TURISMO Y COVID

Aviones llenos en vacaciones de julio: miles de uruguayos viajan y hasta se darán Pfizer en Miami

Por primera vez en la pandemia, muchos uruguayos saldrán "en masa" al exterior, desde el Caribe a Estados Unidos y Europa. Hay viajes por placer, para ver familiares y también vacunarse.

Aeropuerto de Carrasco. Foto: Fernando Ponzetto.
Cada vez más uruguayos se animan a viajar en pandemia. Foto: Fernando Ponzetto.

En unos pocos días Carmen se subirá a un avión para iniciar un ansiado viaje que la llevará a Miami y después a las pequeñas y paradisíacas islas Turks and Caicos. No viajará sola, sino con un familión —28 personas— y festejarán allá el cumpleaños de 70 de su suegro. Ellos lo dudaron pero al final se decidieron a una gran celebración: los temores por el COVID están pero las ganas pueden más. A Carmen solo le preocupa la cantidad de hisopados por los que deberán pasar sus hijos: “Pobres”, piensa. En Estados Unidos su suegra aprovechará a vacunarse con Pfizer, aunque acá ya se dio las dos dosis de Sinovac.

No es la única. Natalia se va el viernes 2 de julio a Punta Cana, en República Dominicana, y dice que lo único que desea es estar en el hotel para, por fin, relajarse tras un duro año y medio de pandemia. Sus suegros también aprovecharán el viaje para seguir luego a Miami y darse la Pfizer para reforzar la inmunidad de la vacuna china (“se animan y conocemos otras personas que ya lo hicieron”, cuenta). Jacqueline viaja a Orlando y Fort Lauderdale con un grupo de 12 familiares. Es un viaje que iban a hacer en Semana Santa de 2020 y debieron postergarlo un año. Ella también se agendó para vacunarse con Pfizer pero al final cree que no se animará (“capaz es de ignorante, pero prefiero que la tercera dosis me la den acá si lo aconsejan”, dice). Su marido, que ahora está en Estados Unidos de viaje de trabajo, ya se vacunó. María, en cambio, termina por estos días sus vacaciones en Cancún, México. Lo suyo es más osado: viajó sin haberse vacunado (de hecho, no confía en las vacunas contra el COVID), pero fue con el kit pronto: saturómetro y medicamentos anticoagulantes en el nécessaire.

Las historias de Carmen, Jacqueline, Natalia y María (algunos de los nombres fueron modificados para preservar sus identidades) serán contadas con más detalle más adelante pero no son casos extraños. Con la vacunación muy avanzada, cada vez más personas se animan a viajar aunque acá se mantengan registros altos de contagios y muertes. De hecho, en vacaciones de julio por primera vez en la pandemia muchos uruguayos —miles— se irán de turismo al exterior. Es verdad que aún se está muy lejos de los niveles de otras vacaciones de julio: la oferta de asientos no llega al 15% o 20% de las cifras prepandemia, según las estimaciones que incluyen los viajes terrestres, que hoy no se hacen.

Pero hay una diferencia notoria con lo que sucedía hasta hace unas pocas semanas. Camilo Papa, de la gerencia comercial de Jetmar Viajes, admite que desde mediados de marzo de 2020 es la primera vez que hay “tanta gente viajando al mismo tiempo” y ya desde los próximos días los aviones “están completamente full”. Algo parecido dice Andrés Gil, gerente de Toc Toc Viajes: “Es la primera salida en masa”. Y Rodrigo Rosales, gerente de Hiperviajes, da otra señal: “La semana pasada tuvimos el ciber lunes y fue una locura, superó nuestras expectativas”. Carlos Pera, presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (Audavi), es más cauto. Si bien admite que es “la primera salida importante” ayudado porque se “alinearon muchos planetas”, no quiere usar la palabra “masiva”.

¿Cuántos viajan en total? Nadie maneja una cifra exacta, pero algunos datos dan una idea. Por ejemplo, en las próximas dos semanas la aerolínea panameña Copa viajará con aviones completos rumbo al Aeropuerto Internacional de Tocumen en Ciudad de Panamá y sus correspondientes conexiones a México, ciudades del Caribe y Estados Unidos. Eso implica unas 1.600 personas por semana solo en esa aerolínea. Muchos, claro, están usando los pasajes que tenían comprados y no pudieron aprovechar el año pasado.

