La imagen que uno esperaba ver al término del partido ya se apreció cuando el plantel recién estaba en viaje rumbo al Monumental. Lionel Messi, con lágrimas en los ojos, emocionado, agradeciendo a los hinchas que se arrimaron a distintos puntos de Buenos Aires para ver pasar el ómnibus.
Seguramente ya desde la mañana fue una jornada especial para él, para los suyos y para todos los que lo rodearon porque fue el día de su último partido con la camiseta de la selección de Argentina. Esa con la que disputó 208 partidos, hizo 126 goles, dio 70 asistencias y logró grandes títulos como el Mundial 2022, la Copa América 2021 y 2024 y Finalissima de 2022 a los que se pueden sumar el Mundial Sub 20 de 2005 y la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de 2008.
El final de una era y una puerta que no se cerró, pero que quedó entornada porque los goles de Messi aún se podrán ver en Inter Miami, pero ya no más con la Albiceleste, aunque se guardó uno para el final porque ayer -ante Benín- sentenció el triunfo por 3-0 al cambiar un penal por gol cuando el partido se había abierto también gracias a él por asistir a Nicolás Otamendi y Nicolás Paz que pusieron los primeros tantos de la noche.
A los 10’ se detuvo el partido para que lo aplaudan, pero eso no hubo ni que pedirlo porque una y otra vez las palmas, los cánticos, los elogios cayeron de las tribunas de un Monumental que estaba repleto.
Rodeado de sus compañeros, de su familia y del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni que tanto lo arropó, Messi confesó: “Estoy hablando más que nunca, no me quiero ir de acá”. Es que sabía que el final de ese discurso, era el final de su vínculo con la selección argentina, al menos como jugador porque como afirmó ahora será un hincha más.
Scaloni, precisamente tiene una marca poco habitual que es la de haber jugado con Messi el día del debut de la Pulga el 17 de agosto de 2005 y esta como su entrenador el 6 de octubre de 2026. Algo similar, pero como ayudante de campo, es lo que ocurrió con Roberto Ayala ya que el Ratón también había jugado aquel duelo ante Hungría.
La Pulga que admitió que “en lo primero que pienso es en mi viejo”, sentenció con un “soy un agradecido por todo lo que me tocó vivir. Los quiero, los voy a extrañar y estoy agradecido a Dios y orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con ustedes”.