"Yo quién sería” es una de las canciones más profundas de El Alemán. Lanzada en febrero, la composición encuentra a Gerardo Dorado en uno de los momentos más reflexivos de su carrera. A partir de una imagen de “Colombina”, el clásico de Jaime Roos —ese húsar de Momo que, ya sin maquillaje ni disfraz, busca en vano a la muchacha que lo conquistó en el tablado—, construye una mirada sobre la identidad y el miedo a no estar a la altura de las expectativas: “¿Cuál es la pintura que te esconde de la duda, cuál? / El miedo a no colmar”.
“Yo quién sería”, que también dará nombre al próximo EP de El Alemán, encuentra una correlato visual en su video. Allí aparecen figuras como Federico Valverde, los comunicadores Eliana Dide y Marcos Casas, y los actores Jimena Pérez y Fito Galli mirándose al espejo antes de salir a ocupar el lugar que les toca. Pero también hay un murguista, una tiktoker y hasta un abuelo.
Todos están atravesados por la misma pregunta: qué queda de uno cuando desaparecen el reconocimiento o la mirada de los demás. La canción lo resume en uno de sus versos más filosos: “Muy bien lo del amor propio, pero no hay nada si no hay otro / Y si se aburren los otros, si el tablado se vacía, yo quién sería”.
Según narra El Alemán a El País, la canción “muestra lo que le pasa a ese personaje de ‘Colombina’, que se empieza a preguntar quién es en verdad”. Y amplía: “Capaz que es él solamente cuando está arriba del escenario, o lo poquito que lo sostiene en ese lugar”. A partir de ahí, dice, surge una idea que excede al universo artístico: “Yo creo que también se refleja en todas las personas, no solo en los que salen en los medios. En cada uno, en las personas que tenemos que enamorar a otras, que somos todos”.
“Yo quién sería” se escuchará el domingo 26 de julio en el Auditorio Nacional del Sodre. Allí, El Alemán presentará un repertorio que incluirá canciones del nuevo EP, clásicos de su carrera e invitados como Lu Ferreira, Numa Moraes y el dúo Spuntone y Mendaro.
La fecha original estaba prevista para el 3 de junio, pero ayer el músico anunció su reprogramación. “Venimos trabajando con muchísimo amor y dedicación en este lanzamiento”, escribió. “Justamente porque queremos darles el mejor show posible y llegar con el EP en las condiciones que ustedes se merecen, tuvimos que tomar la decisión de reprogramar la fecha”.
Las entradas se venden a través de Tickantel y los precios van de 700 a 2500 pesos. Las localidades adquiridas para la fecha original mantendrán su validez para el 26 de julio.
En la previa va este diálogo con El País.
—“Yo quién sería” incluye un relato de Víctor Hugo Morales que toma la pregunta clave de la canción: “Es claro que nos deleitamos con su calidad y talento inigualable. Pero lo cierto es que el tiempo y el desgaste juegan su papel”. ¿Cómo surgió?
—Rodrigo Galván, el bajista de la banda, tuvo la idea de meter una parte hablada en el medio. Empezamos a pensar en comentaristas deportivos y apareció Víctor Hugo, con quien tenemos una relación muy linda porque hace un tiempo hicimos una canción para un programa suyo. Nos gustaba esa voz tan seria diciendo algo tan frío. Habla de alguien que te dio mucha alegría, pero sobre quien después aparece esa idea de que “ya está”, de que el tiempo y el desgaste hacen lo suyo. Y eso refuerza lo que la canción viene diciendo desde antes.
—¿Cómo convenciste a Fede Valverde de que participara del video?
—Fede es hermano de Mati Castro, uno de los compañeros que toca murga conmigo. Una vez fui a un cumpleaños suyo, antes de que se fuera a Europa, y desde entonces quedamos en contacto. Yo sabía que escuchaba algunas de mis canciones, así que cuando surgió el concepto del video pensé en él. La idea era pensar cómo miramos a las personas más exitosas; la mayoría de la gente ve a alguien como Fede y dice: “¿Quién no querría estar en su lugar?”. Pero a veces capaz que esa persona tampoco quiere estar ahí. El video invita a pensar en eso y a cambiar esa lógica del reclamo permanente hacia la persona.
—¿Y qué reflexión querías dejar?
—Yo creo que es injusto que un jugador cobre lo que cobre y siento que la dimensión de fama que les damos es desmedida, pero eso tiene que ver con cómo funciona el sistema. Ahora, cuando alguien se manda una macana, el ataque personal aparece enseguida: “Mirá lo que cobra y le erra al arco”. Estamos hablando de un ser humano igual que cualquiera de nosotros, que seguramente tiene sus días de dudas. Por eso le agradezco mucho a Fede que haya aceptado participar, porque indirectamente se pone en una situación de vulnerabilidad. Así que estuvo bueno que se animara.
—Hablando de eso, en 2023 estuve en el show que diste en el Antel Arena junto a Emiliano y El Zurdo. En un momento cantaste “Maestro”, dedicada al Maestro Tabárez. Él estaba en las primeras filas y todo el estadio se puso de pie para aplaudirlo. Fue un homenaje muy emotivo, sobre todo después de la manera en que se dio su salida de la selección. ¿Cómo lo viviste?
—La verdad es que quedamos muy agradecidos. Y sentí un poco lo mismo que vos. Lo pensé antes de ese toque: ojalá que esto sea una parte más de algo que después siguió pasando, porque tuvo otras ocasiones donde fue invitado y reconocido por todo lo que nos dio. Me parece que ahí aparece otra vez esto de cómo funcionan las cosas y de cómo, supuestamente, hay que hacerlas. Como que los de la AUF tenían que demostrar que tenían el control y entonces había que echarlo. Pero en realidad estamos hablando de cosas mucho más humanas, que tienen que ver con el sentido común. Si el tipo tenía que dar un paso al costado, la forma tendría que haber sido otra. Y a veces falta eso: humanidad. Estamos tan pendientes de medir qué va a pasar o cómo queda cada decisión, que todo se transforma en algo plástico. Y en ese momento pasó lo contrario. Había mucha humanidad ahí, porque la gente estaba aplaudiendo muy emocionada.
—Y él también, porque estaba con las hijas. Además, terminó siendo un reflejo de eso que dice la letra de “Maestro”.
—Me parece que lo bueno que tiene la canción es que cada uno la puede sentir desde un lugar distinto. La letra tiene un montón de data, y capaz el Maestro puede decir que hubo partes que no las pensó desde ese lugar. Cuando yo escuchaba sus conferencias de prensa, sentía que estaba hablando de determinadas cosas. Entonces, cuando en la canción aparece eso de “nuestras historias”, capaz que no estaba escrito pensando específicamente en él, pero para mí conecta totalmente. Porque la manera en que él se brindó apasionadamente a la selección uruguaya, esa cosa de decir “quiero llevar esta bandera”, representa muchísimo. Y ahí también aparece algo importante: a veces se subestima el valor que tienen actividades que no pasan por la política, como el arte o el deporte. Y sin embargo son fundamentales. Tabárez es un representante de lo mejor de Uruguay, porque deja otra manera de hacer las cosas.