Cuando Nahuel Herrera pidió el cambio al minuto de juego frente a Danubio en el Estadio Campeón del Siglo, las muecas y caras de preocupación tanto en el banco de suplentes como en las tribunas vaticinaban malas noticias, porque fue el mismo hombro izquierdo que se dislocó en noviembre del año pasado que no le permitió seguir jugando.
Días después, tras varios estudios realizados entre la sanidad de Peñarol y un grupo de especialistas en ese tipo de lesiones, definieron que el zaguero de 21 años deberá ser operado para lograr una recuperación definitiva y óptima en esa zona.
Según averiguó Ovación con fuentes del club, la cirugía de Herrera le supondría estar cinco meses para volver a la actividad profesional, lo que lo descarta para prácticamente el resto del primer semestre del año.
Una situación que complica al club en dos sentidos: primero en el plano deportivo, ya que Herrera es un pilar en la defensa del equipo de Diego Aguirre y no podrá contar con él para pelear por los objetivos del primer semestre, que son salir campeón del Torneo Apertura y superar la fase de grupos de la Copa Conmebol Libertadores.
Y por otro lado la situación del juvenil en el mercado. Se trata del mejor zaguero de los formados en el club que lograron debutar en Primera División en los últimos años y uno de los futbolistas de mayor proyección del plantel actual, que generó interés de diferentes clubes poderosos del fútbol europeo en el último mercado de pases. Peñarol optó por mantenerlo seis meses más para seguir negociando y ahora su lesión podría complicar su salida.
Hay que recordar que el 23 de noviembre pasado, en la final clásica de ida en el Estadio Campeón del Siglo, Herrera sufrió una luxación de hombro y la recuperación no fue como se acostumbra ya que siete días después volvió a salir a la cancha en el Gran Parque Central. El sábado frente a Danubio, tras recibir un golpe de Nicolás Azambuja, quedó tendido en el campo y debió salir cuando el encuentro recién había comenzado.