Peñarol vuelve a escena el próximo sábado en el Estadio Centenario, esta vez a puertas cerradas (para su público) porque le toca ser local. Es el tercer partido de los cuatro cierres de cancha que debe cumplir por la sanción que atraviesa, a raíz de los incidentes en el pasado clásico. Juega frente a Progreso, desde las 18:30 horas por la décima fecha del Torneo Clausura.
El Carbonero lidera en solitario la Tabla Anual con 62 puntos y le saca cuatro de ventaja a su primer perseguidor: Deportivo Maldonado, que para entonces ya habrá jugado un partido clave contra Liverpool —líder del Clausura con 20 puntos— el viernes a las 20:00 horas. Pase lo que pase en ese partido, Peñarol tendrá la oportunidad de seguir abriendo la brecha en la Anual o bien pasar al frente en el Clausura, donde está segundo junto a Montevideo City Torque, ambos con 19 unidades.
El Gaucho del Pantanoso es un rival desafiante porque, aunque con poca esperanza, continúa luchando para zafar del descenso. Que de hecho puede consumarse esta misma fecha. Progreso está último en esa tabla y también en la Anual, pero se aferra a la matemática y también al buen rendimiento del equipo en este Clausura. Si bien viene de caer ante Liverpool, el plantel que conduce Tabaré Silva mejoró considerablemente en la segunda parte del año y de hecho en nueve fechas del Clausura ya duplica las dos victorias que logró en las 15 del Apertura.
En el otro rincón, los manyas vienen con viento en la camiseta por su victoria agónica sobre Racing, aunque sin deslumbrar en cuanto al juego colectivo.
Luego de un discreto partido ante Torque, que terminó empatado 1-1 pero el rival mereció llevarse algo más, Diego Aguirre volvió al sistema 3-4-2-1 que venía puliendo y le había dado resultado: ganó cuatro partidos al hilo post clásico y también el pasado domingo.
Contra los cerveceros jugaron Ferreira, Pezzella y Herrera en el fondo; Cabrera y Espinosa por los carriles; Remedi y Trindade en el doble cinco; y arriba Jaime y Umpiérrez de doble enganche, y Arezo de nueve. El Indio Fernández fue baja de última hora y es duda para el sábado, por más que solo se trate de una sobrecarga muscular: estuvo en el banco de suplentes, pero calentó diferenciado al resto de sus compañeros y, pese al desgaste del doble cinco y lo mucho que se hizo esperar el gol del triunfo (minuto 89), no ingresó.
No obstante, en cuanto a lo sanitario esta vez las noticias son buenas: según afirmó el propio Aguirre el domingo en zona mixta, Eduardo Darias y Luis Angulo ya entrenan a la par del grupo y estarán nuevamente a la orden. El volante se perdió los últimos cuatro partidos por un problema en el aductor, y es hoy el jugador del plantel con más ausencias por lesiones musculares: 18 partidos. Supera por uno a Diego Laxalt (17), que seguramente lo pase porque sigue en sanidad por un desgarro desconocido y al parecer grave: será el octavo partido consecutivo sin estar a la orden. El extremo colombiano, en tanto, cumplió siete partidos de baja por un desgarro también desconocido.
Es difícil que cualquiera de los dos integre el 11 inicial ante Progreso, pero son dos variantes que van a enriquecer el banco. Pero por lo que tiene a disposición, puede ser esta la primera vez que la Fiera repita el equipo titular. No solo respecto al partido anterior, sino en todo lo que va del Clausura.