A Nacional no le bastó con el alma: pareció local, tuvo un inicio arrollador y sufrió el karma defensivo en Victoria

El equipo de Jorge Bava sorprendió en los primeros 45 minutos ante Tigre, pero cometió errores en el complemento, no pudo sostener la intensidad y le dijo adiós a la Copa Sudamericana.

La disputa entre Maximiliano Gómez, capitán de Nacional, y Santiago López, atacante de Tigre.
La disputa entre Maximiliano Gómez, capitán de Nacional, y Santiago López, atacante de Tigre.
Foto: LUIS ROBAYO/AFP fotos.

Nacional lo jugó con alma y vida y pareció local en Victoria, pero terminó siendo su propio rival por el pésimo desempeño en la ida.
En el primer tramo vapuleó a Tigre con juego. La señal fue muy clara desde el primer desborde de Emiliano Ancheta, la infracción que recibió y el posterior tiro libre de Maxi Gómez.

Jugó así todo el partido, con los laterales posicionados en campo rival y Jorge Bava dando una clase táctica. No pateó el tablero a pesar de la goleada que sufrió en la ida y sorprendió con el cambio posicional de Luciano Boggio, que se recostó a la izquierda para formar un 4-4-2 con Tomás Verón Lupi por derecha y la dupla de los Maxis en ofensiva.

Lucas Rodríguez anuló a Gonzalo Martínez, el creativo de Tigre, con juego limpio y una presión constante. De hecho, el 1-0 parcial llega tras el asedio del 23 y un pase del Pity sin destino. Gómez lo capitalizó con un golazo que ofició de inyección anímica. “Del Bolso soy, y vos sos la alegría de mi corazón…”, reaccionó de inmediato la hinchada visitante, que en inferioridad numérica anuló al anfitrión en materia de acústica.

El equipo de Dabove padeció el nerviosismo y la ansiedad. Dio dos pases consecutivos hacia afuera y llegaron los silbidos del Bolso.

El gol de Silvera con beso incluido al escudo fue la consecuencia de insistir, mientras el Matador veía correr la pelota y tiempo antes había sacado una pelota justo en la línea.

Maximiliano Silvera tras el gol que marcó en el partido entre Tigre y Nacional por Copa Sudamericana.
Maximiliano Silvera tras el gol que marcó en el partido entre Tigre y Nacional por Copa Sudamericana.
Foto: AFP.

Ya en el complemento los fanáticos de Tigre le reprochaban actitud al plantel, que respondió de inmediato y en una ráfaga de dos ataques exhibió flaquezas defensivas del Bolso. Primero con el gol anulado a Santiago López y después con una pifia de Agustín Rogel que de milagro no fue el 1-2.

Nacional no logró engranar en su juego ni a Lodeiro ni a Martínez y, por más que le sobró actitud, se topó otra vez con el karma defensivo que sufre desde principio de año. Las advertencias habían llegado por intermedio de Martínez en un tiro libre y con algunas insinuaciones de Ignacio Russo.

Desde el plano físico, Nacional pareció sentir el desgaste hecho en los primeros 45’ y también la falta de recambios con jerarquía a sabiendas de que no tuvo a disposición a tres titulares como Coates, Barcia y Zuculini.

Después llegó un nuevo contragolpe y López se tomó revancha con una definición sutil que sentenció la serie.

Santiago López celebrando el gol de Tigre en el Estadio José Dellagiovanna.
Santiago López celebrando el gol de Tigre en el Estadio José Dellagiovanna.
Foto: LUIS ROBAYO/AFP fotos.

“Sabés todo lo que siento... te llevo acá adentro en mi corazón”, entonaban los anfitriones, que pasaron del fastidio a la ilusión en apenas un lapso. Y sus pares uruguayos no paraban de alentar a pesar de la eliminación.

En plena crisis, el tricolor tuvo una actuación digna de visita, pero insuficiente. Y debe hacer un giro enorme si quiere ir por el bicampeonato. La imagen del cierre, con los jugadores observando incrédulos a los más de 2200 hinchas que viajaron para verlo, marca el cierre de la etapa internacional en 2026.

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