TOKIO 2020

Héroes igual: Bruno Cetraro y Felipe Klüver fueron sextos en la final de remo

Repitieron la táctica que había utilizado en las últimas dos carreras, al guardar fuerzas en los primeros 1.500 para rematar fuerte en los últmos 500, pero esta vez no les alcanzó.

Bruno Cetraro y Felipe Klüver compitiendo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Foto: EFE.
Bruno Cetraro y Felipe Klüver compitiendo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Foto: EFE.

Todo el Uruguay se paralizó. Las cenas se sirvieron temprano y muchas familias se prepararon para desde las 21.50 remar desde tierras muy lejanas junto a ellos en la final de Doble Scull Ligero de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 junto a Bruno Cetraro y Felipe Klüver. Los celestes pelearon por las medallas y dieron lucha hasta el final, pero no pudo ser.

Los remeros, que compitieron por el andarivel 5, finalizaron en el sexto lugar, en una carrera en la que el oro se lo llevó Irlanda, la plata Alemania y el bronce Italia. Para Cetraro y Klüver hubo diploma olímpico por su gran performance, la cual los llevó a ser el único representante latinoamericano en la final (completaron la lista de participantes Bélgica y República Checa) y a poner un bote uruguayo en la definición luego de 69 años, ya que la última vez fue en Helsinki 1952 cuando Juan Antonio Rodríguez y Miguel Seijas consiguieron la medalla de bronce.

Llegar a obtener una medalla parecía difícil si se tenían en cuenta los tiempos de los rivales. Los irlandeses habían marcado el récord del mundo en la semifinal del martes, los alemanes habían ganado con luz la serie en la que participaron los celestes y los italianos habían echado cuatro segundos menos.

La táctica utilizada fue la misma de las últimas dos competencias, esas que los depositaron primero en la semifinal A y luego en la final, en este último caso como segundos en la serie detrás de Alemania. ¿Para qué cambiar si todo había ido tan bien? Los primeros 1500 metros fueron de regular fuerzas, para acelerar en los últimos 500, pero esta vez no les alcanzó. El nivel era muy alto y no pudieron llegar hasta el podio olímpico.

Para Cetraro y Klüver fue un gran resultado. Primero, porque consiguieron el objetivo con el cual viajaron, que era meterse entre los 10 mejores. Al alcanzar la final quedaron en el top 6 mundial, pero por sobre todas las cosas se ganaron la admiración general luego de la heroica remontada que tuvieron en la semifinal para pasar del último lugar al segundo en los últimos 500 metros.

Quizás lo más importante de lo hecho en Tokio 2020 por los remeros uruguayos es que fue el punto de partida para lo que puede ser un gran futuro. Medallas de oro ya en el Preolímpico, llegaron hasta Japón con 21 años en el caso de Klüver y 23 en el de Cetraro, por lo cual a los Juegos Olímpicos de París 2024 llegarán en una edad ideal (24 y 26) y todavía tendrán rollo para Los Ángeles 2028.

La actuación fue magnífica y superó con creces las expectativas que habían generado. Les dieron una razón a los uruguayos para vibrar en unos Juegos Olímpicos a los que Uruguay concurrió con una delegación muy reducida de 11 deportistas y aunque no se colgaron ninguna medalla, se llevaron un premio aún mayor: que un país esté orgullosos de ellos.

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