro. Pero cuando llegó el momento de ensamblar ambas partes, la conexión apareció de inmediato. Como si el engranaje hubiese empezado a funcionar mucho antes de ese primer encuentro.

Sibes reconoce que lagrimeó en ese primer ensayo conjunto y que no fue el único: “Miraba al coro cantar, veía al Pitufo dirigir y a un montón de artistas que admiraba desde chico y no podía creerlo. Cuando apareció la orquesta dije: ‘wow’. Era muy grande lo que estaba sucediendo”, recuerda. Y agrega: “Me conmovió mucho. En los ensayos ya se podía palpitar que iba a suceder algo grande”.

Lombardo aclara que Celebrar no funciona como un recital de canciones sino como una selección de clásicos del Carnaval reinterpretados junto a la orquesta. “Intentamos que no fueran covers, sino versiones, aunque sin perder su esencia y carácter”, explica.

Y quizá ahí también radique parte de la emoción que despierta: en esa capacidad de resignificar canciones que forman parte de la memoria colectiva uruguaya.

El espectáculo termina hablando de celebrar la vida incluso en las despedidas, y esas retiradas de murga -donde el éxtasis se mezcla con la nostalgia y aparece la mística- son de los momentos más esperados en los tablados.

Hay algo profundamente fraterno en ese instante final. “Cuando se viene una bajada o está quedando lo último del espectáculo, mirás para el costado, viene un solo y se genera una complicidad con el otro. Te pasan cosas internamente. Es el momento que uno espera también para celebrar eso que sucedió hace unos minutos”, reflexiona Sibes.

—¿Qué sienten que están celebrando ustedes arriba del escenario? ¿La murga, el Carnaval, la vida? ¿Todo junto?
—Sibes: La murga, sin dudas. Y la oportunidad de compartir y llevar adelante un espectáculo murguero en un marco novedoso. Conviven un montón de personas en escena que le metieron pienso a algo muy lindo y conmovedor.

—Lombardo: El título, Celebrar, trae aparejadas muchas cosas: convivir con más de 40 artistas arriba del escenario y brindarle este espectáculo a la gente. A los 60 años, poder compartir con otras generaciones y seguir estando arriba del escenario, para mí es una gran celebración. Por la vida, por el arte, por la creación. Es involucrarme profundamente con mis colegas y mis hijos. Todo ese conjunto de cosas amerita una gran celebración.

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