Lo que dejó la despedida de la selección uruguaya: de la mezcla de emociones de Darwin a la locura por Valverde

Pando recibió a 24 de los 26 mundialistas en una jornada que el público pintó de celeste y 600 niños disfrutaron de abrazar a Valverde, jugar con José María Giménez o patearle un penal a Muslera.

Fede Valverde, José María Giménez y Darwin Núñez saludando a los niños en el Estadio Emilio “Tito” López López, donde se desarrolló la primera de dos jornadas de despedida de la selección uruguaya.
Fede Valverde, José María Giménez y Darwin Núñez saludando a los niños en el Estadio Emilio “Tito” López López, donde se desarrolló la primera de dos jornadas de despedida de la selección uruguaya.
Foto: Leonardo Mainé.

No importó el día gris porque el celeste se lo puso la gente. Con el aliento y la admiración de poder compartir una jornada con las figuras que coleccionan en el álbum y que apenas habían visto por la televisión, 600 niños disfrutaron de darle una asistencia a Darwin Núñez, abrazar a Federico Valverde, jugar a la pelota con José María Giménez o patearle un penal a Fernando Muslera. Con 4000 personas en las gradas y otras 30 sobre el techo los contenedores del Wanderers de Pando para poder ver los uniformes naranjas, la selección uruguaya comenzó a despedirse de su público ayer en el Estadio Emilio “Tito” López López, junto a 74 clubes de fútbol infantil de Canelones.

Los niños de las ligas infantiles de Canelones con Federico Valverde.
Los niños de las ligas infantiles de Canelones con Federico Valverde.
Foto: Leonardo Mainé.

Ni bien ingresaron los mundialistas, que fueron 24 ante la ausencia del lesionado Giorgian de Arrascaeta y Ronald Araujo por fiebre y contractura, los hinchas uruguayos, incluidos los niños que estaban dentro de la cancha, empezaron a cantar “Soy Celeste” con evidente alegría. El entrenamiento constó de cinco estaciones donde los jugadores, repartidos en grupos de a dos y tres, tenían la posibilidad de compartir con los pequeños fanáticos un momento distendido a pura sonrisa.

Los niños no pudieron contener la emoción cuando llegó el momento de Fede Valverde en la fila. Mientras otros jugadores avanzaron sin problema (debían concentrarse todos en el centro antes de comenzat la actividad) los pequeños rompieron la espera y se abalanzaron sobre él. Luego sí pudieron compartir con el capitán del Real Madrid.

Todo fue alegría en Pando, hasta la equivocación de que a Maxi Araújo le dieran la figurita de Ronald Araujo y la interminable competencia de firmas de Valverde y Muslera, el último representante de la generación de Sudáfrica 2010, que jugará su quinto Mundial. Aquel que recordó ayer Manuel Ugarte al decir que él estaba en el lugar de los pequeños hace 16 años, viendo la Copa por la televisión, y que estar hoy en del otro lado, es “impagable”.

Giménez, nacido en Toledo, agradeció a Canelones por la organización del evento y Francisco Legnani, intendente del departamento, dialogó con Ovación acerca de la dinámica. “Es un orgullo enorme que las dos despedidas de la selección sean en Canelones. Tener a toda la generación de 10 años de las 74 instituciones del fútbol infantil representado y 4000 personas en la tribuna es un orgullo enorme. Canelones es la casa de la Celeste y estamos orgullosos de eso”, indicó.

“De alguna manera esta sinergia que hemos logrado con la Asociación Uruguaya de Fútbol y con la propia selección permiten que hoy 600 gurises estén tocando a los jugadores y charlando con ellos. Cuando yo era chico tal vez me hubiese encantado tener esta oportunidad, no la tuve y es una alegría enorme que ellos sí la puedan tener”, añadió Legnani quien es reconocido hincha de Fluminense y recibió una camiseta de Agustín Canobbio como presente.

En cancha también se dio la presencia de un campeón de América como Wilmar Cabrera, quien también participó del video de los 26 convocados. “Es un gusto recibir a los jugadores en nuestro departamento. Jugar con la selección y representar a tu país es lo más lindo del mundo. Yo que la sufrí desde adentro, les quiero dar ánimo, se necesita un montón de cosas pero estos futbolistas la tienen. La camiseta hace que te corra todo por las venas”, confesó el oriundo de Cerrillos, que alzó la Copa América de 1983 con Uruguay.