Aeropuerto de Carrasco en pandemia. Foto: Fernando Ponzetto.
El movimiento hasta ahora ronda el 10% respecto a antes de la pandemia, pero viene en aumento. Foto: Fernando Ponzetto

Copa pasó de tres a siete vuelos semanales el 1° de junio. Desde este lunes tendrá 10 vuelos semanales y la semana siguiente 12 vuelos. La idea es mantener esa frecuencia pero dependerá de la demanda, según supo El País. Aún no llega a los 14 vuelos semanales anteriores a la pandemia (pero se acerca bastante).

Hay más. El próximo jueves empezará a volar la compañía Eastern Airlines dos veces por semana a Miami y la demanda para los primeros vuelos “es alta”, afirma Andrés Sotomayor, regional manager de la empresa. Y agrega que han notado un alto interés por viajar a Estados Unidos, donde la pandemia está más controlada (y por estos días la vida se acerca bastante a aquello que conocemos como vieja normalidad). Desde las agencias informan que los primeros vuelos de esta aerolínea ya están completos. Air Europa e Iberia, en tanto, viajan tres veces por semana a Madrid, y la segunda empresa ya tiene previsto pasar a cinco frecuencias semanales desde agosto con un avión con capacidad para 288 pasajeros. A esto se suma unas pocas frecuencias de Latam a San Pablo y Santiago y Paranair a Paraguay.

Un representante de una aerolínea, que pide no ser identificado, define este momento como de “optimismo cauteloso”. Lo cierto es que el número de pasajes vendidos viene en alza desde inicios de junio tras el decreto del gobierno que a mediados de mayo eliminó la obligación de realizar la cuarentena de una semana cuando regresan al país los residentes que recibieron las dos dosis de la vacuna y quienes se enfermaron en los 90 días anteriores al viaje (en el caso de los niños también se acaba de decidir eliminar el período de aislamiento para los menores de ocho años), a lo que se suma una situación sanitaria alentadora tanto en Estados Unidos como en muchos países europeos, la apertura del ingreso a España y que muchos uruguayos ya se han vacunado (cerca del 38% con dos dosis hasta ahora).

El subsecretario de Turismo, Remo Monzeglio, dice a El País que hasta hace poco mucha gente quería salir del país para ver familiares o irse de vacaciones pero los frenaba la obligación de hacer cuarentena al regreso. “Ahora no tienen que encerrarse siete días al volver”, celebra.

CONSEJOS

¿Qué hay que tener en cuenta antes de embarcar?

Al que vaya a viajar, que lo haga asesorado por agentes de viajes calificados y con seguro de salud”, aconseja el subsecretario Remo Monzeglio. Y agrega: “Un error puede ser fatal”. El seguro debe ser especial para COVID. “Es un poco más caro pero estás cubierto”, dice Rodrigo Rosales de Hiperviajes. Otro consejo es sacar una foto al certificado digital de vacunación o, mejor aún, imprimirlo, dice Carlos Pera, presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes. Eso porque la aplicación “puede no funcionar bien en el exterior”. ¿Qué otras precauciones hay que tener? Camilo Papa, de Jetmar, afirma que los consejos son los mismos que en Uruguay: usar tapabocas, evitar aglomeraciones y limpiarse bien las manos. ¿Qué pasa con el viaje en avión? Los operadores turísticos dicen que es seguro. “Los filtros de los aviones eliminan el 99,99% de los virus y bacterias en el aire”, afirma Papa.

Destinos: ¿a dónde viajan?

Hoy los destinos preferidos son Estados Unidos (más de la mitad va a Miami, luego Nueva York, Los Ángeles y Orlando), Madrid y conexiones (España es casi el único país europeo abierto a los uruguayos inmunizados) y Caribe (Cancún-Playa del Carmen y Punta Cana, más que nada). Eso sí, por ahora la actividad del aeropuerto continúa en niveles históricamente bajos, con un movimiento de pasajeros cercano al 10% respecto a los datos del mismo mes previo a la pandemia, según informa Matias Carluccio, gerente comercial del Aeropuerto de Carrasco.

