Peñarol armó, dicho por el propio Diego Aguirre en varias oportunidades, un “plantel competitivo” en el mercado de pases. Llegaron extremos, un lateral por cada banda y otros jugadores en zona de volantes, defensa y ataque. Contar con un plantel largo es clave para contrarrestar los imponderables que en la mayoría de los casos son lesiones, que tanto mermaron al equipo el año pasado y al inicio de este 2026 ya empezaron a golpearlo también.
Así que ahora es tarea del entrenador mover las piezas que tiene a disposición para seguir aceitando un equipo que, si bien ganó con merecimiento el clásico en el Gran Parque Central, todavía le cuesta asumir un rol protagonista de los partidos, dominar la pelota y proponer. Lo que sus hinchas esperan y que como cuadro grande debe hacer en todas sus presentaciones, salvo casos puntuales como clásicos o partidos de Copa Libertadores frente a rivales con mayor jerarquía.
Aunque resistida porque al principio se pudo catalogar como un planteo defensivo, la línea de tres/cinco del fondo le dio resultado, puntualmente contra Nacional. No fue un planteo improvisado de la Fiera, que de hecho la había probado el año pasado cuando le ganó a Racing de Avellaneda en el Campeón del Siglo por octavos de Libertadores. En aquel entonces sin tantas alternativas por las bandas, fue una solución para disimular esa carencia. Pero ahora parece ser una opción confiable para distribuir a los mejores adentro de la cancha y cubrir todos los espacios. Es decir, abrir el juego con carrileros, cuidar la retaguardia con tres defensas centrales, dominar el mediocampo con tres volantes y soltar arriba a sus dos jugadores más desnivelantes: Leo Fernández y Matías Arezo.
Aunque en la teoría parece no haber fallas, en la práctica le falta aceitar los circuitos. En parte porque siempre falta alguna pieza y las demás tienen que moverse en el tablero.
Alternativas con la línea de 5
Pese a perder dos jugadores clave del esquema como Nahuel Herrera y Diego Laxalt, si Aguirre quiere mantener la línea de cinco abajo tiene los jugadores necesarios. Aunque puede ser difícil de sostener durante 90 minutos porque se quedó sin muchas alternativas en el banco.
Laxalt en particular, porque es el único carrilero zurdo natural que puede cubrir el lugar que habitualmente ocupa el argentino Gastón Togni de arranque. También vuelve a aparecer en la órbita el nombre de Maxi Olivera, pero teniendo en cuenta que prácticamente no hizo pretemporada ni debuto oficialmente en este 2026, es difícil pensar que el entrenador lo vaya a poner a correr por la banda de entrada.
Más bien parece una alternativa para la zaga, zona que ahora también mermó debido a la baja de Herrera por el resto del semestre. Entonces, para el carril izquierdo solo está Togni o la opción que ofrece Franco Escobar aunque juegue a pierna cambiada. La falta de zurdos en el plantel de Peñarol es un tema incluso en formativas, porque de hecho los dos marcadores de punta que han tenido minutos en Primera son Kevin Rodríguez e Ignacio Alegre, ambos diestros. Por supuesto, también está Lucas Hernández, pero cuesta imaginarlo de carrilero en una línea de cinco y además sigue recuperándose de un desgarro.
En definitiva, ese carril zurdo es el puesto que dificulta una formación que parecía convencer a Aguirre. Porque atrás tiene a Emanuel Gularte, Lucas Ferreira y Mauricio Lemos (todavía no para jugar 90 minutos); por derecha tiene varias opciones; en el medio tiene a Eric Remedi (suspendido una fecha más), Jesús Trindade, Indio Fernández, Leandro Umpiérrez y Eduardo Darias (recuperándose de un desgarro); y en ofensiva también tiene gente.
Variantes con línea de 4
En el contexto actual, la formación que vuelve a tomar fuerza es la predilecta del DT: 4-2-3-1. La razón es que ahora sí tiene jugadores para cubrir los extremos en ataque y así cobijar una banda izquierda hoy disminuida.
Con línea de cinco y solo dos delanteros, son escasas las oportunidades para los atacantes del plantel, sobre todo porque Leo Fernández y Arezo salen poco. Y como afuera esperan Facundo Batista, el colombiano Luis Angulo y los juveniles Stiven Muhlethaler y Brandon Álvarez, con una línea de cuatro atrás tendrían más chances de sumar minutos.
En ese caso hipotético, Olivera sí podría jugar de lateral sin el despliegue que requiere un carrilero. La zaga y el lateral derecho estarían cubiertos, al igual que el doble cinco pese a la baja puntual de Remedi para el partido del sábado con Albion. Leo y Arezo mantendrían sus posiciones en el centro del ataque, y para las bandas hay un abanico de opciones, algunas más ofensivas y otras más cautelosas.
Están Togni, Angulo, Umpiérrez, Muhlethaler, Álvarez e incluso Darias si llegara o el Indio Fernández, como lo hizo al inicio del clásico contra Nacional en su debut con la camiseta aurinegra.
Todo indica que para la Liga AUF Uruguaya, donde Peñarol debe empezar a tomar las riendas del juego para evitar dejar más puntos por el camino, Aguirre tomará algún riesgo de más y planteará un esquema más ofensivo. Probablemente con una línea de cuatro que, si no se ve al comienzo, aparecerá con los primeros retoques del entrenador durante el partido. Siempre y cuando no caiga alguna otra pieza clave.
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