El encuentro también contó con la palabra de Darwin Núñez, quien emprende su segundo Mundial pero el primero como el nueve titular. “Yo también fui niño y queríamos disfrutar de este momento, hoy somos unos niños más”, expresó el ‘9’ de Uruguay.

La locura de los niños por Darwin Núñez.
La locura de los niños por Darwin Núñez.
Foto: Leonardo Mainé.

Y dijo cómo se siente tras un trimestre con poco ritmo a nivel personal: “He disfrutado de la familia, he comido asado y disfrutando de cada momento del Complejo Celeste. Siempre es lindo volver a la selección, tengo ganas de estar acá, compartir con mis compañeros porque el tiempo pasa muy rápido. Estoy contento, este es un lindo grupo, seguimos entrenando, estamos bien”.

Aunque se mantuvo al margen de la cancha, Marcelo Bielsa también participó de la actividad y se lo vio compartir con un grupo de niños. Primero lo miraron como si se tratase de alguien irreal y, tras analizarlo y tener el permiso, se acercaron al entrenador celeste.

Sobre el final del evento, llamado “Abrazo de despedida Celeste”, los jugadores de Uruguay lanzaron pelotas a la tribuna buscando que los niños y los hinchas en general se queden con un recuerdo imborrable en la antesala de la disputa del Mundial 2026. A modo de cierre, todos los integrantes de clubes de baby fútbol ingresaron a la cancha y se sacaron una foto grupal que les quedará para el recuerdo. Hoy continuará el ciclo de actividades, aunque este sábado será en el Estadio Martínez Monegal de Canelones.

Una despedida, tres millones de ilusiones.

Bentancur y una frase que resonó: "El objetivo mayor es poder traer la Copa de vuelta a Uruguay”

Rodrigo Bentancur en el amistoso entre México y Uruguay en Torreón.
Rodrigo Bentancur en el amistoso entre México y Uruguay en Torreón.
Foto: @Uruguay.

Tras la actividad, Rorigo Bentancur se mostró emocionado por el contacto el público y habló sobre cómo llega el plantel a la cita mundialista. “Es espectacular venir a compartir con la gente, con los niños. Uno fue 'gurí' también y es especial este momento. Que te digan que sos su ídolo es algo que a veces no dimensionamos. Vivimos muy rápido el día a día y no nos damos cuenta de lo que generamos. Compartir con ellos nos da una energía enorme”, expresó el mediocampista, que también agradeció por el cariño recibido durante la actividad.

Consultado por el estado anímico del grupo, Bentancur fue claro: “Estamos muy bien. Motivados, con ganas, felices de esta oportunidad y de esta nueva experiencia con la selección. Estamos con muchas ganas”.

El volante también se refirió a la situación de Giorgian de Arrascaeta, cuya lesión encendió las alarmas en los últimos días. “Fue un golpe duro, pero mantenerlo dentro del grupo nos da fuerza. Va a hacer todo lo posible para recuperarse rápido y llegar a los partidos. Nosotros queremos llegar lo más lejos posible y que él también pueda recuperarse para dar una mano”, sostuvo.

Aunque evitó hablar de favoritismos, no escondió la ambición del plantel celeste para la Copa del Mundo. “Vamos partido a partido, pero el objetivo mayor es poder traer la Copa de vuelta a Uruguay”, afirmó.

Respecto a los resultados recientes de algunos rivales, como el empate de España frente a Irak, Bentancur relativizó cualquier análisis previo. “No marca nada. Hubo varias sorpresas en muchos partidos y eso también da un indicio de lo que es un Mundial. No hay partidos fáciles, todas las selecciones llegan con muchas ganas y grandes expectativas. Los amistosos tampoco marcan demasiado porque algunos jugadores se cuidan o no juegan al cien. Lo cierto es que todas las selecciones están muy bien y van a ser partidos muy intensos”, agregó.

Finalmente, confesó que ya dejó atrás la exigente temporada con el Tottenham y está completamente enfocado en el desafío mundialista. “Me tomé un día para ir al pueblo, prender la estufa, estar con mi familia y recuperar energía con mi abuela. Ahora sí, ya estamos en modo Mundial”, cerró.

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