Antes la terminal tenía 150 frecuencias semanales que conectaban a Montevideo con 12 ciudades y hoy son 22 frecuencias semanales que conectan a Montevideo con seis ciudades. Muchos viajan solo por placer, pero otros a ver familiares o retomar tratamientos médicos. Y unos cuantos -sin llegar a los niveles de otros países latinoamericanos- aprovechan a darse las vacunas. Sotomayor, de Eastern, admite que la apertura de la vacunación a extranjeros en Estados Unidos, aumentó el interés de viajar a ese destino. “La gente lo ve como una oportunidad para su salud y su familia”, indica el ejecutivo.

Muchas agencias reciben consultas y saben que hay uruguayos que aprovechan el viaje para darse la Pfizer como refuerzo de Sinovac o la vacuna Janssen de Johnson & Johnson (que es una sola dosis). Porque, además, en Estados Unidos las dan gratis, incluso para los no residentes. Solo hay que agendarse vía web una vez que se está en el país.

“En Estados Unidos te tiran las vacunas por la cabeza”, broma Jacqueline. Pero en el fondo es verdad. Ella evaluó darse Pfizer (su marido “se tiró al agua” y ya lo hizo allá) tras consultar con médicos cuando acá se empezó a hablar de la tercera dosis. Pero por ahora lo descartó.

Vacunación en Miami. Foto: AFP.
Vacunación en Miami: el acceso es simple y gratuito. Foto: AFP.

La suegra de Carmen, la del viaje del inicio de este artículo, ya decidió darse las dos dosis de Pfizer porque se queda unas cuantas semanas en Estados Unidos. Un conocido que integró el GACH le dijo que, si bien falta evidencia de que sea efectivo recibir Pfizer tras haberse dado Sinovac, “mal no le va a hacer”.

Sin embargo, Rosales de Hiperviajes cuenta que el grupo 5M -que integra su agencia- tiene una reunión quincenal con el virólogo Gonzalo Moratorio, quien les dijo que no es aconsejable darse otra vacuna menos de tres meses después de la segunda dosis de Sinovac. Y que luego de ese período no hay pruebas de qué puede suceder. “Así que no lo recomendamos”, adelanta Rosales.

Los expertos son claros. El virólogo Santiago Mirazo recibe esta consulta todas las semanas y la respuesta siempre es la misma: “Los estudios que hay son de primera dosis con Oxford y luego Pfizer o Moderna, y se ve que la inmunidad mejora, pero está en estudio la seguridad y qué efectos secundarios puede tener”. Pero con Sinovac no hay estudios realizados de una tercera dosis con Pfizer. “Yo no recomiendo hacerlo aunque es esperable que la inmunidad se potencie”, indica. En esa misma línea, la profesora agregada de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas Susana Cabrera dice que el tema no está estudiado y que “parece lógico” una tercera dosis con Pfizer, aunque recién luego de los seis meses de la primera.

Monzeglio no cree que el “turismo de vacunas” sea significativo, pero después se sincera: “Si tenés que viajar a Estados Unidos, donde te vacunan en cualquier esquina, capaz ya te hacés vacunar. Pero eso no es una tendencia ni nada que se le parezca”. En esa línea, Papa, de Jetmar, afirma que los casos que ellos conocieron son aislados al menos en comparación a la región, donde sí hay un turismo de vacunas que “mueve la aguja”.

Prontos para embarcar: las historias

A mediados de mayo Carmen y su familia empezaron a organizar el viaje a Miami y a Turks and Caicos. Para entonces los 28 estaban inmunizados. Cuando se decidieron, una de las primeras precauciones que tomaron fue contratar un seguro ante la eventualidad de tener que devolver todo.

A ella la tranquiliza, por ejemplo, saber que en Estados Unidos hoy la situación sanitaria es notoriamente mejor que la de Uruguay. Sigue las noticias día a día. “Hace poco había 10.000 casos nuevos por día de COVID en todo Estados Unidos. No es nada para un país tan grande. Y en Miami ya ni es obligatorio usar tapabocas en los lugares cerrados”, cuenta.

