Polémica en el cierre del Liverpool-Boston River: Feres cobró penal, lo anuló vía VAR y expulsó a Martín González

El equipo de Jorge Fossatti ganó 1-0 con gol de Federico Martínez y pasó a ser el único líder el Torneo Clausura tras la quinta fecha.

Martín González de Boston River y Federico Martínez de Liverpool
Martín González de Boston River y Federico Martínez de Liverpool.
Foto: Ignacio Sánchez

Insólito final se vivió en el partido entre Liverpool y Boston River de este domingo en el Parque Alfredo Víctor Viera. El negriazul de Jorge Fossatti ganó y es único líder tras cinco fechas del Torneo Clausura, pero no sin antes un desenlace polémico en el que el árbitro Javier Feres fue protagonista.

El partido se abrió a los 73 minutos por un gol de Federico Martínez, que primero no lo pudo festejar porque el primer juez de línea levantó el banderín, pero el VAR corrigió y validó el tanto, ya que el delantero estaba un metro adelantado.

Boston River empujó sobre el final y tuvo dos chances claras en la cabeza y luego pies de Nicolás Siri, y se ilusionó con un empate agónico cuando el defensor negriazul Enzo Castillo tocó la pelota con la mano adentro del área y el árbitro principal no dudó en señalar el punto penal y sancionar la pena máxima. Había adicionado cinco minutos de descuento y la mano se produjo bastante pasados los 95'.

Pero a los pocos segundos, seguramente advertido por sus colegas Antonio García y Santiago Fernández desde la cabina del VAR, salió corriendo directo a la pantalla para revisar la incidencia. En ese momento, la situación se salió de control.

Primero se vio a Fossatti, entrenador negriazul, correr furioso hacia el árbitro, pero frenó justo cuando Feres se dio media vuelta y le mostró la tarjeta roja directa al zaguero del Sastre, Martín González. El futbolista venía persiguiendo al árbitro y posiblemente le dijo algo que Feres no perdonó.

Los jugadores del Sastre, entendiendo que la mano había sido clara, siguieron protestando alrededor del juez, pero él se dispuso a ver la jugada en la pantalla. Tras una breve revisión, Feres se dio media vuelta e hizo el gesto con las dos manos de que, finalmente, no fue penal.

Los jugadores del Sastre explotaron y los negriazules celebraron, porque a pesar de que el balón había pegado notoriamente en la mano, entendían que no había intención.

Luego del partido, el propio Enzo Castillo declaró: "La tenía pegada al cuerpo, sabía que no era mano".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar