El periplo de Juventud de Las Piedras en las copas empezó el 5 de febrero cuando cayó ante Universidad Católica como local e hizo su primera hazaña de visita en Ecuador para avanzar a la siguiente fase de Copa Libertadores. Hizo lo mismo en Paraguay frente a Guaraní, las dos de forma agónica, y cuando no pudo ante DIM en Colombia, tuvo el premio consuelo de ir a la Copa Sudamericana. Ayer quedó eliminado, necesitaba una nueva proeza en los más de 3.300m sobre el nivel del mar de Cusco y no solo estuvo cerca de conseguirla, sino que lo mereció ganar ante un Cienciano que terminó pidiendo la hora con el empate 1-1.
En la Libertadores había dirigido Sebastián Méndez, pero la rotación y los malos resultados en el torneo local lo cesaron y desde la llegada de Sergio Blanco apostaron a los dos frentes. Desde el día uno, el Chapa dijo que iba a poner a los mejores para cada partido y creyeron en su idea. 14 puntos de 18 en disputa en Liga AUF Uruguaya y una de las eliminaciones más injustas que se recuerden en los últimos tiempos en Sudamericana. Blanco lleva doce partidos al frente de Juventud y solo cayó ante Atlético Mineiro en Brasil.
Los últimos dos partidos del equipo de Las Piedras en el grupo eran de visita y alimentaban la ilusión de una nueva gesta. Juventud fue a Venezuela, empató con Puerto Cabello y postergó su partido contra Danubio por el Torneo Intermedio para poner todas sus fichas en el viaje a Perú. Solo ganar servía para clasificar y a los 20 minutos Cienciano abrió la cuenta con un karma para el equipo de Las Piedras: el juego aéreo. El córner había llegado luego de arriesgar un poco de más en el fondo y una tapada de Seba Sosa a Alejandro Hohberg. Kevin Becerra terminó cabeceando en el área chica de una defensa que marcó en zona. Golpazo, pero carácter a Juventud no le falta.
En el complemento las piernas parecían pesar y la pelota volaba en la altura, pero el Juve se ilusionó con una buena triangulación de Peralta, Chagas y un remate de Barrandeguy que pasó cerca. Tuvo dos chances en los pies del Mueca Larregui: una corrida en diagonal que terminó con un remate que despejaron sobre la línea y un toque por arriba del arquero tras una peinada de Mimbacas que se fue besando el palo. Hasta que hubo justicia, y Juventud pagó con la misma moneda: Emanuel Cecchini empató de cabeza tras un córner. El argentino tuvo el segundo de la misma forma, atajadón del arquero y Cienciano ya pedía la hora. El Chapa rotó el doble nueve, un cabezazo de Seba Guerrero también pasó cerca, pero no hubo más que hacer.
Juventud no quedó afuera ayer. Quizás sí dejando puntos en la hora ante este rival de local en el Centenario (1-1) y en ese empate que se escapó en la última frente a Mineiro en Brasil (2-1), pero no ayer. No hay copa al merecimiento, pero vaciarse e irse con la frente en alto, no es poca cosa.