Lo que más lamenta es la cantidad de hisopados que deberán hacerse: algunos de los niños del grupo deberán pasar por cinco análisis. El primer test será antes de salir porque Estados Unidos lo pide, luego para ir a Turks and Caicos, otro para volver a Miami, el cuarto de Estados Unidos a Montevideo y el quinto a la semana de estar en Uruguay, en el caso de los niños mayores de seis años.

¿Y si uno da positivo en medio del viaje? “La idea es que el resto se siga moviendo. Somos tantos...”.

Jacqueline, mientras, dice que ella se mueve “en masa” y que si fuera su decisión hubiera esperado un poco más antes de reagendar el viaje que tenían “trunco” desde 2020 por el cumpleaños de su suegro. “No me moría por viajar ahora. No me afectaba esperar un año más”, cuenta, aunque dice que a medida que se acerca el día de salida le va ganando la felicidad. ¿Qué temores tiene? “Más que nada mis suegros. Los demás somos jóvenes”, dice. “Pero la verdad es que tenés más chances de contagiarte acá en Uruguay que allá. Por eso, le perdí el miedo a viajar”.

La de Natalia y su familia fue una decisión bastante pensada. Hubo marchas y contramarchas y al final intentaron probar unas vacaciones como las de antes. ¿El motivo? También un cumpleaños: los 70 de su suegro.

La decisión la tomaron apenas hace unos días y tuvieron que pagar un precio más alto de lo que pensaban, en torno a 1.500 dólares cada pasaje hasta Punta Cana. “Es que los vuelos están hasta las manos y Copa está agregando frecuencias”, cuenta.

Natalia añora volver a tomarse un avión, ir a un hotel y descansar. Qué bueno era el mundo sin COVID ni cuarentenas, piensa. ¿Volverá?

Eligieron Punta Cana porque querían una playa, “pero tampoco una islita” lejos de la civilización. Descartaron México ya que, según averiguaron, la zona costera está con una incidencia muy alta de casos. “No le tengo demasiado miedo al virus, sí a agarrarlo antes de irnos y no poder viajar”, dice Natalia. Y cuenta que, de todos modos, es posible que no se hisopen antes de partir porque Dominicana no lo exige y en el hotel aceptan certificado que muestra que se vacunaron.

La historia de María González, de 54 años, es bien distinta. Para empezar, atiende a El País por teléfono desde la habitación de un hotel en Cancún (“no te preocupes, afuera llueve”, aclara) en el final de unas vacaciones que arrancaron en Isla Mujeres y que hizo con la opinión en contra de varios amigos. “Por favor no viajes”, le pedían. Y ella se llegó a cuestionar si hacía lo correcto porque no se vacunó ni piensa vacunarse. Lo mismo su pareja.

“No somos de las vacunas, no somos de estas vacunas”, adelanta, para que no queden dudas.

Al principio dice que tenía “miedito” de con qué se iba a encontrar, pero se fue descontracturando con el correr de los días. “Todo fluyó y no tuvimos ni un resfrío”, dice, casi que con cierto orgullo. El hotel donde termina su estadía por estas horas está con aforo del 70% y, según cuenta, “no se ve desborde ni locura” a pesar de que sí “hay muchos americanos”.

María fue preparada: “Traje saturómetro y medicación específica de generación de coágulos para mantener más líquida la sangre”. ¿Y si dan positivo? “Tenemos la cobertura gratis por 15 días”, responde. No se hace problemas. “Si pasa eso, nos quedamos acá tranquilos. Nos monitoreamos nosotros, no queremos caer en un hospital”, dice. Afuera sigue lloviendo.

