El básquetbol uruguayo recupera a un jugador de élite como Mathías Calfani. El interno formado en Biguá volverá al club de Villa Biarritz, con quien supo ser campeón uruguayo y sudamericano. El artiguense viene de superar tres roturas de ligamentos cruzados y luego la ruptura del tendón de Aquiles.
La mala suerte con una de las lesiones más duras que puede castigar a un deportista en múltiples ocasiones habían llevado al basquetbolista de 34 años a un retiro temporario para iniciar su carrera como director deportivo en Obras de Argentina, el club que lo contrató lesionado, pese a sufrir la segunda rotura cuando se encontraba jugando la Liga Uruguaya de Básquetbol en Aguada. Hacía una semana Calfani había declarado en Básquetbol de Primera (El Espectador) su deseo de volver a jugar y el Pato se movió rápido para hacerse de los servicios del formado en su casa.
Calfani había sufrido su primera lesión jugando para Kawasaki Brave Thunders de Japón en 2020. Si bien el artiguense tuvo una óptima recuperación e incluso jugó una temporada más con el equipo nipón, por motivos más personales que deportivos pegó la vuelta a Uruguay, pero nuevamente la rodilla derecha le jugó una mala pasada. En abril de 2022 volvió a romperse el ligamento —esa vez el anterior—, pero Obras apostó a pesar de eso por su talento.
Tras retornar en febrero de 2023, el uruguayo volvió a sufrir la rotura del ligamento de su rodilla derecha, pero el sacrificio del Tachero por tenerlo le hizo hacer el esfuerzo al Charrúa por volver a estar en cancha. Sin embargo en junio de 2025 Calfani se vio afectado por la ruptura del tendón de Aquiles iniciando los playoffs de la temporada. La frustración por un físico castigado llevó al artiguense a tomar la decisión del retiro, pero el básquetbol le guardó un capítulo más a Mathías.
Vuelve uno de los nuestros. Vuelve a casa.
— Bigua Online (@BiguaOnline) August 6, 2026
Mathías Calfani se incorpora al plantel de Biguá para disputar la LUB 2026/2027.
¡Bienvenido, Mathi! 💙❤️ pic.twitter.com/MA0RO9ndgk
Un año y dos meses después el artiguense confirmó su vuelta a las canchas, defenderá al equipo en donde fue campeón sudamericano en 2008 y uruguayo en 2009. En 2012 el artiguense pasó a Malvín, donde supo ser bicampeón en 2014 y 2015.
En 2016 tuvo su primera salida, fichó por San Lorenzo, donde fue tricampeón de liga y bicampeón de América. Su rendimiento lo llevó a pegar el salto a Japón, donde se afianzó como un jugador importante y fue durante mucho tiempo pilar de la selección.
Con la Celeste Calfani debutó en el Sudamericano de 2010, totalizando cuatro de estas competiciones y además jugó un Juego Panamericano, tres FIBA Americas, una Clasificatoria al Mundial y dos Preolímpicos, siendo el de 2023, su última aparición con la selección.
Esta temporada el artiguense apunta a demostrarle a Gerardo Jauri que puede estar a disposición para las ventanas de noviembre —ante Canadá de local y Puerto Rico de visita— y de febrero y marzo de 2027 —ante Bahamas y Canadá de visitante—.