Estudia música desde los seis años y grabó su primera canción a los 14 gracias al sacrificio de sus padres, que juntaron peso por peso para hacerlo posible. Con ese tema y un par que vinieron después no pasó nada. Pero Maxi Álvarez insistió. La pegó con “Sangre celeste”, una de las tantas canciones dedicadas a la selección rumbo al Mundial 2026, pero la única elegida por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Esta es la historia del joven de 18 años que nació en Barros Blancos y sueña en grande.
Todos los recuerdos de Maxi Álvarez tienen a la música como protagonista. En su casa de Barros Blancos siempre había una radio encendida y desde niño canta y toca instrumentos. “Toda mi infancia fue escuela y música. Recuerdo mucho estudio, mucha pasión y ganas de aprender”, resume a Sábado Show el joven a quien la mayoría de edad -la cumplió el 28 de mayo- lo encontró celebrando un éxito de taquilla con “Sangre celeste”, la canción estrenada el 3 de junio, que está cerca del medio millón de reproducciones en Youtube y en el puesto número 12 en el ránking de tendencias.
Su historia con el arte arranca antes de este fenómeno que conquistó incluso a los futbolistas de la selección uruguaya. El origen data de su cumpleaños número seis: le regalaron un órgano de juguete y bastó que su hermano, 16 años mayor, le enseñara unos acordes para que empezara a sacar melodías de manera increíble. “Ahí se dieron cuenta de que tenía algo. Después me pagaron clases de piano y empecé a estudiar”, relata.
Viene de una familia humilde donde todo costaba. Su madre tenía un almacén en el barrio y su padre es panadero. Durante tres meses guardaron peso por peso para que Álvarez pudiera grabar su primera canción titulada “Yo pensaba”, y luego el clip. “Estábamos siempre con la justa y era una inversión muy grande para algo que podía fracasar. Mi madre pagó mi primera canción y mi padre el videoclip”, recuerda.
Aquella plena inédita pasó desapercibida, pero sus padres se negaron a bajar los brazos. “Podrían haber dicho ‘ya fue, no apostamos más’, pero juntaron plata tres meses más para otra canción, ‘Toxic luv’, y tampoco funcionó”, cuenta.
Aunque no logró despegar, ese segundo intento terminó siendo decisivo porque apareció una persona clave en su camino: lo descubrió su actual mánager, y la historia de Maxi Álvarez empezó a cambiar.
Su representante también fue clave a la hora de gestionar los permisos para que pudiera actuar cuando era menor, además de cuidar su entorno. “Armó un equipo de 30 personas. Había que tener mucho cuidado a qué bailes sí y cuáles no”, señala.
El gran punto de quiebre en su carrera llegó de la mano de Kevin Roldán, el referente colombiano del reggaetón con millones de seguidores en redes sociales. Juntos grabaron “Exclusiva”, una colaboración que superó el millón y medio de reproducciones en Youtube y amplió notablemente la exposición del joven uruguayo.
“Vino a Uruguay, le mandamos la canción, le gustó y se quiso sumar. Grabamos el tema y el video el mismo día. Salió todo de imprevisto. Fue una locura”, recuerda. Y agrega: “También fue un quiebre para la plena grabar con un artista tan reconocido en el mundo”.
Otro de los gol de Álvarez llegó con el cover de “Tu silueta”, que acumula casi siete millones de reproducciones. “Con esa canción nos empezaron a escuchar, llegaron los primeros shows y no paramos más de sacar música”, comenta el joven que debutó sobre un escenario en una fiesta de la comparsa Más que lonja y tuvo su primer baile en Shelby.
Hoy, vive una realidad muy distinta: realiza un promedio de cinco presentaciones por fin de semana y, en plena zafra, llegó a hacer once.
Regalo celeste
Está convencido de que el secreto de su éxito ha sido “no parar” y que la fórmula combina disciplina, constancia y una cuota de suerte. “Sangre celeste” es el mejor ejemplo: es su cuarto tema inédito, pero el primero que conectó masivamente con el público.
Esta fusión de plena y candombe nació también de su pasión por el fútbol. Hincha de Nacional y con Luis Suárez como máximo ídolo, no llegó a vivir Sudáfrica 2010 -la última gran hazaña celeste en una Copa del Mundo- por una cuestión generacional. Sin embargo, con los años empezó a interiorizarse en la historia de la selección y a construir un lazo emotivo con ella.
Recuerda que la idea de la canción surgió en una charla con su mánager, cuando comenzaron a pensar en una forma de apoyar a Uruguay de cara al Mundial 2026. “No queríamos hacer un cover y dijimos: ‘Vamos a escribir algo que salga del corazón’”.
Se encerraron dos días a componer, entre mates, chistes y charlas, hasta que nació “Sangre celeste”. La bautizaron así por el orgullo que sienten de ser uruguayos. “Nuestro corazón es celeste y apoyamos al máximo a la selección”, resume.
El objetivo era que “el uruguayo se sintiera uruguayo escuchándola”. Por eso, la letra no solo menciona la calidad de los futbolistas, la garra y las cuatro estrellas en los mundiales, sino también elementos tan nuestros como el candombe, la plena, el mate y el asado. “Si bien la escribimos pensando en la selección, dijimos: ‘Vamos a hablar de la identidad y de las cosas que le gustan al uruguayo’”, explica.
Filmaron el clip junto a la comparsa Valores y todo transcurrió de manera espontánea y descontracturada. Álvarez convocó a sus seguidores la noche anterior en el local de ensayo del conjunto, ubicado en Isla de Flores y Ansina, y para su sorpresa se llenó de gente. Hubo asado, mate, baile y mucho clima de festejo.
“El espíritu era que fuera quien quisiera a hacer lo que tuviera ganas representando a Uruguay. El video transmite esa felicidad y unión”, comenta.
El asombro fue aún mayor cuando el tema se viralizó y llamó la atención de la AUF. Antes de eso, el artista había enviado la canción por Instagram a todo el plantel celeste. “Al otro día, la AUF publicó un reel de Ronald Araujo entrenando con la canción antes de que saliera oficialmente. Él la escuchó, me escribió y se tomó el trabajo de decidir que la quería en un video. Estamos en contacto todo el tiempo con la AUF”, cuenta, todavía con emoción.
No esperaba el éxito ni la repercusión. Su mayor ilusión era que los hinchas disfrutaran la canción y que sirviera como apoyo para la selección. Todo lo que vino después, asegura, fue obra de la gente.
La mayoría de los futbolistas celestes le escribieron para felicitarlo, pero Ronald Araujo le hizo el regalo más especial: le contó que “Sangre celeste” acompañaría a la selección durante todo el Mundial. “Como fanático del fútbol, es un sueño”, resume.
El fenómeno también lo impulsó para seguir componiendo y creciendo como artista. Su objetivo inmediato es lanzar un disco de canciones inéditos. A largo plazo, tiene otro desafío entre ceja y ceja: ayudar a sus padres que nunca dejaron de apostar por él. “Me gustaría devolverles mucho más de lo que me dieron”, asegura.
A cinco años, se proyecta en el mismo lugar donde todo empezó: viviendo en Barros Blancos, rodeado de la gente que lo quiere de verdad, haciendo la música que ama y disfrutándola “hasta el día que me muera”.
-
Cata Ferrand se metió en la polémica de las fotos de Bielsa y fue contundente: "Muy desgastante"
Periodistas argentinos destrozan a Bielsa: "Más que loco, idiota con berrinches de chico con remera de Che Guevara"
El mal momento de Daro Kneubuhler luego del partido de Uruguay en Miami: le habían llevado el auto