FUTURO INCIERTO

La crítica situación de las agencias de viaje

A pesar del aumento en las ventas, la situación económica de las agencias de viajes sigue siendo complicada y el futuro incierto. Es “una reactivación maquillada” porque está generada por la “brutal oferta, que es más oferta que venta”, dice Carlos Pera, presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes. En la mayoría de las agencias el 80% del personal sigue en seguro de paro, afirma Rodrigo Rosales de Hiperviajes. Andrés Gil de Toc Toc sostiene que las “agencias están vendiendo lo que pueden y atendiendo a las decenas de miles de pasajeros que ya tenían viajes comprados al 13 de marzo de 2020”. Eso implica una “gran carga de trabajo que en general no reporta ganancias”. Los pasajeros “están obviamente ansiosos, inquietos y molestos”, indica. Camilo Papa de Jetmar admite que la de ahora “es la primer luz que vemos, como un atisbo de una próxima recuperación”.

Precios y requisitos para viajar
Hisopados, vacunas y documentos
Hisopado para detectar COVID-19. Foto: Estefanía Leal

De Cancún a Miami. Para vacaciones de julio ya casi no quedan pasajes a Estados Unidos ni al Caribe y los que quedan son a precios muy elevados. Los pocos lugares libres para esos días tienen precios que varían entre 1.300 y 2.800 dólares por persona, según comprobó El País en la web de Copa. Pero unas semanas después cambia todo. Se consiguen paquetes a Cancún, por ejemplo, a 800 dólares por persona en base doble con pasaje y hotel incluido. Lo mismo sucede con los precios que ofrece Eastern Airlines a Miami: para las próximas semanas lo poco que queda está a más de 1.200 dólares, pero baja a menos de 600 dólares unas semanas después.

Juego de oferta y demanda. Andrés Gil, de la agencia Toc Toc, lo explica así: “Hay muy buenas ofertas a todos los destinos que se puede volar, salvo para el corto plazo pues los vuelos ya están llenos. La sensación de que aumentaron los precios a Estados Unidos tiene que ver con el corto plazo y con el juego de oferta con demanda. Hay mucha demanda -que finalmente se despertó- pero oferta insuficiente para cubrirla”.

Precios bajos. “Hay ofertas que existen ahora que en mi vida las vi, como volar a Madrid por 600 dólares, cuando la tarifa histórica no bajó de 1.000 dólares”, afirma Carlos Pera, presidente de la Asociación Uruguaya de Agencias de Viajes (Audavi). Dice que se trata de la posibilidad “de invertir en turismo ahora”, algo que difícilmente se repita a futuro si todo vuelve a la normalidad.

Ingreso a Europa. Para entrar a España es imprescindible estar inmunizado (vacunación completa y los 14 días posteriores, previo al arribo) para todos los viajeros de 12 años en adelante. Para los menores que viajen acompañados de padres inmunizados no hay exigencias, más allá de los formularios digitales de declaración jurada que aplican para todos los viajeros. En el caso de los no vacunados, solo se permiten viajes esenciales con certificado de diagnóstico (PCR o antígenos, realizado en las 48 horas previas a la llegada). La mayoría de los países europeos aún no permiten el ingreso de uruguayos. Pero hay excepciones. Italia permite el acceso si es desde otro país europeo. Y, según detalla Pera de Audavi, se puede entrar a Turquía, Croacia y desde el 1° de julio Grecia.

Requisitos para Caribe y EE.UU. En Estados Unidos se pide un test negativo con 72 horas previo al arribo y en el Caribe hay distintas situaciones: algunos países no exigen nada (México y República Dominicana, por ejemplo) y otros PCR. Un dato: la empresa Atgen ofrece servicio de hisopado en el aeropuerto de Carrasco. El laboratorio está en el hall de partidas, junto al local de Starbucks, previo a realizar el check in. Hay que presentar la reserva de vuelo y documento con el que se viaja. El costo del servicio es de 4.478 pesos. El resultado se envía por mail y WhatsApp previo al embarque, en formato PDF en español e inglés.

Para regresar a Uruguay. Para volver a entrar al país, los residentes deben presentar el PCR y no hay que hacer cuarentena si la persona tiene la vacuna o se enfermó en los últimos tres meses. Los niños mayores de ocho años sí deben hacer cuarentena y luego un PCR. Los que tienen entre seis y ocho no deben hacer cuarentena, aunque sí presentar el PCR al llegar. Los menores de seis no deben hacer cuarentena ni testeo. Los extranjeros siguen sin poder entrar en calidad de turista al país.

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