Jugar la Copa del Mundo seguramente es el sueño de todo niño que se ilusiona con ser futbolista profesional en algún momento. Claro está, que no todos lo consiguen. Algunos porque sus países no llegan, otros porque sus países no clasifican y también están los que no pudieron hacerse un lugar en la nómina. Precisamente peleando por ganarse un cupo en la lista final de su país está Anthony Cáceres.
El volante tiene 33 años, en este momento defiende al Macarthur FC de la Primera División de Australia y fue uno de los ocho jugadores citados por el entrenador de la selección de dicho país para comenzar con los entrenamientos de cara a la Copa del Mundo. Cáceres, al igual que otra gran cantidad de futbolistas, trabajará en busca de entrar en el corte final que tendrá, máximo 26 de jugadores.
Pero cómo llegó un futbolista nacido en Australia, que llegó a estar un partido en el banco de suplentes del Manchester City y que tiene más de 300 partidos en la liga local de su país a ser hincha de Nacional, tomar mate e incluso alentar al rival de su país de origen en dos repechajes mundialistas. Es que sus padres nacieron en Uruguay.
Siendo chicos emigraron a Australia con sus respectivas familias, se conocieron en el país oceánico y con Anthony no dudaron: lo criaron como uruguayo. “En casa se hablaba español. Viví mucho tiempo con mis abuelos que solo hablan español y todos los domingos era asado y fútbol. En casa se toma mate, se compran bizcochos, vivimos de la manera uruguaya”, le había dicho el propio Cáceres a Ovación en 2022 cuando tal vez parecía lejana la chance de defender a Australia.
“Cuando era chico mi padre me ponía fútbol en la televisión: videos de Uruguay, de Nacional, de Ruben Sosa cuando pegó la vuelta. Soy hincha de Nacional y lo es toda la familia, cuando viajaban siempre me traían alguna camiseta. Tengo varias camisetas”, pero a su vez, también lo lleva a querer cumplir el sueño de vestir algún día la casaca tricolor: “Es el sueño de toda mi vida jugar en Nacional. Por lo menos un año, pero lo tengo que hacer. Siempre imaginé de chico poniéndome la camiseta y jugando en Nacional. Era el sueño de mi viejo y de toda la familia y si me llaman no lo dudo, me voy enseguida”.
Toda la vida en Australia lo llevó a vivir dos momentos muy importantes para el fútbol de ese país como fueron los repechajes de 2002 y 2006 ante Uruguay para pelear por un cupo en la Copa del Mundo. La primera fue victoria Celeste, pero la segunda se fue para los Canguros, aunque Cáceres no duda: “Fuimos a los dos partidos con toda la familia para alentar a Uruguay. Yo siempre me identifiqué con el fútbol uruguayo y era imposible hinchar en contra de Uruguay”.
Sus características y el objetivo mundialista
“Yo siempre pensé que era 10, que me den la pelota y yo crear”. Aunque la realidad lo llevó a tener que ser un poco más mixto: “Para sobrevivir en Australia es difícil para un 10 que solo quiere jugar y para que me den la oportunidad empecé a cambiar mi juego para tener más chances y me encontré jugando más defensivo y ahora me considero un volante mixto que puede hacer de todo. Obvio que me gusta jugar más que nada, pero colaboro en la marca, tengo mucha entrega y me considero un jugador completo, pero mi fuerte siempre es crear”, admitió.
Harry Souttar (Leicester City), Hayden Matthews (Portsmouth), Anthony Caceres (Macarthur FC), Mitchell Duke (Macarthur FC), Brandon Borrello (Western Sydney), Nick D’Agostino (Brisbane Roar), Nishan Velupillay (Melbourne Victory) y Mathew Leckie (Melbourne City) son los ocho jugadores que comenzaron los trabajos en Florida (Estados Unidos) junto al cuerpo técnico encabezapor por Tony Popovic.
Hoy en día, su foto de perfil en redes sociales es luciendo la camiseta de la selección de Australia porque la llegó a defender en cuatro ocasiones durante las Eliminatorias rumbo al Mundial donde 115 minutos y ahora se da el lujo de ilusionarse con estar en la Copa del Mundo.
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